lunes, 7 de octubre de 2019

El múltiple impacto de quemar las Sierras

Los incendios reducen la flora y fauna, contaminan el aire, destruyen el suelo e impactan en los diques.

por Lucas Viano

Si la suerte y la pericia de los bomberos están de nuestro lado, no se perderán vidas ni infraestructura. Pero cada incendio que afecta a nuestras sierras tiene un impacto múltiple.

El más evidente es que el fuego arrasa el paisaje y la biodiversidad. Desde el suelo hasta las aves, todo cambia, aseguran distintos estudios realizados por científicos de Córdoba. Aquí resumimos algunas de las conclusiones.

Dos años después de un incendio, un predio con bosque nativo tiene un 10 por ciento menos de especies vegetales que uno sin quemar.

Un monte quemado significa menos alimento y refugio para los animales. Un predio que padeció seis incendios hace una década tenía el 41,5 por ciento de especies de aves que otro predio aledaño que no había sido afectado por el fuego en décadas.

En un predio incendiado hace 14 años la cantidad de ejemplares de lagartijas había disminuido en un 80 por ciento en comparación con una zona vecina sin incendios.

A su vez, en un monte que fue quemado, muchos mamíferos no vuelven. Sólo se animan a visitarlo especies pequeñas, generalistas y habituadas a los espacios abiertos.

En el suelo

Los incendios dejan una capa superficial del suelo o humus cinco veces más delgada en sitios incendiados. Ese material quemado se arrastra hasta los cursos de agua y de allí hacia los diques.

Un lago con más materia orgánica tiende a eutrofizarse más rápido y a padecer blooming de algas con más frecuencia. Entonces, la calidad del agua baja. Se convierte en inhabitable para la fauna acuática, pero también limita las actividades recreativas que podemos hacer en el espejo de agua y dificulta el proceso de potabilización.

En el aire

Los incendios generan gases tóxicos y material particulado que llega a las zonas urbanas y aumenta los riesgos de padecer problemas respiratorios, al tiempo que incrementa el riesgo de otras enfermedades.

El monte quemado también contribuye a acelerar el calentamiento global producido por la presencia de gases de efecto invernadero en la atmósfera. A nivel global se estima que entre el 5 y el 10 por ciento de las emisiones de dióxido de carbono provienen de los incendios forestales.

Pero la relación entre incendios y cambio climático es mutua porque el cambio climático está impactando en el régimen de los fuegos. En otras partes del mundo están observando que los incendios son cada vez más grandes y difíciles de controlar.

En Córdoba, los períodos húmedos son cada vez más intensos debido a la crisis climática. Eso genera un bosque más verde. Pero luego puede sobrevenir un período seco igual de intenso (también producto del cambio climático). Así, el monte frondoso se transforma en toneladas de material combustible.

La temporada de incendios también varía debido al cambio climático. En Córdoba hay cada vez más fuegos en diciembre y en enero, una época antes caracterizada por las lluvias.

Fuente:
Lucas Viano, El múltiple impacto de quemar las Sierras, 3 octubre 2019, La Voz del Interior. Consultado 7 octubre 2019.

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