jueves, 13 de diciembre de 2018

Residuos: más ciudades del interior apuestan a la recolección diferenciada

Hace un año, sólo el 5 % de los cordobeses contaba con el servicio. Se suman localidades, pero siguen siendo minoría. La separación facilita el reciclaje, y reduce el volumen por enterrar y el impacto ambiental.

por Fernando Colautti

La recolección diferenciada de residuos parece estar dando varios pasos en la provincia, tras años en los que poco y nada había avanzado. El “parece” debiera quedar subrayado, porque en realidad se trata de apuestas recientes que el tiempo contestará si fueron metas cumplidas o apenas anuncios para el olvido.

A la puesta en marcha, la semana pasada, de esa modalidad de recolección en la ciudad de Córdoba -que concentra el 40 % de la población provincial- se suma que al menos dos de las 20 mayores ciudades del interior (Marcos Juárez y Jesús María) han iniciado en el último año esa práctica y que otra (Villa Carlos Paz) la inició también este mes.

Además, hay algunas ciudades pequeñas y pueblos que ya están ensayando esa vía.

Hace un año, un informe de este diario establecía que un minúsculo cinco por ciento de cordobeses contaba con un servicio sistemático y efectivo de recolección diferenciada en sus domicilios.

De los 4,5 millones de kilos de desechos domiciliarios por día que generamos los cordobeses, una insignificante proporción es hasta ahora reciclada y reutilizada.

Si los proyectos ahora en marcha se sostienen en el tiempo, ese porcentaje crecerá y el destino de la basura habrá dado un avance en materia ambiental, en dirección a lo que en el mundo hace tiempo se viene ensayando.

Con más separación, más chances de reciclaje y reutilización hay. De ese modo, además, se reduce el volumen que se arroja en basurales o se entierra en vertederos.

Un proceso de reciclado eficiente requiere que la separación empiece por cada domicilio y no cuando la basura llega mezclada al basural o a la planta de tratamiento.

La basura es uno de los mayores pasivos ambientales a los que esta provincia, como gran parte del país, aún no ha sabido encontrarles la vuelta.

Las 20 ciudades mayores

Entre las 20 mayores ciudades cordobesas, hace un año sólo había dos con parciales sistemas de recolección diferenciada: Villa María y Villa Dolores fueron las primeras en lanzarlos, pero nunca llegaron a cubrir todo su ejido urbano.

Villa María recolecta separado en un tercio de la ciudad, aunque la eficiencia real es escasa porque la mayor parte de los vecinos no separa como se sugiere. En Villa Dolores, la cobertura se aproxima a la mitad de su área urbana.

En los últimos meses, entre esas 20 grandes, dieron un paso más contundente otras dos ciudades: Marcos Juárez y Jesús María, con cobertura en todos sus barrios. Desde la semana pasada, se sumaron la Capital y Villa Carlos Paz.

En la Capital se cuentan 1,4 millones de los 3,5 millones de habitantes de la provincia. Y entre Carlos Paz, Marcos Juárez y Jesús María, suman 140 mil cordobeses.

El porcentaje de vecinos con servicio diferenciado crecerá este año notoriamente. Lo que está por verse es la eficiencia de los sistemas y la concientización de las comunidades, que darán una respuesta más realista acerca de cuánto aumenta el volumen de lo que efectivamente se separa y se recicla.

Un dato alcanza para abrir el paraguas: en la Capital, el municipio aseguraba que en los últimos años había recolección diferenciada en el 45 por ciento de sus barrios. Pero la realidad evidencia otra cosa y un resultado bien diferente: sólo el 0,5 % de la basura recolectada en la ciudad de Córdoba es hasta ahora reciclada.

Muchas, sin nada

Entre las 20 ciudades mayores, fuera de las cinco ya mencionadas, quedan 15 en las que, hasta ahora, nada se hace en materia de recolección diferenciada domiciliaria.

En ese lote se cuentan Río Cuarto, San Francisco, Alta Gracia, Río Tercero, Bell Ville, La Calera, Villa Allende, Arroyito, Deán Funes, Laboulaye, Cruz del Eje, Río Segundo, Río Ceballos y Cosquín.

Entre las restantes 407 ciudades chicas y los pequeños pueblos del mapa provincial, una muy amplia mayoría no aplica la modalidad.

Pero hay algunas buenas excepciones, con avances destacados. Los más salientes son La Para y Justiniano Posse, dos pequeños pueblos que evitan mandar al basural entre el 60 y el 80 del total de sus residuos y que, además de reutilizar lo reciclable, hacen compostaje con los orgánicos.

También se anotan Las Varillas, Almafuerte, Corral de Bustos, Serrano, Alejandro Roca, Nono, Giardino, La Falda, Porteña, Devoto y Unquillo, entre otras.

En algunos vertederos regionales, como el del departamento Calamuchita, se clasifica para reciclaje, pero sin separación en origen: la basura llega de unas 15 localidades ya mezclada.

Marcos Juárez y Jesús María, dos de las “grandes” en marcha

Hace algo más de un año, Marcos Juárez fue la primera ciudad en Córdoba que lanzó un plan para que su basura fuera retirada en forma separada desde los hogares, en todos sus barrios.

Se había probado hace unos 15 años, pero no se continuó. En octubre de 2017, fue relanzado, con más decisión”, señaló Jorge D´Antonio, a cargo de servicios públicos en el municipio.

Se estima hoy que el 35 por ciento de los vecinos saca la basura del modo en que se sugiere. Hemos pasado de 15 mil kilos mensuales recolectados de desechos reciclables a 60 mil en un año”, apuntó D´Antonio.

La recolección la hace el propio municipio, para sus 30 mil habitantes. Entrega tachos plásticos identificados a los vecinos para que retiren sus desechos húmedos. El 35 por ciento ya los usa.

Los camiones cargan de las veredas los desechos secos los jueves y los sábados, y pasan por los húmedos lunes, miércoles y viernes.

Un asunto pendiente de mejora es el destino final: lo que se separa para reciclar se sigue enterrando en un basural, sin mayor tratamiento. “Hemos bajado en un 30 por ciento el volumen que se entierra. Pero falta”, admitió D´Antonio.

Lo que llega separado de los hogares es clasificado por unos 35 integrantes de una cooperativa de trabajo, y ellos transforman desechos en recursos de valor. La recaudación queda para ellos

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En Jesús María, en tanto, hace un año se puso en marcha la recolección diferenciada en toda la ciudad, que tiene unos 33 mil habitantes.

Los camiones municipales retiran en frecuencias distintas los residuos secos de los húmedos. En el municipio, admiten que resta un camino aún para hacer más masiva la adhesión de los vecinos.

Lo recolectado va al basural municipal, un espacio a cielo abierto que aún espera un tratamiento final más adecuado. En ese sitio, un grupo de trabajadores, que formaron una cooperativa, clasifica lo que viene separado para venderlo. A lo que recaudan con esas ventas, le suman un aporte del municipio.

Se estima que en un año Jesús María logró reducir casi un 30 por ciento el volumen de lo que queda sin tratamiento en el basural.

Al menos, para reducir el impacto

Con la separación y con el reciclado se acabarán todos los problemas del destino de los residuos. Pero si cada ciudad dejara en sus basurales el 50 por ciento de lo que recolecta y lograra un destino de reutilización con el resto, ya solucionaríamos la mitad del problema. Algunas localidades, aún en minoría, están demostrando que es un camino posible.

Fuente:
Fernando Colautti, Residuos: más ciudades del interior apuestan a la recolección diferenciada, 11/12/18, La Voz del Interior. Consultado 13/12/18.

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