Bogotá, 1 de
agosto de 2018.- Greenpeace expresó su preocupación ante el
análisis desarrollado por la ONG Global Footprint Network que señala
que, desde hoy se ha generado el fin de los recursos naturales y que,
desde mañana, la humanidad entrará en una etapa de “resto
medioambiental”.
“Dependiendo
del país o zona en que nos situemos, la hora límite de capacidad de
resiliencia planetaria se modificará, casi siempre como agravante.
Las áreas protegidas son nuestro reservorio, si son manejadas
efectivamente, pero necesitamos crear conciencia y políticas
globales responsables para que todos los ecosistemas sean usados en
forma sustentable.”, explica Noemí Cruz, coordinadora de campañas
en Greenpeace Andino.
El estudio, en
todo caso, da cuenta de una gran diferencia de acuerdo a los países.
Así, si es que el mundo viviera como Qatar, la fecha sería el 9 de
febrero, mientras que si lo hiciera como Vietnam, la fecha sería el
21 de diciembre. ¿Y si el mundo viviera como Colombia? La fecha de
agotamiento de los recursos naturales sería el 17 de noviembre.
Es por este
avance de la sobreexplotación que existe un creciente esfuerzo -que
lleva 146 años -por declarar zonas protegidas en el planeta. Así,
hoy se contabilizan más de 200.000 reservas naturales. En extensión,
son algo más de 20 millones de kilómetros cuadrados, lo que
representa un 15 % de la superficie de la Tierra.
La batalla por la
protección de estas más de 200.000 reservas naturales ha tenido por
objetivo proteger las especies animales y la flora ubicada en esas
áreas, intentando que la acción del hombre no las afecte. O que lo
haga lo menos posible.
Sin embargo, este
empeño está siendo cada vez más difícil de sostener. Lo ha
ratificado un estudio publicado de la prestigiosa revista Science,
análisis que señala que casi un tercio de las áreas protegidas del
mundo están siendo presionadas de distinta manera, básicamente por
el asedio de carreteras, minería, expansión de ciudades y
actividades productivas de todo tipo.
Es por ello que
se estima que solo el 42 % de las áreas protegidas están
efectivamente libres de la acción del hombre. ¿El resto? Mantienen
a duras penas la situación de no intervención.
De ahí que se
explique en buena medida una situación aparentemente contradictoria:
¿por qué si han aumentado las zonas protegidas la biodiversidad
disminuye? “Buena parte de la explicación tiene que ver porque se
aprueban diversos y variados proyectos en las zonas cercanas a zonas
protegidas. Si es que no se alivian esas presiones los intentos de
protección no tendrán los efecto de conservación que se buscan”,
explica Cruz.
Fuente:
Greenpeace y el día que marca el fin de los recursos naturales, 02/08/18, Greenpeace Argentina. Consultado 03/08/18.
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