sábado, 5 de octubre de 2013

La contraofensiva de Monsanto

Ante el bloqueo en Malvinas Argentinas

El engaño, la tergiversación y re significación de palabras, sumado a la desinformación son parte de las estrategias de comunicación de uno de los mayores “pagadores de pauta” en los medios provinciales y nacionales. Cruzada a la que se le suman las cámaras empresariales del G-6 y la CGT bajo el slogan del trabajo y el desarrollo.

por Ximena Cabral

Tras la represión en la entrada de la planta y la firme resistencia de las organizaciones presentes en el bloqueo, Monsanto refuerza su estrategia de enfrentamiento y desconoce su responsabilidad al persistir con la construcción de la planta, aun sin el debido informe ambiental ni licencia social. La fuerte inversión en medios de comunicación con solicitadas, se refuerza con la presencia de empresarios y funcionarios que, como voceros de la multinacional, titulan portadas.

Trabajadores vs vecinos/as
Una de las primeras acciones fue la llegada del gremio de la Uocra para comenzar con la guerra de relatos. “Derecho al trabajo” versus “derecho al ambiente” son dos formas falsas de enfrentar un conflicto donde se compromete la vida y salud de las poblaciones. Esta acción se refuerza en el discurso que califica al bloqueo como una afrenta a los puestos de trabajo desviando así el centro de atención de las denuncias que pesan sobre Monsanto, de los informes interdisciplinarios en la localidad de Malvinas -que ya fue declarada en emergencia sanitaria- y del debate que ya viene dando por las consecuencias en el fallo por las fumigaciones en barrio Ituzaingo anexo como en el que se desarrolló en la audiencia pública en Río Cuarto.

En otra de las argumentaciones de enfrentamiento, las propias figuras públicas de la localidad  refuerzan cierto localismo al expresar que no se trata de los “Malvinenses” sino de grupos de izquierda o políticos, desconociendo que la radicación de Monsanto en Malvinas no es solo un problema local sino regional y que allí en el acampe están médicos, agrónomos, biólogos, además de las organizaciones y asambleas que vienen alertando sobre lo que implicaría la intromisión de la gigantesca planta de acondicionamiento de semilla transgénica de maíz Intacta.

Del “diálogo”
Llamar al dialogo es parte de otra maniobra distractiva del intendente Arzani quien descalifica los informes previos, las denuncias planteadas y la demanda de los mecanismos de participación ciudadana como la audiencia pública y al consulta popular. Medida por demás abierta en un panorama del miedo a las represalias de los vecinos de Malvinas y ante la evidencia de contaminación que no puede restringirse a la opinión de pobladores.

Estas formas de confundir “diálogo” con “participación” para revolver problemáticas que afectan a la salud pública se enmarañan también con las promesas de trabajo que carecen de fundamento, debido a que los puestos de trabajo son a partir de contratación terciarizada y son escasos para los Malvinenses debido a la especialización que la tarea requiere. Asimismo, ya existen testimonios de trabajadores de la planta modelo de Rojas sobre las implicancias de trabajar allí, no solo en cuanto a precarizados y trabajadores golondrinas, en esta primera etapa, sino por las condiciones y riesgos de trabajo.

Los otros socios de Monsanto, por su parte, salieron con el cuchillo en la boca a defender la propiedad privada, el orden republicano y la rentabilidad de las inversiones como forma de volver al verso de lo “confiable”. Las Cámaras empresariales enviaron un comunicado que reprodujeron centralmente diarios, canales y radios donde “un marco institucional republicano sólido, la seguridad jurídica, la previsibilidad y el pleno respeto a la actividad privada son condiciones indispensables para aprovechar las oportunidades de crecimiento, empleo y desarrollo con equidad”. En relación al bloqueo a la planta de Monsanto, el organismo destacó que “bregamos por generar un clima de aliento a la actividad privada, evitando la confrontación que afecta seriamente a la actividad productiva, así como la percepción de una Argentina confiable”.

Los apuntadores
El repudio que días atrás realizó la Universidad Nacional de Rio Cuarto sobre las declaraciones de Monsanto como “disvaliosas” e “inexactas” señalan parte de la estrategia comunicacional de la corporación multinacional en su construcción de los relatos “inocuos” y resignificando bajo una estética “bio” los antecedentes de enfermedad y muerte que se vienen documentando. Además de los juicios por publicidad engañosa que ha enfrentado en la India, Francia y Nueva York. Inclusive, hace menos de un año, en agosto, un Tribunal Brasileño condenó a la empresa por esta causa donde la multinacional deberá pagar al Estado brasileño 250.000 dólares de indemnización y difundir información sobre los efectos negativos de los herbicidas que se usan para producir soja con modificaciones genéticas.

La relación de Monsanto dentro de algunas dependencias de las universidades como agronomía, con el Inta, con la Cámara Empresarial de Córdoba y con el reparto de pauta a los diferentes medios de comunicación es su forma de “infiltración”. Francisco Do Pico, de Asuntos Gubernamentales de Monsanto, en la entrevista que realizamos para Ecos expresó sin tapujos: “Nos hicimos socios recientemente con la Unión Industrial de Córdoba y la Fundación Mediterránea. También hemos tenido reuniones con el Grupo de los Seis”. Sobre el final, confesó que las relaciones con los organismos y cámaras locales se potenciaba también con organismos del Estado: “Con el Ministerio de Agricultura por el tema de las legislaciones, agroquímicos, para semillas, biotecnología. Todos los eventos biotecnológicos, todas las semillas que vendemos están reguladas por el gobierno nacional. Hay dos organismos del Estado que son la Comisión Nacional de Biotecnología y Senasa, que controlan y ese contacto pasa por otra área de la empresa. La relación es casi diaria pero no es mi área sino la de regulación”.

La relación obscena de vínculos entre empresarios y Estado se enmarca en un modelo extractivista que necesita de la construcción de ciertos relatos sobre el desarrollo, el progreso y el trabajo para poder tener aquella “licencia” social que les garantice la rentabilidad del negocio. La intromisión llega hasta el ámbito de los laboratorios donde los pedidos y otorgamientos de los permisos ambientales dependen del criterio y las variables que los funcionarios de ambiente mantengan. Y en la Córdoba del desmonte y el fuego tenemos sobradas muestras de desconfianza sobre esa cartera.

Un sindicalismo que reflejó lo que otros silencian

En contraposición con el comunicado de la CGT Córdoba, una conferencia de prensa sindical reflejó la cruda realidad laboral en la provincia. Enfatizaron además un fuerte apoyo a la lucha de Malvinas contra Monsanto.

El viernes por la mañana, distintos grupos sindicales realizaron una conferencia de prensa en el sindicato de prensa de Córdoba, CISPREN, para enfatizar ciertos puntos sobre la problemática de la planta de Monsanto, ubicada en la localidad de Malvinas Argentinas. “Decidimos hacer esto por dos razones”, puntualizó Guido Dreizik, secretario general de CTA Córdoba. Por un lado, por la polémica de la fábrica en sí considerada por el sindicalista como “floja de papeles”. Y por el otro lado, como respuesta  a “sectores del oficialismo que bancan a Monsanto, ya sea en forma directa o indirecta”.

Dreizik se refirió al comunicado difundido por la CGT regional Córdoba. Dicha nota, firmada por el líder sindical de empleados provinciales José Pihen, dejó explícito el apoyo al gremio de la UOCRA y asegura que se pone en peligro los puestos de trabajo.

Luis “Vintín” Baronetto: “Enfrentar a los trabajadores es una malicia”.

El referente por los Derechos Humanos de Córdoba aseguró que la planta de Monsanto “afecta severamente la vida de las personas“.

“La vida es el principal derecho humano; si no hay vida, no hay derecho”, declaró. “Que haya gremios que no asuman esto es gravísimo”.

Luego, fustigó a los grupos que se oponen a la despenalización del aborto: “Acá deberían estar gente que dice defender la vida y que está en contra del aborto”.

Además, el ex secretario municipal por los DD.HH. aseguró que “enfrentar a los trabajadores” es una “malicia del juego”. Y cerró finalmente haciendo hincapié en la lucha que emprenden, en éstos momentos, lxs trabajadores judiciales: “Están siendo maltratadxs por la prensa, que no refleja la ausencia de respuestas por parte del Gobierno Provincial y el Tribunal Superior de Justicia”.

Irina Santesteban: “Me parece muy grave lo que hizo la CGT”.

La secretaria general del gremio de judiciales (AGEPJ) enfatizó el apoyo a la lucha de Malvinas: “Estamos en contra de la posición del Gobierno Provincial y del Gobierno Nacional”. “Apoyo muchas de las medidas de la presidenta, pero creo que acá se equivocó”, enfatizó Irina.

Lxs empleadxs judiciales de Córdoba recibieron una instancia de mediación, por parte de la Federación del Colegio de Abogados, para destrabar el conflicto presente. Lxs empleadxs llevan a cabo una serie de medidas de fuerza que se manifestaron mediante paros, acampes, hasta la toma del Tribunal Superior de Justicia, por la exigencia de la escala porcentual salarial. “El TSJ es funcional al Poder Ejecutivo. No es independiente”. Además, la sindicalista asegura que dicho organismo tiene convivencias con Monsanto.

Rescató el apoyo que recibieron por parte de la Asamblea Malvinas Lucha por la Vida, durante el acampe realizada los días miércoles y jueves pasados.

También apuntó sus críticas a las campañas anti-abortistas: “Los que dicen defender la vida, ¿dónde están?”. Criticó la ausencia de guías de abortos no punibles por parte de los jueces que anteponen “sus religiones personales”. Se refiere a la declaración por inconstitucional al protocolo de abortos no punibles, por parte de la Cámara Tercera en lo Civil y Comercial, realizada a mediados de éste año.

Sobre la posición de la CGT regional Córdoba, la AGEPJ aseguró que fue “muy grave”: “Aseguran estar en contra de los despidos por parte de la multinacional. ¿Pero por qué no tuvo el mismo posicionamiento sobre los despidos de Volkswagen?”

Se refiere a los 19 despidos que realizó la empresa automotriz, el pasado 2 de enero. Desde entonces se realizaron toda clase de manifestaciones, en reclamo de las reincorporaciones. Ayer mismo, se realizó uno frente a la planta ubicada en la avenida O´Higgings. Curiosamente, algunos de los despedidos de VW habían denunciado, anteriormente, fraude electoral en las elecciones sindicales, realizadas el año pasado, donde terminó asumiendo la lista delasotista de Omar Dragún en una polémica resolución.

Finalmente, Irina dejó explícito el apoyo a la lucha de ATE.

Por su parte, Esteban Liendo, secretario de administración del CISPREN, subrayó la situación de la escuela Candelaria, ubicada a 500 metros del predio de Monsanto, y rechazó el uso de los trabajadores, por parte de la multinacional, como “escudo”.

ATE: “El Estado no puede tener trabajadores dominados”.

“No necesitamos semillas transgénicas para vivir. Tenemos tierra para hacer crecer cualquier semilla”, enfatizó Luis Barcena, secretario del interior de la asociación de trabajadores del Estado (ATE).

Sobre la problemática laboral que promete la planta de Monsanto, asegura: “Es verdad que genera puestos de trabajo. ¿Pero a costa de qué? De la muerte”.

Barcena dijo además que para asegurar el empleo, el gobierno debería incentivar la construcción de viviendas y hospitales. “Los hospitales del Interior son paupérrimas”, sentenció.

Sobre la lucha por los trabajadores de salud, enlistó la situación actual a nivel provincial: “Faltan trabajadores, enfermeros. Y los que hay están precarizados. Están esclavizados legalmente. No hay estabilidad laboral. El 70 % de los que trabajan en hospitales municipales no están registrados”.

Por su parte, el empleado de salud Pablo, también de ATE, sentenció que “Pihen es cómplice de ésta situación en materia de salud pública”. “No existe la salud pública en el Interior”, sentenció. “No hay aparatología. Los hospitales de allí funcionan como dispensarios para que los pacientes sean trasladados a otro lugar. Y todo esto deriva al negocio de la salud privada”.

Finalmente, Pablo declaró que el líder de la CGT Córdoba es “vocero de prensa del Gobierno. Debemos combatirlo y hacer tomar conciencia a lxs trabajadores”. En estos momentos, lxs empleados de salud realizan asambleas para tomar próximas medidas de fuerza.

Normando “El Piojo” Ocampo: “Hay montones de guerras. Pero el enemigo es el mismo”.

Ocampo es uno de los sindicalistas más activos en la lucha emprendida en Famatina y Chilecito para frenar la instalación de la mega minería. “En La Rioja, las dos CGT salieron a apoyar a la Barrick Gold, al Yamand y a la Osisko”, puntualizó el activista. “Hoy no dicen nada. Y el pueblo ganó la guerra”.

Asegura que en nuestro país “hay montones de guerras. Pero el enemigo es el mismo, que son las multinacionales extractivistas”.

Sobre el acampe en Malvinas dijo que allí “están expresando un mensaje, que no es recogida por los representantes”.

Finalmente, Raúl Gómez, de CTA Córdoba, denunció una “utilización siniestra” del término “derecho al trabajo”, por parte de Pihen. “Es paradójico que otros despidos no hayan sido repudiados por éste sindicalismo”.

La conferencia terminó con una convocatoria a la Marcha Provincial por la Emergencia Ambiental, en ciudad de Córdoba. Se llevará a cabo el martes próximo a las 18hs., en Colón y Cañada. La movilización terminará frente a la Casa de Gobierno.

Fuente:
Ximena Cabral, La contraofensiva de Monsanto, 03/10/13, ECOS Córdoba.

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