Es
por el derrame de vinaza del ingenio La Florida sobre un canal de
riego en el este tucumano. Para el fiscal federal Carlos Brito quedó
acreditado que esos efluentes son contaminantes y peligrosos para la
salud humana. El juicio sería este año.
Después
de muchas denuncias y años de investigación por parte de la
Justicia Federal, el empresario azucarero Jorge Rocchia Ferro se
sentará por primera vez en el banquillo de los acusados para ser
juzgado por contaminación en Tucumán.
El
industrial está procesado por arrojar residuos peligrosos derivados
del ingenio La Florida en el canal de riego “Este”. Incluso, este
curso de agua, en su recorrido final, traspasa hacia la provincia
vecina de Santiago del Estero.
Después
de una extensa y minuciosa investigación, el fiscal federal Nº1 de
Tucumán, Carlos Brito, concluyó que esos residuos peligrosos
producían contaminación ambiental e implicaban un riesgo para la
salud humana. Por ello, en su dictamen del 6 de noviembre de 2015 no
dudó en requerir la elevación a juicio de la causa contra Rocchia
Ferro, en su carácter de presidente del directorio de Compañía
Azucarera Los Balcanes S.A, firma que explota el ingenio La Florida.
El
juez federal Nº1 de Tucumán, Daniel Bejas, dio lugar al pedido de
Brito, por lo que la causa quedó a un paso del debate oral y
público. Fuentes judiciales estiman que el juicio se concretará
este año en la sala de audiencias del Tribunal Oral Federal de
Tucumán (TOF).
En su
dictamen, al que tuvo acceso periódicomóvil.com, Brito recordó que
la causa se inició a raíz de una denuncia telefónica de Irma Díaz,
quien solicitaba en ese momento que personal de Gendarmería Nacional
se presente en la localidad de La Florida (departamento Cruz Alta)
para constatar el vuelco de vinaza sobre un canal de riego.
El
acta que realizó ese día Gendarmería Nacional fue la primera
evidencia que tuvo el fiscal Brito para luego procesar al industrial
por contaminación ambiental. “Se pudo constatar la existencia de
un caño de color negro el cual sale del ingenio La Florida, y
expulsa gran cantidad de efluente color marrón, con presencia de
gran cantidad de espuma y con un fuerte olor nauseabundo y presencia
de humo, característico de los efluentes de vinaza…”, informaron
en esa oportunidad al fiscal a cargo de la investigación.
Luego
el juez Bejas ordenó un allanamiento en la fábrica azucarera para
la toma de muestras de líquidos del lugar donde descarga los
efluentes para que luego sean analizadas en manos de expertos de la
Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres. Con esos
análisis bajo la lupa, un informe de la Facultad de Ciencias Exactas
de la UNT fue contundente: “el volcado de las muestras analizadas
en cursos de agua afectan gravemente la vida acuática de arroyos,
ríos y embalses al reducir fuertemente el oxígeno disuelto de los
mismos, y tampoco pueden emplearse para riego, puesto que aumentan la
salinidad de los suelos”. “Los valores hallados en las muestras
exceden los límites fijados por normativas provinciales (Resolución
30/09 Secretaría de Medio Ambiente de la provincia). Ello permite
afirmar que hubo una efectiva contaminación del suelo”, indicó
luego el fiscal en su dictamen final.
Funcionarios
de Medio Ambiente de la provincia y de la Nación también realizaron
una inspección en el ingenio y constataron que la empresa no tenía
“un sistema de tratamiento ni un plan de contingencia para el caso
de derrame de sustancias nocivas”. La consecuencia fue inmediata:
se dispuso la clausura del establecimiento.
Conclusión
el fiscal Brito
La
opinión de una experta también fue otro de los fundamentos del
requerimiento del fiscal Brito. “El vuelco de efluentes sin
tratamiento en canales de riego implica un alto riesgo para la salud
de la población dado que los procesos naturales de recuperación y
retroalimentación del ecosistema no pueden ocurrir bajo estas
condiciones extremas. Y los efectos negativos sobre el cultivo por
deficiencia de oxígeno, la reducción de elementos tales como hierro
y manganeso a formas divalentes más solubles pueden crear
condiciones tóxicas”, alertó la doctora Inés O´Farrell del
Instituto de Ecología, Genética y Evolución de Buenos Aires
(UBA-CONICET).
“Así
queda acreditado que los efluentes vertidos por el ingenio a un canal
de riego son contaminantes y peligrosos para la salud humana. Se
verifica en autos la afectación de los dos bienes jurídicos: el
medio ambiente y la salud humana”, concluyó el fiscal Brito al
solicitar que el empresario Rocchia Ferro sea llevado al banquillo de
los acusados como responsable de contaminar el medio ambiente.
De
esta manera, el industrial azucarero será juzgado por el delito
previsto y penado por el artículo 55 primer párrafo de la ley
24.051, referido a la contaminación ambiental. Para este delito, el
Código Penal prevé penas de 3 a 10 años de prisión y una multa
que puede ir desde los 10.000 a los 200.000 pesos.
Mientras
se espera la fecha del juicio en Tucumán, el empresario está a
punto de ser juzgado por el Tribunal Oral Federal de Santiago del
Estero, también por el derrame de vinaza en un canal de riego que
afectó a la localidad santiagueña de El Arenal. Pero el inicio del
debate se encuentra suspendido por presentaciones de la defensa del
industrial tucumano.
Fuente:
Fuente:
Por primera vez el empresario Rocchia Ferro sería juzgado porcontaminación en Tucumán, 27/05/16, Télam. Tucumán Noticias.
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