Debemos responder
con urgencia, pero también con inteligencia.
por Astrid Puentes
Riaño
"Nuestro
clima se está calentando a un ritmo alarmante y sin precedentes al
que tenemos que responder con urgencia", concluyeron el 22 de
noviembre pasado los representantes de casi 200 Estados del mundo,
reunidos en Marruecos, para la décimosegunda Conferencia de las
Partes (COP 22) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre
el Cambio Climático (CMNUCC), y la primera reunión de las Partes
del Acuerdo de París.
En efecto,
debemos responder con urgencia, pero también con inteligencia. Hoy
en día, miles de grandes represas están siendo planeadas y en
construcción a nivel mundial para sumarse a las ya más de un millón
de represas en más de la mitad de los ríos en el planeta. Solo en
la Amazonía, hay cientos de proyectos de hidroeléctricas planeadas
o en construcción. Muchos de ellas son promocionados como energía
limpia y solución al cambio climático.
Pero la realidad
es otra. Investigadores de la Universidad del Estado de Washington
(WSU) concluyeron recientemente, en un artículo publicado en la
revista científica Bioscience, que las represas son una fuente
importante de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), en
particular de dióxido de carbono, de óxido nitroso y mayormente de
metano. Este último es un gas 34 veces más potente que el dióxido
de carbono (CO2).
Esto implica que,
lejos de ser una solución, las represas agravan el cambio climático.
Hasta el momento, la evidencia científica apuntaba a que las
emisiones contaminantes se presentaban en represas ubicadas en zonas
tropicales. Pero la investigación de la WSU concluye que los
embalses de todas las represas emiten GEI, sin importar su latitud ni
propósito (generación de energía, control de inundaciones,
navegación o riego).
Para la
investigación los científicos analizaron diferentes variables y
métodos de medición de emisiones provenientes de embalses. Como
resultado de ello concluyeron que, en el mundo, emiten
aproximadamente el 1,3 % de las emisiones de GEI generadas por la
humanidad. Esto es más que las emisiones anuales de todo Canadá.
Aún se requieren
mayores estudios para cuantificar con exactitud la cantidad de
emisiones provenientes de las represas y para entender cómo estas
varían según las condiciones particulares de cada embalse. Por
ahora, parece que variables como la eutrofización (el aumento de
nutrientes en el agua que puede incrementar las algas) y la
temperatura pueden ser relevantes.
Hasta el momento
las emisiones de cambio climático causadas por las represas no son
contabilizadas. Sin embargo, cada día la atmósfera recibe dichas
emisiones, aumentado los impactos al clima. Esto quiere decir que, a
nivel mundial, las cuentas climáticas no cuadran.
Por tanto, el
estudio de la WSU marca un hito para entender el verdadero papel de
las represas y el cambio climático. Es esencial entonces tomarlo en
cuenta en las políticas, normas, programas y análisis científicos.
Así, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio
Climático (IPCC); organismos financieros internacionales como el
Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Fondo Verde
del Clima; autoridades nacionales y empresas, deben incorporar en sus
evaluaciones las emisiones contaminantes, actuales y futuras, de las
represas.
Solo así
tendremos las cuentas claras y evitaremos que, por ignorar una
situación ya probada, continuemos incrementando el cambio climático
que ya nos afecta a todos. Aunque en mayor medida a quienes están en
situación más vulnerable.
Vale recordar que
las represas causan también graves impactos en el ambiente y en los
derechos humanos. Son proyectos muy costosos y que toman décadas
entre la planeación y la implementación. De otra parte, en los
últimos años ya se están dando resultado soluciones viables para
reemplazar la necesidad de represas. En el caso de la energía hay
otras fuentes más eficientes, baratas y rápidas que podrían
implementarse.
Como se dice
popularmente: "Las cuentas claras y el chocolate espeso".
Tener claridad y asegurar que todas las fuentes que contribuyen
significativamente al cambio climático sean tomadas en cuenta, es
una tarea esencial para responder con la urgencia, efectividad e
inteligencia requerida. Hoy tenemos la oportunidad de hacerlo, ya no
tenemos más tiempo que perder.
Astrid Puentes
Riaño es abogada ambientalista y de derechos humanos, codirectora
ejecutiva de AIDA (Asociación Interamericana para la Defensa del
Ambiente) - @AIDAespanol, @astridpuentes
Fuente:
Astrid Puentes Riaño, Sobre represas y cambio climático, 07/12/16, El País. Consultado 08/12/16.
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