sábado, 29 de octubre de 2016

Excesos hídricos: una amenaza en la campaña

En General Villegas, ya son récord las lluvias de octubre, superaron los 300 mm; hay caminos cortados. Foto: Diego Lima/ La Nación

Las inundaciones en la zona de General Villegas y los anegamientos en La Pampa y el extremo sur de la provincia de Córdoba, además de los problemas en Santa Fe, le agregan dramatismo al avance del nuevo ciclo.

por Fernando Bertello

Cuando para esta época se esperaban los primeros efectos de una anunciada Niña, el baldazo récord de agua en octubre en General Villegas, con más de 300 milímetros acumulados allí, y los anegamientos en zonas del norte de La Pampa y el extremo del sur cordobés movieron el tablero de la nueva campaña agrícola.

La situación en el noroeste bonaerense abre interrogantes allí y puede repercutir en el escenario nacional por los renovados excesos hídricos.

Anteayer, junto a su habitual reporte semanal de estimaciones agrícolas, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires alertó que los excesos hídricos podrían ocasionar en trigo y cebada pérdidas de rendimiento y pérdidas de varios lotes tanto en General Villegas como Carlos Tejedor y Rivadavia, los más complicados en la zona.

Además de esta advertencia de la Bolsa porteña, la Bolsa de Comercio de Rosario destacó que hubo lluvias por encima de los 200 milímetros desde el primero de octubre no sólo en el noroeste bonaerense sino también en el norte de La Pampa, el sur de Córdoba y el nordeste de Santa Fe que detuvieron los trabajos de siembra de soja, afectaron hectáreas sembradas con maíz y otras de trigo.

Según la Bolsa rosarina, hoy solo se lleva sembrado un 2 % de la soja cuando el año pasado había un 10 % más. Además, desmejora el trigo. "Aquellos lotes que hasta la semana pasada se clasificaban como excelentes ahora comienzan a catalogarse como buenos a muy buenos (70 %) y en algunos casos regulares (5 %). Solo un 25 % de los cultivares presenta excelentes condiciones", precisó.

Mientras tanto, en General Villegas, donde más del 80% del partido está con campos anegados o inundados, hay desolación y premura por tratar de salvar por ejemplo la hacienda. Se calcula en más 400.000 las cabezas del partido.

El sábado pasado, luego de la muerte de tres animales, Marcelo Boschi decidió trasladar del campo de su padre la hacienda que estaba siendo amenazada por el agua que ya cubría todo.

"Cruzamos tres lotes con un promedio de 80 centímetros de agua", contó Boschi, que arreó junto a un empleado unos 100 animales para llevarlos hasta un lugar más seco del establecimiento. "Fue de terror; los arreamos como pudimos", agregó.

"Hay muchas vacas con cría, de terneros de dos meses que se están llevando a partes más altas", contó a La Nación, por su parte, José Ignacio Inveninato, asesor de un campo que está en un 80 % bajo agua y tuvo que mover unas 300 vacas a una parte más alta del campo.

La campaña agrícola está paralizada. Se frenó la siembra de maíz, lotes ya implantados quedaron bajo el agua y la campaña de soja está en veremos.

"Estamos paralizados", dijo Santiago Rodríguez Ribas, productor de la zona. Pensaba iniciar la siembra de soja el 20 de este mes y no pudo. Si el clima se lo permite, lo debería hacer antes del 15 de noviembre porque a partir de esa fecha se empieza a perder potencial de rinde en el cultivo.

Esta semana, rutas de la zona quedaron cortadas y muchos productores quedaron aislados en sus campos. Le pasó, por ejemplo, a Dominic Gunningham, que si bien está en una parte más alta del partido no quedó al margen de las dificultades. De cuatro caminos de acceso al campo, solo le había quedado uno "pasable" con un rumbo a la zona de Piedritas. Pero volvió a llover y también se le cortó esa opción para moverse.

En momentos como los que se viven en Villegas aflora, no obstante, la solidaridad entre productores y vecinos. Un viejo Unimog, que un vecino de apellido Bergonzi se lo facilita a Defensa Civil, está siendo utilizado para llegar a los campos con ayuda para las personas que no pueden salir por los caminos intransitables. "Mucha gente está aislada y otra se quedó cuidando la hacienda. Lo único que hay para moverse es un Unimog con el cual se está asistiendo a los campos", contó Héctor Quiroga, un ingeniero agrónomo de la zona que está colaborando con tareas de asistencia.
Fuente:
Fernando Bertello, Excesos hídricos: una amenaza en la campaña, 29/10/16, La Nación. Consultado 29/10/16.

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