viernes, 18 de noviembre de 2016

El legado tóxico de Monsanto: El contrato

Hace más de 100 años que la empresa Monsanto opera en los Estados Unidos. Sin embargo solo recientemente ha salido a la luz el legado de tantos años de nefastas acciones del gigante químico y de semillas genéticamente modificadas con base en Saint Louis.

En un esfuerzo por documentar el legado tóxico de Monsanto, el fotógrafo Mathieu Asselin pasó tres años viajando por todo Estados Unidos capturando imágenes de las personas cuyas vidas han sido más profundamente afectadas, y en algunos casos destruidas, por la monstruosa empresa química que pasó a controlar gran parte de nuestro suministro de alimentos.

El contrato
En nombre de la propiedad intelectual, la empresa ha presentado más de 140 demandas por infracción de patentes contra los agricultores, "para asegurar que sus semillas no sean robadas o reutilizadas". Sin embargo, los organismos genéticamente modificados (GMO) alcanzan los campos mediante la diseminación natural por el viento o los insectos, la soja transgénica se autofertiliza y las empresas de semillas revenden las semillas GMO a los agricultores que no han firmado el contrato de Monsanto. Los agricultores no tienen ningún recurso, ya que el contrato de Monsanto libera a la compañía de la responsabilidad por la contaminación de los cultivos, al tiempo que le permite perseguir a los agricultores que involuntariamente cultivan semillas transgénicas.

El patentamiento de organismos vivos es naturalmente objeto de debate. Mientras se esperan soluciones claras y globales, los agricultores caen en la ruina financiera.

El siguiente texto pertenece al libro "El Mundo según Monsanto" de Marie-Monique Robin:

"La mayoría de los agricultores con los que se contactó el CFS cuentan la misma historia: un día un agente, que suele ser de la Pinkerton, llama a su puerta, a veces acompañado de la policía. pide consultar sus facturas de semillas y de herbicidas, exige que se le lleve a los campos, en los que toma muestras de las plantas y hace fotos. El tono suele ser amenazador, incluso brutal. A veces nunca se presenta ningún agente, pero el cultivador recibe una citación judicial sobre la base de un "expediente" constituido con tomas aéreas y análisis de plantas recolectadas en su propiedad a sus espaldas. No es raro que los agricultores atacados no hayan firmado nunca un "acuerdo de utilización de la tecnología" (25 casos de 90), bien porque el comerciante que les vendió las semillas nunca les habló de él, bien porque firmaron sin haber leído atentamente, dado lo usual de esta práctica"

Mathieu Asselin
Mi interés por Monsanto comenzó hace cinco años a raíz de unas conversaciones con mi padre. Comencé una investigación meticulosa, investigando materiales de archivo, recolectando recuerdos de Monsanto y estableciendo contactos con varios investigadores que trabajan en áreas relacionadas.

Este proyecto es una ventana hacia el pasado y el presente para entender mejor el futuro de esta multinacional. Quiero exponer las actividades irresponsables y perjudiciales de Monsanto. Muchas son apenas conocidas por el público. Mi intención es sensibilizar a la población en un momento en que estamos decidiendo el futuro de quién y cómo tendrá el control de los alimentos, y de qué manera nosotros, como consumidores, vamos a relacionarnos con ellos.

Mi proyecto fotográfico investiga hitos clave en más de 100 años de historia de Monsanto, documentando las comunidades donde las vidas fueron afectadas drásticamente por las políticas inescrupulosas de esta corporación.


Durante los últimos tres años he viajado extensamente alrededor de los Estados Unidos. Fui a Alabama, West Virginia y Missouri para documentar las comunidades ubicadas en las zonas contaminadas por Monsanto. Los residentes de estas áreas padecen una mayor incidencia de cáncer.

En Pennsylvania y Ohio, fotografié hijos de veteranos estadounidenses de la Guerra de Vietnam, cuya salud se ha visto afectado por la exposición de sus padres al Agente Naranja.

Me reuní con familias de agricultores de Maine e Indiana: sus negocios estaban en peligro por las leyes de infracción de patente de Monsanto sobre las semillas transgénicas.

El proyecto combina retratos ambientales, paisajes y materiales de archivo.

¿Qué se siente cuando Monsanto llama a tu puerta en la oscuridad de la noche pidiendo ver tus registros comerciales y amenazando con demandarte? Descúbrelo con este en mini-documental de Mathieu...


Mathieu Asselin, Monsanto: A Photographic Investigation.
Marie-Monique Robi, El Mundo según Monsanto, Ediciones Península 2010, pg 313.

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