Científicos detectaron la
presencia de virus que pueden ocasionar problemas de salud. Y se
agrega a las bacterias coliformes fecales. Vacío en la norma
regulatoria de agua.
El lago San Roque es la principal
fuente de agua potable de Córdoba y también el centro turístico
del valle de Punilla. Sin embargo, las localidades de la zona arrojan
sus efluentes cloacales sin tratar en su cuenca.
La consecuencia es un cuerpo de
agua contaminado. A las ya tristemente conocidas bacterias coliformes
fecales ahora también se suma un nuevo foco: virus entéricos,
responsables de los cuadros de gastroenteritis.
Un estudio realizado por
científicos del Instituto de Virología Dr. J. M. Vanella (Facultad
de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba) detectó
la presencia de estos patógenos (astrovirus, enterovirus,
polyomavirus, rotavirus, norovirus y picobirnavirus) en las aguas del
lago San Roque.
En zonas turísticas, donde el
agua tiene además un uso recreativo, la presencia de estos virus
activa una señal de precaución: sólo hace falta de una a 10
partículas virales para desencadenar una infección. Y una gota de
agua contaminada puede contener hasta 10 mil millones de partículas.
Aun así, esto no significa que
todos los bañistas se enfermarán, ya que en esto juega un papel
central el sistema inmunológico del individuo.
“El huésped debe tener
condiciones particulares. Las personas inmunodeprimidas, los niños o
los ancianos son más susceptibles a contraer las enfermedades”,
aclara Gisela Masachessi, una de las autoras del trabajo.
Para la investigación, los
autores tomaron muestras todos los meses de 2012 en las
desembocaduras de los ríos Cosquín y San Antonio, en el centro del
embalse y en la zona del paredón del dique, donde nace el río
Suquía.
Encontraron picobirnavirus,
norovirus y polyomavirus en todos los meses del año en al menos uno
de los cuatro sitios de monitoreo. En el caso de los astrovirus,
estuvieron ausentes los meses de enero, febrero y noviembre. Los
rotavirus no fueron detectados en los meses de primavera.
Agua potable
La legislación argentina sobre
agua potable no fija un límite máximo de carga de virus entéricos.
Sólo se tienen en cuenta las concentraciones de bacterias patógenas.
De hecho, el equipo detectó que la mayoría de las muestras
presentaron niveles bacterianos dentro de los límites aceptables,
pero la carga viral fue importante.
La razón que explica esos
resultados es que las bacterias son menos resistentes que los virus a
los tratamientos de una planta potabilizadora.
El 70 por ciento de la ciudad de
Córdoba se abastece con el agua potable que se genera en la planta
Suquía de la empresa Aguas Cordobesas. El agua proviene del dique
San Roque.
Desde la empresa no precisaron si
la planta trata este problema. “Aguas Cordobesas cumple con las
normativas provinciales de calidad y control de agua para bebida,
determinando que el agua entregada a la red es apta para consumo
humano”, dice el comunicado que enviaron.
Y agrega: “Para lograrlo,
realiza un completo tratamiento del agua cruda que utiliza y que
comprende, entre otros, los procesos de predesinfección con ozono,
decantación, filtración, desinfección y la incorporación de cloro
residual para la red”.
Masachessi desconoce si hay virus
en el agua potable de Córdoba. “No hay reportes de brotes de
gastroenteritis conocidos por este motivo”, comenta la
investigadora.
Y agrega: “Los virus resisten
los tratamientos de potabilización como la cloración. Debería
tratarse con rayos UV para controlar la carga viral”. Sin embargo,
insiste en que el problema está en que se sigan tirando efluentes
cloacales sin un correcto tratamiento.
Otra promesa para descontaminarlo
La Nación prometió aportes
técnicos y económicos.
El ministro de Ambiente de la
Nación, Sergio Bergman, anunció hace unos meses que sumará al
Comité de Cuenca del San Roque y buscará solucionar la
contaminación del lago con aportes técnicos y económicos.
También hubo anuncios de cloacas
para la región
La Provincia licitó las obras
para Cosquín y Bialet Massé.
Estas localidades de la cuenca
media carecen de este servicio. Carlos Paz, la mayor ciudad de la
cuenca, tiene una planta cloacal inaugurada en 2007, pero que sólo
recoge y trata los desechos del 30 por ciento de sus habitantes.
Diagnósticos y advertencias que
se acumulan
Se sabe que las algas proliferan
ante el exceso de nutrientes (sobre todo, de fósforo y nitrógeno).
El exceso de algas es el principal síntoma de esa enfermedad llamada
eutrofización, que alude al proceso de envejecimiento y deterioro
ecológico de los embalses.
por Fernando Colautti
Ya sobran los diagnósticos sobre
el San Roque. Lo que falta son acciones para revertir el cuadro.
Se sabe que las algas proliferan
ante el exceso de nutrientes (sobre todo, de fósforo y nitrógeno).
El exceso de algas es el principal síntoma de esa enfermedad llamada
eutrofización, que alude al proceso de envejecimiento y deterioro
ecológico de los embalses.
Sobran también las advertencias
respecto de que ese aporte de nutrientes puede tener varias fuentes
(cenizas de incendios serranos, desechos, deriva de agroquímicos,
explotaciones ganaderas en costas), pero que en el caso del San Roque
el factor central está dado por el muy bajo porcentaje de
tratamiento de líquidos cloacales en las localidades de su cuenca
hídrica.
Ahora, un nuevo estudio
científico sobre sus aguas confirma la presencia de virus
“entéricos” que tienen también su origen en desechos cloacales
no tratados.
La degradación del San Roque
supone un riesgo sanitario y un impacto ambiental. Ambos conspiran,
además, contra el capital turístico que sostiene la economía de
esa región.
Resulta a esta altura
inentendible que, con tantos años de diagnósticos y advertencias
acumuladas, Villa Carlos Paz cuente hoy apenas con el 30 por ciento
de su zona urbana con tratamiento cloacal. Y que sobre los ríos que
tributan al lago, tres localidades tengan alrededor del 50 por ciento
de cobertura y una docena no haya trazado aún ni siquiera un metro
de red cloacal.
Sorprende, mientras otras
ciudades cordobesas –en zonas ambientalmente menos sensibles– han
avanzado por su cuenta hasta cubrir del 70 al 95 por ciento de su
población con cloacas.
Córdoba, en general, atrasa en
materia de cloacas. Apenas algo más de cuatro de cada 10 cordobeses
cuentan con ese servicio. El porcentaje se ubica por debajo del
promedio nacional de cobertura.
En el último año, el Gobierno
provincial ha anunciado al fin una serie relevante de inversiones
para sumar redes en numerosas regiones, incluida la muy atrasada
Capital. También hubo anuncios para parte de la cuenca del San
Roque, el lago más degradado de Córdoba, que es, a la vez, la
principal fuente de agua potable para la Capital y la postal de su
principal destino turístico.
Fuentes:
El San Roque suma un nuevo factor de riesgo: virus que pueden causar gastroenteritis aguda, 16/09/16, La Voz del Interior. Consultado 17/09/16.
Fernando Colautti, Diagnósticos y advertencias que se acumulan, 16/09/16, La Voz del Interior. Consultado 17/09/16.
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