sábado, 25 de mayo de 2019

Mucha basura y agua estancada en el lago del parque Sarmiento

Desde la Municipalidad de Córdoba dicen que ya se inició una nueva perforación para abastecer y oxigenar el agua del lugar. Especialistas de la UNC explicaron que, por falta de obras, la remediación quedó inconclusa.

por Verónica Suppo

Esto es retriste”, es la frase con la que resumió Matías, un joven de 22 años que está sentado escuchando música frente al lago del parque Sarmiento, el sentimiento que le devuelve el paisaje. “Vine a despejarme, pero cada vez lo veo peor, y ahora que se caen las hojas, más sucio”, describió al hablar sobre el estado del agua, que de espejo tiene por estos días casi nada.

Además de las hojas que se caen por la llegada misma del otoño, el lago es un montón de botellas, bolsas, ramas y latas, principalmente, a la altura de la avenida avenida Deodoro Roca.

Desde esa ribera se puede ver la Isla Encantada con algunos árboles caídos y un curso de agua casi estancado. Siguiendo la misma costa del lago, el agua que rodea la Isla Crisol no cambia demasiado. Desde un mirador blanco de madera se puede contemplar más cerca el interior y en las esquina hay pilas de botellas y latas atascadas. El cauce está casi repleto de algas sin mucho movimiento, rodeadas de las últimas totoras y lirios que plantaron desde la Municipalidad de Córdoba.

Unos metros más adelante, antes de volver sobre la avenida Deodoro Roca, el paisaje comienza a mejorar, aunque nada asegura que, en un intento de pesca, la caña no quede atrapada entre las ramas, algas y botellas que flotan. En ese tramo, desde hace casi ocho años, se sienta Oscar, con su perro Ciro. Tiene un puesto informal de venta de objetos antiguos y alquiler de cañas.

El hombre, que es óptico recibido, pero que vive de este puesto, se muestra conocedor de la zona. “Ven esa tortuga sobre una rama, acá hay de todo: tarariras, bagres, son animales depredadores. Hay vida en el agua, pero esto sigue siempre igual, no cambia”, relató.

Oscar fue testigo cuando en abril de 2018 se realizó la primera siembra de carpas sogyo, tras una actividad que realizó la Municipalidad de Córdoba junto con la carrera de Ingeniería en Zootecnia, de la Facultad de Agropecuarias, de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). Pero esa primera experiencia, con un lote de 30 carpas que se alimentaría de la vegetación acuática, principalmente, para darles batalla a las algas, no duró mucho.

Esta actividad fue presentada, junto con otras remediaciones por concretarse, como la colocación de especies vegetales en las riberas para controlar las algas, como las totoras y los lirios, y la construcción de biofiltros en las islas, entre otras acciones.

Carlos Kubach, ingeniero agrónomo y responsable de la cátedra de Acuicultura, de la Facultad de Agropecuarias, explicó a La Voz que, si bien se realizó el sembrado inicial de las carpas, y la Municipalidad acompañó con la colocación de cartelería, nunca se concretó la firma de un convenio. Las obras demoradas del municipio hicieron que la UNC no avanzara en el proyecto, que no implicaba sólo el aporte de las carpas, como una primera solución biológica para controlar el exceso de nutrientes del lago, según se conoció.

Las carpas iban a ser el último eslabón de una larga cadena de acciones que no se pudo cumplir. El convenio no se firmó, no se hicieron las perforaciones de los biofiltros, por lo que lo primero que había que hacerse no se hizo”, precisó el especialista.

Dijo que “por esas razones, la calidad del agua es mala”.

Para llegar a la siembra, los peces habían sido adquiridos en una granja en Misiones y, luego, criados en un enorme tanque australiano del Campo Escuela, de la Facultad de Ciencias Agropecuarias, camino a Capilla de Los Remedios, para, luego, ser mudados al lago del parque Sarmiento, ya con 15 a 20 centímetros.

Para Kubach, estas carpas deben seguir en el lago, aunque no alcanzan a remediar el lugar. A simple vista, entre aquellos que recorren el parque, el cauce alberga a tortugas y a tarariras, en su mayoría, y a algunas palometas. Y una muestra de esto la consiguió Misael, un nene de 6 años que el viernes pasado por la tarde fue a pescar con sus padres y con otros dos hermanos: Uriel (de 8 años) y Abril (de 10).

Miren lo que tengo en la botella”, dijo el pequeño, y se asoma una palometa de unos 10 centímetros de largo. “Esto sigue sucio, como siempre”, se sumó Julio, el papá de los nenes, un tanto resignado por el estado del lugar.

La familia eligió pescar en la costa sobre Deodoro Roca, a unos 100 metros el puesto de alquiler de botes. Es desde ese punto en adelante, y hasta el Paseo de las Sabinas Jardín Carlos Thays, donde el paisaje se vuelve más amigable.

El agua del lago en este tramo es poca, aunque no se la ve estancada y, por los movimientos mismos de los botes y de la gente que llega hasta el restaurante, el lugar está más cuidado. Igual que los espacios verdes, con nuevos tramos en veredas, los que se extienden en una obra por la Deodoro Roca, hasta el monumento Dante Alighieri.

Respecto de las obras en el lugar, desde la Subsecretaría de Ambiente municipal se precisó a La Voz que se vienen realizando estudios de remediación, y que el martes pasado se inició la perforación de un nuevo pozo para tomar agua de las napas inferiores, a una profundidad de 160 metros.

Esto permitirá completar y terminar el saneamiento biológico, el que se inició con especies, como lirios y totoras, y la posterior siembra de carpas sogyo que permiten comer estas gramilleas”, describió una de las fuentes de esta área municipal.

También se describió que “este nuevo pozo alimentará el caudal y la calidad del agua, con una mayor rotación, lo que aportará nutrientes que mejorarán el cauce”.

Sobre la casi constante basura que flota en algunos tramos del lago o que queda estancada en las esquinas o en las ramas, desde el municipio se pidió a los vecinos que, cuando visiten el lugar, trasladen los residuos a los cestos.

En el tramo de avenida Deodoro Roca, entre el teatro Griego y el mástil principal, hay cuadrillas que trabajan en el recambio de las baldosas, que desde la Municipalidad aseguraron que quedarán colocadas en los próximos 15 días, para luego continuar con la instalación de bancos. Una etapa que culminará cuando la remediación del lago recién esté tomando forma.

En estado crítico

Es oportuno que la gravedad del caso tome estado público para que su difusión aliente a las autoridades y a los expertos en la materia a profundizar las acciones para recuperar este espejo de agua.

a degradación de muchos paseos públicos en la ciudad de Córdoba ha sido constante durante años. Los deterioros están a la vista y reflejan la inestable gestión del municipio en el mantenimiento de esos sitios.

Pero, todo hay que decirlo, también influyen la falta de compromiso vecinal con la conservación de espacios que son ganados por la basura.

El lago del parque Sarmiento se anota entre los paseos que son noticia recurrente por su abandono.

Por estos días, se verifica nuevamente una degradación que poco tiene que ver con aquella postal diáfana de hace décadas y que, como tal, era en un polo de atracción para el público que elegía pasar sus horas de recreo allí.

Algas, barro podrido, aguas malolientes y basura en las orillas y sobre la superficie de la laguna hoy espantan antes que atraer visitantes. Ello sin evaluar los posibles efectos contaminantes.

Un informe que publicamos en nuestras páginas el pasado domingo da cuenta del deterioro del estanque y refresca la memoria acerca de emprendimientos de reparación que por distintos factores no concluyeron.

En 2018, la Municipalidad, junto con la carrera de Ingeniería Zootecnista de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), puso en marcha un proyecto basado en la siembra de variedades de carpas, en la convicción de que esos peces se alimentarían de la vegetación acuática, sobre todo para combatir la proliferación de algas.

Sin embargo, la iniciativa, que fue presentada en paralelo con otras medidas de remediación, se concretó a medias y tampoco se tradujo en la firma de un convenio de partes. El resultado es que volvimos al mismo punto de inicio un año después.

Carlos Kubach, ingeniero agrónomo y responsable de la Cátedra de Acuicultura de la referida facultad, recuerda que las obras demoradas de la Municipalidad hicieron que la UNC no avanzara en el proyecto, que no sólo implicaba el aporte de las carpas como solución biológica para controlar el exceso de nutrientes del lago.

Es oportuno que la gravedad del caso tome estado público para que su difusión aliente a las autoridades y a los expertos en la materia a profundizar las acciones para recuperar ese espejo de agua que alguna vez fue la atracción distintiva para los paseantes del inmenso espacio urbano (a veces igualmente descuidado) del parque Sarmiento.

Los operativos de higiene y de mantenimiento deben ser constantes y efectivos. Una tarea que nos involucra a todos ya no sólo en bien de devolver la belleza a un lago que hoy se ve deslucido y saturado de basura.

Fuentes:
Verónica Suppo, Mucha basura y agua estancada en el lago del parque Sarmiento, 19 mayo 2019, La Voz del Interior. Consultado 25 mayo 2019.
En estado crítico, 22 mayo 2019, La Voz del Interior. Consultado 25 mayo 2019.

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