La principal
inquietud es para Río Ceballos y Salsipuedes, ante la bajante del
dique La Quebrada. Preparan acciones preventivas. Fortalecerán el
aporte de la planta potabilizadora de La Calera. Aguardan un nuevo
acueducto.
por Guillermo
Lehmann
RÍO CEBALLOS. La
bajante que presenta el dique La Quebrada a esta altura del año es
motivo de preocupación de autoridades locales y provinciales porque
los pronósticos de mejorar su caudal no son favorables para este
año.
En la actualidad,
la bajante es de 8,15 metros respecto del vertedero, y las
especulaciones que contemplan los operadores del servicio de
distribución de agua potable indican que en agosto el nivel podría
estar por debajo de 20 metros, lo que sería la peor marca de
descenso del embalse en toda su historia.
El momento de
menos agua acumulada se midió el 3 de febrero de 2014, cuando el
dique estaba a 14,8 metros de su vertedero. Venía de cuatro años de
escasez de agua.
Luego, entre 2015
y 2017, el panorama fue al revés: había excedentes, por tres años
lluviosos consecutivos, a tal punto que se dispuso evacuar agua antes
de que llegue al vertedero para evitar riesgos de crecidas.
En este contexto
las autoridades de la cooperativa de agua de Río Ceballos se
reunieron con autoridades locales y provinciales para delinear un
plan de contingencia para los próximos meses en las ciudades que
integran el sistema de agua de Sierras Chicas.
El objetivo de
máxima es lograr extraer la menor cantidad posible de agua del
embalse, e incorporar más sectores de la región al acueducto de la
planta potabilizadora de La Calera. Ese acueducto hoy abastece a La
Calera, Saldán, Villa Allende, Mendiolaza, Unquillo y algunos
barrios de Río Ceballos en desarrollo sobre la ruta E53.
Por otra parte,
se avanzará en la interconexión de cuatro cisternas en Río
Ceballos al sistema de La Calera, de manera permanente, para permitir
incorporar nuevos barrios a esa red, sin necesidad de extraer todo el
recurso desde el menguado dique La Quebrada.
De esta manera,
sólo quedaría para abastecer desde ese embalse al sector céntrico
de Río Ceballos y a Salsipuedes. Si la situación se complicara aún
más, el plan prevé abastecer con agua proveniente de La Calera
hasta el centro de Río Ceballos.
“Sin la
asistencia desde La Calera, a esta altura del año ya habríamos
iniciado los cortes rotativos en todo el corredor”, explican desde
la cooperativa de Río Ceballos.
Alternativas
Además, se
analiza incorporar a partir de mayo fuentes alternativas que no
dependen de la planta potabilizadora de La Quebrada, pero que
requerirán inversiones para los procesos de cloración y control de
calidad del agua cruda, que en muchos casos presentan contaminación
por la alta densidad poblacional en que se encuentran ubicadas.
En tal sentido se
mencionó la puesta en funcionamiento de un pozo de buen caudal de
producción en Unquillo, y otro en barrio Agua del Peñón en Río
Ceballos.
Todo ello se
complementará, de ser necesario, con la declaración de emergencia
hídrica en Sierras Chicas, la regulación y distribución de la
producción de agua en todo el corredor, campañas de concientización
sobre consumo razonable y cortes programados en las distintas
localidades aledañas.
A su vez, la
Provincia avanza en un proyecto de ejecución del acueducto Sierras
Chicas Norte, que permitirá, en un plazo de dos años, llevar agua
desde la localidad de La Puerta (cercana a Colonia Tirolesa) hacia
Ascochinga, La Granja, Agua de Oro y Salsipuedes, es decir un nuevo
modo de abastecimiento del norte de la región.
De esta manera se
cerraría un corredor de abastecimiento regional de agua potable
interconectado desde La Calera hasta Jesús María. Pero para ese
paso faltan unos dos años.
Mientras, desde
la Provincia se está tratando de ajustar la eficiencia de la planta
de La Calera, evitar roturas y garantizar desde ahí el servicio a la
región.
Los otros
embalses están en aceptable nivel
El de Los Molinos
está lleno hoy, al nivel de su vertedero.
Si bien no están
repletos (salvo uno) como a fines de los tres lluviosos veranos
anteriores, los embalses no están en alerta. Por ejemplo, el San
Roque está a 1,9 metros de su vertedero; La Viña, a 6,75; Cruz del
Eje, a 4,60; y el Embalse a sólo 70 centímetros. Los Molinos,
lleno, está en cero, al nivel del vertedero.
Fuente:
Guillermo Lehmann, Sierras Chicas: preparan plan de contingencia por crisis hídrica, 11/04/18, La Voz del Interior. Consultado 11/04/18.
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