A
tres décadas del aluvión triplicó su población. Apuesta al
turismo sustentable y se ilusiona con un “boom” de inversiones y
de visitantes al Parque Nacional Estancia Pinas.
por
Mariana Otero
“Es
preferible olvidarse de los malos recuerdos, como si hubiera sido un
sueño. Claro que no hay que olvidarse de lo que ocurrió, pero sí
tener una mirada más positiva, más progresiva para el crecimiento.
Así salió Japón después de la bomba atómica.
En
San Carlos Minas toda la gente se unió para salir adelante”,
asegura el intendente Cristian Frías, cuando habla del pueblo que lo
vio nacer y, luego, volver como médico.
El
aluvión marcó para siempre la historia de este pueblo del noroeste
cordobés, pero aún así su gente está empeñada en mostrar la cara
que mira más al presente y al futuro que al pasado. La tragedia fue
tan honda que es imposible olvidar; entonces, todos prefieren hablar
de un renacimiento o de un pueblo resiliente que hizo de su dolor una
fortaleza.