Por Juan Vernieri
La presencia de algas en la Antártida la está volviendo verde a un ritmo alarmante. El Ártico se está calentando cuatro veces más rápido que el promedio mundial. Un grupo de científicos iniciaron una investigación en la Península Antártica para tratar de calcular los niveles de vegetación que están apareciendo en el perímetro donde la nieve se derrite. Y en el Ártico de ahora en adelante serán los peligros del deshielo, no de la congelación, los que asolarán, incluyendo mosquitos, barro, caminos agrietados, inundaciones, edificios que se parten por la mitad y enfermedades.
Antártida
En varios puntos, el hielo que alguna vez fue descrito como eterno está cediendo ante el cambio climático. El retiro de los glaciares deja despejadas pequeñas zonas de superficie donde después surge la vida vegetal. Lo alarmante del asunto tiene que ver con la velocidad en que se extienden las áreas de color verde captadas desde el espacio a través de satélites.