Javier Fernández
Castro es un reconocido arquitecto y urbanista argentino que ha
participado activamente en la renovación y transformación de la
trama urbana de la ciudad de Buenos Aires en los últimos años.
¿Cuáles han
sido los cambios más importantes en materia de urbanística en
Buenos Aires en los últimos 25 años?
Ha habido un
aumento de la población urbana que es un fenómenos característico
sobre todo del cono sur: Buenos Aires, Rio de Janeiro y Montevideo,
donde gran parte de la población está en de las áreas
metropolitanas. Esto está ligado a los cambios económicos y
tecnológicos a nivel global.
En este contexto
han surgido nuevos paradigmas urbanos que se distancian de la ciudad
tradicional. La plaza como ágora pública, por ejemplo, ha ido
perdiendo espacio frente a los nuevos contenedores como así la
irrupción de las autopistas como espacio de flujo frente a la calle
tradicional, por nombrar algunos.
La velocidad de
las transformaciones urbanas y el crecimiento de las periferias, por
ejemplo, también han obligado a repensar los modelos urbanos
tradicionales y de la propia arquitectura.
Buenos Aires está
bordeada hacia el este por el Río de la Plata y de Norte a Sur por
el denso Conurbano Bonaerense, ¿qué problemáticas surgen a partir
de esto en el planeamiento urbano?
Una de ellas son
las políticas públicas de vivienda durante la última década que
han privilegiado la extensión en áreas periféricas, no sólo en la
zona metropolitana de la ciudad de Buenos Aires sino también en las
capitales del interior. Esto se relaciona mayormente con un juicio
que se ha hecho con la densificación de la vivienda social y sobre
el fracaso de los conjuntos de la modernidad. Esto ha llevado al
crecimiento de las zonas periféricas en donde en algunas zonas del
interior ha duplicado la mancha urbana.
Estas políticas,
al menos desde el sector académico, están siendo revisadas
actualmente en función de que existe una posibilidad de
densificación al interior de la trama consolidada con todos los
beneficios de urbanidad que esto genera.
¿Qué papel
juega el transporte público en las políticas de integración
urbana?
Es esencial para
la integración urbana. En los últimos años el transporte público
en la ciudad de Buenos Aires se ha ido degradando y le ha cedido
espacio al automóvil particular generando consecuencias urbanas
importantes. La conectividad es esencial para articular una ciudad e
integrar ciertos recortes urbanos que en algunos casos quedan fuera
al no participar de la conectividad que el transporte público otorga
con el subterráneo o tren y quedan muy limitados a unas pocas líneas
de colectivo.
A mediados de la
década del setenta se favoreció el uso de las autopistas
abandonando los sistemas de transporte público que fue
consolidándose en los últimos años.
¿Cómo ha sido
la experiencia de urbanización de los barrios marginales, antes
llamados villas de emergencia, que usted ha llevado adelante en los
últimos años?
En los últimos
años ha cambiado el concepto, de villa miseria o de emergencia a
barrio marginal. El primer nombre que recibieron estos barrios, villa
emergencia, hacia presuponer que eran precisamente un emergente
puntual de un proceso determinado que el propio desarrollo económico
y social iba a terminar haciendo desaparecer o incorporando a la
trama urbana.
Hoy ya estamos
curados de esa ingenuidad y sabemos que las villas son estructurales
en las ciudades latinoamericanas. Son un poco la expresión y la
forma de acceso que tienen las clases populares a ciudad que no están
contemplados en políticas públicas.
El giro del
concepto implica asumir esta realidad casi como un patrimonio popular
construido que puede ser recuperado y mejorado en las carencias de
infraestructura, de equipamiento y de vivienda y no una anomalía
temporal que pueda ser reemplazada.
El gobierno
actual de la ciudad de Buenos Aires plantea una urbanización total
del Barrio 31 (ex villa 31) y hasta mudar el ministerio de educación
al barrio. ¿Cómo ve este proyecto?
Un cambio
importante con respecto a la gestión anterior es que hoy se plantea
a la urbanización como una necesidad. Si bien ahora cabe la
discusión sobre qué tipo de urbanización estamos hablando, la
discusión ya avanzó un peldaño a diferencia de la creencia
anterior que buscaba erradicar a estos barrios en vez de
urbanizarlos.
¿Cuáles son las
problemáticas más importantes hoy puntualmente en la ciudad?
La urbanización
de las villas es un punto fundamental. La ciudad cuenta con
presupuesto para afrontar este tipo de problemas donde el tejido
popular representa entre un 10 % y un 12 % a diferencia de otras
ciudades latinoamericanas como Caracas o Río de Janeiro, donde éstos
es del doble. Hoy en día es una situación abordable y sólo se
necesita la voluntad para realizarla. No hay justificación para que
Buenos Aires no tenga una política de vivienda pública capaz de
contener a los sectores populares.
Con los espacios
públicos debemos de resolver la transferencia y la calidad de dichos
espacios así también como el de las grandes estaciones centrales de
ómnibus y tren como Retiro, Constitución y Once.
Somos deudores de
la cultura de embellecimiento urbano superficial el cual es muy
valorado por la población. Venimos de períodos de muy baja
intervención del estado en el espacio público debido a que hemos
vivido sucesivas crisis económicas. Las pocas obras que se están
haciendo son muy valoradas pero son insuficientes.
¿Cómo imagina
la ciudad en 30 años?
Es difícil de
prever ya que los fenómenos urbanos ya son impredecibles. El
transporte público, la integración de los barrios populares, una
política de suelos, que es compleja dentro de la ciudad pero que
vista dentro de un marco metropolitano puede llegar a una solución
interesante, son cuestiones básicas para un modelo de ciudad más
integrado y con una espacialidad que sea buen soporte de las
prácticas sociales de sus habitantes.
Manuel Bláuab
Fuente:
Manuel Bláuab, "No hay justificación para que Buenos Aires no tenga una política devivienda pública", 19/10/16, Deutsche Welle. Consultado 24/10/16.
No hay comentarios:
Publicar un comentario