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| Los directivos de la Escuela Agropecuaria Nelly B. de Emerson, César Julián, Marina Justo y Néstor Montaya, delante de la entrada del colegio. Foto: Diego Lima/ La Nación |
La Escuela
Agropecuaria de esta localidad bonaerense está sumergida desde el 13
de octubre; ahora, sus 132 alumnos deben estudiar en otros centros;
recién podrán volver el año próximo.
por Rosario Marina
General Villegas. Todos los días, la directora y los jefes de área de la
Escuela Agropecuaria de esta ciudad se suben al tractor para
atravesar una enorme masa de agua y llegar hasta allí para alimentar
a los 420 pollos parrilleros, las 16 cerdas madres, los 45 terneros y
ordeñar también a las 250 vacas con las que los alumnos aprenden
sobre la producción ganadera. Aunque ahora en ese predio no hay
estudiantes. Y no los habrá hasta el año que viene.
Las escuelas del
distrito también sufren las consecuencias de la inundación que ya
representa un récord en la historia de Villegas. Según datos del
Ministerio de Educación de la provincia, son 370 los alumnos que
asistían a clases en colegios que ahora están bajo el agua, 82 los
que fueron evacuados o autoevacuados y 216 los que viven en zonas
anegadas.
Según informaron
desde el Consejo Escolar de esta localidad, las escuelas cercanas a
la ciudad, como la N° 5, la N° 16, la N° 10 de Drabble, la
Agropecuaria y el jardín N° 909 de Elordi funcionan en distintos
espacios dentro de la ciudad. Sin embargo, otros 20 colegios rurales
debieron suspender las clases.
Arriba del
tractor que se abre paso en el agua van la directora de la Escuela
Agropecuaria Nelly B. de Emerson, Marina Justo; el director de
Educación Agraria de la provincia, Oscar Bernal, y los jefes de
Área, César Julián y Néstor Montoya. Tienen puestas las botas
altas porque incluso al bajar se mojan. Al lado del camino seco
adonde necesitan llegar está el terraplén que protege al casco
urbano. Esta obra que buscaba evitar lo que la inundación de 1987
provocó en todo el pueblo está llenando de agua los alrededores. La
razón: no está terminada.
"El
terraplén es pan para hoy y hambre para mañana", dice José
Loyarte, ex alumno de la escuela, ahora encargado de tres estancias.
En tanto, Justo explica: "Esta situación es predecible. Hace
dos años que tenemos más lluvias de lo normal. Nos damos cuenta por
el ascenso de la napa freática (la primera capa de agua subterránea
que se encuentra al hacer una perforación). En abril vimos los
primeros indicios en la napa, ya había encharcamiento".
En la Escuela
Agropecuaria hay 132 alumnos, de los que 76 viven en la residencia
del colegio y sólo los fines de semana vuelven a sus hogares. La
evacuación de todos los estudiantes fue el 13 pasado. Además de
ocuparse del aprendizaje de los chicos en el casco urbano, los
directivos van todos los días a asegurarse de que las vacas estén
al menos en un pequeño espacio seco o menos embarrado. También
deben ordeñarlas.
El funcionario
provincial, Oscar Bernal, destacó el trabajo en equipo entre la
escuela, el municipio, el Consejo Escolar, Infraestructura escolar y
la dirección a su cargo. "Toda la provincia se puso a
disposición, se fue anticipando la jugada", indicó.
El mismo día que
evacuaron a los alumnos, la escuela envió un plan de contingencia,
que fue aprobado por la Dirección de Educación Agraria, para los
insumos veterinarios, la alimentación de los animales, la resolución
del problema de los pozos ciegos rebasados, la desinfección cuando,
eventualmente, el agua haya bajado. Y ahora se sumó algo más: el
techo del tambo se voló y las paredes se agrietaron.
Según voceros
del Ministerio de Educación provincial, el lunes pasado se
efectivizaron los subsidios de 55.000 pesos para sostener la
alimentación de los animales y 95.000 para la reparación del techo
del tambo. Además, enviaron botas de lluvia, lavandina, repelente,
baldes, bolsas de residuos, otros artículos de limpieza y más de
2000 útiles escolares.
Sin embargo,
Justo está convencida de que esto también les servirá a los chicos
para saber qué hacer en situaciones de emergencia cuando trabajen en
los campos de la zona.
Ahora, la
residencia y el comedor funcionan en la Escuela de Educación
Técnica. Y el colegio, en tres aulas del Centro de Educación
Abierta Municipal (CEAM), de 7 a 18, y en el Centro de Formación
Profesional.
Las clases están
garantizadas, de eso está segura la directora. El equipo directivo
se encargó de que miembros de empresas agropecuarias dieran charlas
educativas. Además, les llevan informes a los chicos para que vean
cómo está su escuela.
"Aunque el
agua se vaya en un mes, vamos a estar en una situación crítica",
dice Justo. Los daños que pudieron ver hasta ahora son en el
edificio. Por eso ya planificaron el cierre de año en el casco
urbano. Lo único que esperan es que el agua baje. Y entonces,
comenzar con las tareas de reparación.
1987, el año en
que el pueblo quedó anegado
En 1987, en
General Villegas cayeron 350 milímetros de agua en un solo un día.
Todo el casco urbano quedó sumergido: apenas dos cuadras, las de la
iglesia y la municipalidad, se salvaron. El resto de la localidad,
que en ese momento contaba con poco más de 5000 habitantes, se
inundó. Después de ese episodio se construyeron los terraplenes que
lograron que este año las edificaciones se mantuvieran secas.
En total, en
aquel año fueron 1850 los evacuados, que se trasladaron por 15 días
a los gimnasios de las escuelas y a los acoplados o camiones. Además,
una gran cantidad de pobladores tuvieron que vivir durante cinco
meses en los vagones del ferrocarril. Unos 4.000.000 de hectáreas de
la provincia de Buenos Aires también quedaron bajo el agua.
Los bancos
Provincia y Nación cerraron. Al día siguiente de reabrir, hubo un
cierre masivo de cuentas. Gabriel Quiroga, que vivió esa inundación,
contó: "El agua llegó hasta el paso a nivel que va al
hospital. Pero a sólo 50 km el agua ya desaparecía: todo había
caído acá, en Villegas".
Los grandes
perjudicados
370
Estudiantes
Que asistían a
colegios que hoy están bajo el agua
82
Evacuados
Fueron los
alumnos que debieron abandonar residencias
216
Zonas anegadas
En algunos casos,
estudian en sus casas
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Rutas amenazadas y arriesgadas evacuaciones de hacienda en Villegas
Fuente:
Rosario Marina, Desplazados por el agua: el colegio de General Villegas que se llevó la inundación, 03/11/16, La Nación.

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