Cada 15 de febrero, cientos de cordobeses recuerdan con dolor la inundación que azotó a los poblados de las Sierras Chicas en 2015. Fue uno de los peores desastres naturales de la historia de la provincia. La inundación dejó 9 muertos, cientos de evacuados, más de 200 casas totalmente destruidas y cerca de 1,500 con la infraestructura afectada.
Por Guido Bianchi
Hace 10 años Córdoba amanecía con una trágica noticia. El corredor de Sierras Chicas que va desde Ascochinga hasta Villa Allende fue el epicentro de una brutal inundación. Entre la noche del 14 y la mañana del 15 de febrero de 2015 llovieron cerca de 300 milímetros en un lapso de poco más de 12 horas.
La lluvia, que no fue prevista por ningún sistema de alerta, hizo desbordar a ríos tranquilos y arroyos que se presumían desaparecidos. El desmonte ilegal, la voracidad inmobiliaria, la explosión demográfica y la falta de planificación conjugaron las condiciones para un desastre que no fue natural, sino político.
