sábado, 5 de octubre de 2019

“Zárate es la ciudad con mayor potencial de contaminación en Sudamérica”

Presentación del MARA en el ciclo de ecología política “Entre lazando Abya Yala”.

por Eduardo Godoy

Durante la jornada del miércoles 18 de septiembre, en el centro Cultural Padre Mugica, en el marco del ciclo de cine de ecología política, se presentó la video proyección sobre cobertura del nacimiento de Movimiento Antinuclear de República Argentina (MARA) realizado por el equipo de documentales “Entre Lazando AbyaYala”. El MARA nace como respuesta de los grupos de vecinos auto convocados afectados desde hace décadas por el plan nuclear argentino en toda su extensión. No solo lo conforman vecinos de Zárate (Bs. As. ) o Embalse (Córdoba) donde ya están operativos los reactores nucleares, sino también asambleas en lucha contra la minería de uranio en Mendoza, La Rioja y Chubut, y provincias tan lejanas como Formosa (donde intentan trasladar la planta de procesamiento de Uranio) y Río Negro, donde las amenazas de instalar un nuevo reactor nuclear persisten. Luego de la proyección sobrevino la presentación del grupo de jóvenes del Movimiento Our Voice que sorprendió a todos a través de la performance en vivo titulada “MOX” que por medio de baile, imágenes y un relato describió el terrible holocausto nuclear al que se dirige el planeta por el impacto del uso de esta tecnología. Posteriormente, se abrió paso a la charla debate por medio de un conversatorio donde participaron junto a los organizadores, invitados especializados en la temática que pudieron hablar abiertamente con el público, sobre los diferentes aspectos de esta problemática.

El ingeniero Agustín Saiz, integrante del movimiento antinuclear de Zárate, ciudad cuna de la energía nuclear en Argentina, desde donde se promueve el plan nuclear que afecta de manera directa los demás territorios de Argentina y el Uruguay, toma la palabra para iniciar la conversación: “Para nosotros es un honor que nos invite “Entre Lazando AbyaYala” hoy acá, porque tenemos una coincidencia con la mirada filosófica sobre lo que está pasando y sobre cuáles son las alternativas de cambio respecto al rescate de una cultura autóctona que reemplace el modelo social cultural y tecnológico de la sociedad actual. Lo que sucedió con la creación del MARA es algo en verdad muy transcendente. Una esperanza de poder torcer el rumbo de la catástrofe a la que nos estamos dirigiendo, porque como decía hoy Raúl Montenegro en el especial que se acaba de proyectar, Zárate es el foco más peligroso de contaminación de todo el continente. Entonces no es poca cosa lo que está en juego. Nosotros tenemos desde hace 45 años Atucha I. Cuando arrancamos como movimiento en Zárate, queríamos impedir el inicio de la puesta en marcha de Atucha II (que estaba en plena construcción) y la extensión de vida útil de Atucha I. Tuvimos un momento fuerte: llegamos con protestas a Plazo de Mayo frente a la Casa Rosada, hicimos caravanas con mucha gente hacia Atucha y quiero indicar particularmente esto porque ese era un punto de inflexión que no pudimos concretar. A raíz de todo eso se extendió no solo el proyecto de reactores nucleares que después intentan trasladar a la Patagonia, sino que también todo el proyecto minero uranífero que hoy afecta de manera directa la cordillera. En relación a la cuarta central la vemos directamente como un sin sentido. Se está hablando de un acuerdo con China para implementarla o sea la discontinuidad directa del relato o la ruptura del relato de soberanía energética Argentina. Desde mi punto de vista es nada más que un negociado político, sin ningún fundamento económico y sin la consulta popular que es absolutamente necesaria, y que falta intencionalmente, porque la gente no los dejaría mover un dedo”.

Agustín Piaz se especializó dentro de la carrera de sociología en el estudio del tenso conflicto que existe con el ya histórico proyecto nuclear argentino y la ciudadanía a lo largo de las décadas: “La participación ciudadana tiene mucho para decir en los desarrollos de país de ciencia y tecnología, que considero que son claves para la construcción. En relación a la cuarta central, lo que se está planeando hacer, de la mano de estos acuerdos firmados con China, que están en stand by por cuestiones principalmente económicas de la Argentina, hay algo que es interesante y es que estamos dependiendo de cómo salgan las elecciones, de cómo se vayan dando los armados políticos, para ver si va a dar mayor o menor impulso. Porque el tema nuclear es un tema clave y debería depender de fragilidades económicas o de acuerdos partidarios. Lo que me parece sensible es estar dependiendo en una nebulosa y sobre todo que no se de este proceso de discusión en términos que se incluya en verdad a la ciudadanía, más allá de algún recurso formal que se presente. En el caso nuclear, insisto, es clave que se discuta y llegar a un consenso mayoritario…”

La racionalidad usada para la implementación de una cuarta central de origen Chino estaá por fuera de cualquier análisis económico o de impacto ambiental. Solo basta considerar que las tecnologías renovables son varias veces más baratas “Nosotros que hoy en día, que somos un país quebrado, nos tendríamos que preguntar porque va a una tecnología que es más cara y fácilmente reemplazable. Para nosotros es claro que hay una relación de dependencia con otra potencia que además crea un cruce del financiamiento internacional FMI vs China que puede generar un conflicto de intereses graves en la región más adelante. Recordamos que el macro acuerdo con China que incluye centrales nucleares puede incluir hasta bases militares como la de Neuquén. Realmente no se sabe nada. Durante el Kirchnerismo nacen las bases de este acuerdo que lo continúa luego Macri, pero con la toma de deuda al fondo se desdibuja y casi se cancela. O sea, sí que existe un cruce muy fuerte de intereses financieros y de los condicionamientos de todo tipo que se nos imponen como tomadores de deuda. Esto quedo bien retratado durante la reunión del G20 de diciembre del año pasado en Buenos Aires, donde desde Estados Unidos se presiona mucho a la Argentina, para que mantenga una postura cerrada frente a China, pero que luego rompe inesperadamente a último momento dando un giro en las negociaciones abriendo de nuevo el acuerdo de nuevo y desobedeciendo el mandato, exponiéndose así a represalias. Lo que estoy tratando de decir es que estamos yendo a un proyecto nuclear porque es simplemente la oportunidad política, que tienen de hacerse con una de las grandes cajas de la obra pública del Estado. Y ese es el problema, que acá en Zárate en lugar de haber desmantelado hace algunos años el único reactor que teníamos, ahora estamos pasando a la posibilidad de tener 3 o 4 reactores más, operando dentro un mismo predio, lo cual es una locura” explicó nuevamente Saiz.

Paola Becco integrante también del MARA y creadora del proyecto “MOX” del movimiento Our Voice toma en este punto la palabra y subraya “Al fin y al cabo los acuerdos, lo que pueda pasar políticamente de acá a unos años va a ser una cosa solo anecdótica, van a pasar los políticos, los acuerdos. Ahora está el problema del cambio climático y nadie sabe qué puede pasar con la costa de Zárate, que es ya una zona muerta. Es zona de sacrificio. Y no hablamos solo del territorio sino de una población que tiene cooptada la conciencia. Acá no hay un problema de falta de comunicación porque nosotros hace muchos años que estamos en la calle movilizándonos. Y la realidad es que somos pocos. Si hablamos de un porcentaje podemos decir que el 95% de la población de Zárate está a favor de la energía nuclear. Y hay un gran desconocimiento porque estando acá en la capital, tampoco tienen idea que hay centrales nucleares en Zárate muy cerquita. Campana, Baradero, San Pedro, Tigre, etc, tampoco tienen noción del problema. Entonces estamos hablando directamente de conciencias cooptadas. De acá en adelante se puede hacer algo verdaderamente? No es por ser pesimista pero tampoco vivamos una fantasía. Vos no podes salir de lo nuclear, no podes salvar la zona de Zárate o restituir a la madre Tierra lo que tenía antes. No es una responsabilidad de nosotros solo como vecinos, sino de todos los habitantes de Bs As, y de Uruguay que le tienen que reclamar a Argentina ¡por qué carajo hay centrales nucleares a 80 km de Carmelo?. No alcanza con el apoyo virtual en las redes”.

La razón de ser del MARA nace a partir de las grandes movilizaciones del 2017 en Rio Negro, Chubut y el resto de la Patagonia. Son muchas las localidades todavía están en pie de lucha y que pueden ver claro el problema cuando se les intenta implementar un proyecto nuclear desde cero. A diferencia de lo que ocurre con toda Buenos Aires, la distancia hace que el riesgo no se naturalice y que la población no se resigne: “La razón de ser del MARA es no dejar que la toma de decisiones de un proyecto que involucra bastas extensiones por todo el país quede en manos de una población cautiva. La idea del MARA es visibilizar el plan nuclear con todo lo que eso implica, desde la minería hasta el resto de la cadena industrial que termina con la incógnita de la basura. Nosotros hacemos una broma un poco pesada con algunos compañeros de Rio Negro porque el reactor que ellos rechazaron en el 2017, donde se ven imágenes de miles y miles de personas que participaron, no una sola localidad, sino que fueron decenas que trabajaron en simultáneo, va a parar Zárate porque la resistencia en Buenos Aires es mínima. Pero esa basura que se genera acá les puede volver más adelante porque la Patagonia es la candidata para un basurero. Es muy cínica la realidad de todo esto. A nosotros nos gustaría provocar una oleada en las ciudades de Buenos Aires que finalice con una ley antinuclear provincial como la de Rio Negro. Y hablaba recién de una localidad sacrificada, de una zona de sacrifico y es así, salvo que elijan otra localidad o territorio para hacerlo. Porque lo que ha pasado desde hace 45 años es que viene funcionando Atucha y se ha acumulado una cantidad de radioactivad por los resíduos, que Raúl Montenegro en el video que vimos, calculaba entre 20 y 25 Chernobyl a orillas del Paraná. Entonces un ecosistema bellísimo, muy extenso, que abarca la zona del Delta, de la costa de Entre Rios, de Buenos Aires y Uruguay queda condenado, salvo que se decida sacrificar algún otro territorio”.

Desde sus inicios en la década del 50 se han generado más de 440 puntos de basura radioactiva en todo el planeta a traves de las centrales nucleares, del reactor mismo y también sus residuos que la mayoría quedan en suspenso dentro del mismo predio. Lo sucedido en Fukushima no es un problema que inicia en el 2011 con el maremoto, sino que es un problema que viene desde el inicio de funcionamiento en los 60´s cuando se empieza a producir y acumular la basura radioactiva. Hoy el Pacifico está siendo devastado por toda la radioactidad que se arroja y las ultimas noticias hablan de que no hay mas lugar para tanto material contaminado “… acá es donde hay que introducir el tema de la modificación de la legislación para que la Argentina importe cualquier tipo de basura, porque no queremos generar una imagen catastrófica, pero la verdad es que el lobby nuclear siempre considero a Australia y la Patagonia Argentina como los dos lugares para enterrar los residuos nucleares del resto del planeta. Y eso es una realidad. Entonces podemos fantasear con todo el imaginario que queramos, que estamos haciendo ciencia y pero la verdad es que hay países muy poderoso como Estados Unidos, los europeos como Francia o China que realmente no saben que hacer con el material radioactivo. Y nosotros somos para ello una periferia donde se puede hacer lo que necesitan, candidatos para hacer el gran negocio con la basura…”

También participó de la charla Giulio Olahuer que es italiano de origen y filósofo y que desde hace 10 años está en Argentina aportando una gran experiencia de lucha, al lado de pueblos originarios y siendo pionero en la denuncia contra el fracking: “Siempre acompañé los movimientos antinucleares porque me interesan desde lo autobiográfico ya que puedo contar lo que sucedió con Chernobyl cuando era chico. Estando en Italia muy cerca de Rusia puedo recordar muy bien lo que ha significado ese accidente, también para personas que vivían a cientos de kilómetros como nosotros. Entonces a veces no dimensionamos mas allá de los problemas que estamos poniendo en la mesa que son más, cotidianos, más visibles. No logramos dimensionar la entidad del riesgo que estamos corriendo. Yo siempre lo cuento, yo recuerdo que tenía cuatro años y mi mamá estaba embarazada de mi hermano y recuerdo que no se podía tomar leche de vaca, ni nada de los demás productos de la tierra. Sin embargo después de un tiempo los volvimos a consumir y yo sinceramente no sé cuál es el efecto de todo esto. Tal vez muy pocas personas lo saben, hoy en día aparecen pueblos enteros enfermos de cáncer en Italia que se pueden relacionar con este accidente de Chernobyl. Por otro lado, Italia es un país nuclearista porque allí operan, por acuerdos, submarinos atómicos de la OTAN; por el uso de balas de uranio empobrecido en la guerra de ex Yugoslavia en los 90´s y por el tema de la basura nuclear en Italia, que costo por ejemplo la vida de una periodista que mataron en Somalia, porque empezó a descubrir un negocio muy oscuro que hacían los italianos, mandando muchísimo material radioactivo entre otras cosas, dentro de tractores, en un esquema de cooperación internacional que terminó convirtiendo ese lugar en un basurero. Entonces a toda esta historia la viví desde el otro lado del océano y me parece una locura terrible también, porque sabemos que todo este negocio de la basura nuclear en Somalia generó un efecto social muy fuerte que fue la aparición de los piratas Somalís. Se acabaron todos los peces prácticamente en un momento por la contaminación y de pescadores pasaron a saquear naves, desde hace 10 y 15 años, y a nivel internacional se tomaron medidas muy fuertes en contra de esta gente, que en realidad es gente hambrienta básicamente. Estos son hechos históricos que nos traen la cifra de los negocios enormes que conllevan este tipo de ideología. Y me quiero conectar con lo que decían los compañeros acá en la mesa y con eso de que tan tecnológico es esto de la separación del átomo cuando se llega a un punto en que no tienen más sentido avanzar. Desde el punto de vista casi ontológico, del estudio del ser mismo, esta búsqueda de separación a toda costa en partes cada vez más chicas, esta ansiedad de separación, es una muestra de lo que está viviendo occidente, como decadencia absoluta y autodestrucción fundamentalmente. Precisamente la cosmovisión andina de los pueblos originarios, pero también la sabiduría de Asia de la antigüedad, o del renacimiento italiano con Leonardo da Vinci, todas estas personas, estos pueblos, estas experiencias culturales, nos han traído la idea de unidad. De un funcionamiento a través de una unidad única. Respiramos todos, el mismo aire y estamos hechos de la misma agua. Entonces, mi reflexión, alejándome de la coyuntura y mirando esto desde lejos, pensando que esta energía atómica se la pensó para fabricar bombas fundamentalmente, en las experiencias de Hiroshima y Nagasaki y que hoy vuelve con Fukushima como una especie de pesadilla que vuelve a dominar a Japón y esa parte del océano, me lleva a hacer una pregunta un poco estúpida y un tanto ingenua: ¿para qué tanto esfuerzo para llegar a este desastre?“

Elana Buiani conductora del ciclo “Entre Lazando AbyaYala” propone hacer hincapié en este punto y abre la el tema para reflexionar un poco más: “Me gustaría hacer una reflexión, esto es un diseño político, planetario. Y que acá se ha dado por contagio, por colonialismo. Y este colonialismo, en este caso nuclear, se viene extendiendo por más de 60 años como continuidad y que nadie discutió jamás. Y es algo parecido a lo que sucede con los agro tóxicos, con menos tiempo de desarrollo, con aproximadamente 30 años. Y esto tiene que ver con un manejo geopolítico donde las potencias internacionales van repartiendo centrales nucleares en gobiernos que les parecen acorde a sus intereses. Y eso es lo que están haciendo ahora en estos momentos, con el sur de nuestro continente AbyaYala. Me gustaría que planteemos este tema....”

Es clave entender a la tecnología nuclear como aquella que dibujó el mapa del mundo que hoy conocemos, como la que posibilitó la expansión del dominio de los vencedores de la Segunda Guerra y con ello, una cultura y una racionalidad de exterminio que se globalizó y que hoy está extendida por todo el planeta: “Ese rasgo de disociación del ser, de pérdida de identidad, de autodestrucción queda claramente definido en los más de 2.000 bombazos que se tiraron durante la guerra fría. Nosotros solemos hablar solamente de Hiroshima y Nagasaki pero se tiraron 2.000 bombas nucleares. Para nosotros, obviamente, que tenemos un respeto por la Madre Tierra eso es un acto criminal mas allá de que quienes lo producen sean conscientes o no de querer aniquilarla. Y es un punto de no retorno. Además, muchos de esos bombazos se tiraron sobre poblaciones civiles sobre todo nativas, pueblos autóctonos del norte de África, de Argelia, de Kazajistán, de Mongolia, en tribus del Pacifico que fueron literalmente exterminadas. Así como la mirada aborígen americana considera que existió una Primera Guerra mundial en el continente que ocurrió con la conquista, existió una continuidad de ese proceso en la segunda mitad del siglo XX. La guerra fría no fue una guerra teórica, abstracta, fue una guerra concreta que guarda detrás del relato que le quieran poner, la misma racionalidad de dominio y de destrucción que la que se impuso hace 500 años. El relato antes tenía un carácter teológico y ahora uno tecnocrático. Pero es lo mismo, en el nombre del bien y del progreso se destruyó todo. Y que ahora llega de manera globalizada, paradójicamente afectando y poniendo en amenaza de exterminio también aquellos que antes eran los vencedores. Quiero mencionar a Fukushima como hito histórico civilizatorio. Hay un antes y un después de esta civilización con Fukushima y no es exagerado, porque si vos tiras 400tn de agua radioactiva de manera constante un año, dos, veinte, cincuenta, cien o quinientos ¿hay posibilidad de sobrevivir a eso? Pienso sinceramente que somos espectadores de nuestro propio exterminio”.

La formación del MARA es reciente, el primer encuentro se hizo en junio del 2018 en Zárate y el segundo fue este año en la universidad nacional de Córdoba. En este corto periodo sucedieron dos hechos de carácter internacional que valen destacar como reconocimiento al movimiento. El primero es la participación en el foro de Madrid, que es realmente uno de los encuentros antinucleares más importantes del planeta y allí MARA estuvo presente. Y la segunda invitación internacional fue la realizada en junio de esta año por el congreso Atawallpa 2032 de Tiwanacu, en Bolivia, donde se denunció específicamente al plan nuclear de Evo Morales: ”En el 2015 y 2016 intentaron poner reactores de potencia en la Paz pero hubo manifestaciones masivas que lo repudiaron y ahora están optando por un centro de investigación que tiene una unidad para irradiar alimentos, otra para producir radioisótopos y otra de investigación. Es decir, de plantear la necesidad de un reactor de potencia por una falsa cuestión energética (Bolivia tiene excedente de energía) pasaron a este centro como estrategia, para naturalizar la cuestión nuclear en la población. Esto se viene desarrollando en un marco análogo al nuestro, en el caso local con China y en el de ellos con Rusia, en marcos de grandes negocios a largo plazo, que los condicionan políticamente y tecnológicamente, y que en el caso de Bolivia están constituidos sobre cuestiones energéticas (con la entrega de la explotación de grandes yacimientos), sobre armamentismo (que incluye además de transferencia de tecnología militar, el entrenamiento de soldados bolivianos en Rusia, bajo el mismo pretexto de la seguridad interior, antiterrorismo, etc). Y el otro eje es energía nuclear. Si Bolivia estuviese trabajando con Rusia en intercambio de arte, cultura y deportes y sobre eso traen un centro de investigación, se podría discutir otra cosa. Pero lo que están haciendo es otra cosa. Un estado que se dice llamar plurinacional, en realidad termina siendo la continuidad de la lógica capitalista camuflada en torno a un discurso y una imagen del gobierno de Evo, basado en un supuesto respeto a la madre tierra y a la reivindicación de la identidad indígena. Nosotros estuvimos con comunidades aymaras que realmente ven con escándalo lo que viene haciendo Evo Morales, y nos contaron cómo se tergiversan conceptos y símbolos verdaderamente propios. Lo más importante en Bolivia, como propuesta emancipadora, es la lucha de esas comunidades por la recomposición del Tawantinsuyu que alguna vez funcionó como una forma de autogobierno que respetó las identidades culturales de todo el continente. Bajo este punto de vista justamente Evo funciona, como un gran obstáculo que hay que remover, sobre todos teniendo en cuenta que trae los proyectos nucleares a la ciudad del Alto que es uno de los faros más importantes, desde donde se irradia hacia el resto del continente, la recomposición de esa autonomía”.

El encuentro MARA en Buenos Aires continuó algunos minutos más donde se delinearon estratégicas para impedir la continuidad del plan nuclear en el próximo gobierno y así mitigar el impacto. Queremos destacar la importancia de este ciclo de proyecciones de “Entre lazando AbyaYala” que incluye el tema nuclear como una de sus preocupaciones centrales.

Desde Buenos Aires ha quedado claro que es un deber de todos impedir que esta locura sin beneficios continúe, a riesgo de las poblaciones y ecosistemas que se volverán irrecuperables si no se actúa pronto.
Para ver los especiales el MARA:
Eduardo Godoy pertenece a Our Voice
Fuente:
Eduardo Godoy, “Zárate es la ciudad con mayor potencial de contaminación en Sudamérica”, 24 septiembre 2019, Antimafia. Consultado 5 octubre 2019.

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