El
Valle de México es una de las áreas urbanas más pobladas del mundo con unos 20
millones de habitantes y un parque de 5,4 millones de vehículos. Más alla del
ardor de ojos y garganta, se calcula que
cada año mueren unas 22.000 personas por la mala calidad del aire entre todas
las ciudades mexicanas que tienen más de medio millón de habitantes.
por Martí
Quintana
Como
poner una venda en lugar de suturar, las medidas anunciadas hoy por el
Ejecutivo federal para poner freno a la alta presencia de contaminantes en el
Valle de México son insuficientes porque no acometen la problemática de forma
transversal y se centran básicamente en el control vehicular.
El
secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Rafael Pacchiano, anunció
medidas a mediano y largo plazo para hacer frente a la contaminación ambiental
en la Zona Metropolitana del Valle de México, una de las áreas urbanas más
pobladas del mundo con unos 20 millones de habitantes y un parque vehicular de
5,4 millones.
Entre
ellas hay ayudas para que el transporte urbano funcione a gas, un corredor
seguro y nocturno para camiones de carga y el control de fugas de vapores en
gasolineras.
La
medida más inminente arrancará el 1 de julio y busca reforzar la vigilancia en
centros de verificación para evitar que circulen los 1,7 millones de vehículos
que se estima obtuvieron de forma fraudulenta una certificación de que emiten
pocos contaminantes.
Redefinir
las reglas
Será
una norma que “redefinirá las reglas”, aseguró Pacchiano en una publicitada
rueda de prensa junto con los titulares de la Secretaría de Energía, Pedro
Joaquín Coldwell; de Petróleos Mexicanos (Pemex), José Antonio González, y de
la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, Julio
Sánchez.
No
obstante, estas acciones resultan deficientes a tenor de los elevados índices
de contaminación que ha registrado el Valle de México en los últimos meses,
llegando incluso a superar en marzo los 200 puntos del Índice Metropolitano de
la Calidad del Aire, llevando a decretar la primera contingencia ambiental
desde 2002.
Experto
apuesta por reconversión de las industrias
“Hay
que ir más lejos”, aseguró a Efe el jefe del Departamento de Salud Pública de
la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Malaquías López.
Aunque
consideró “útil” el refuerzo a la verificación de autos, apostó por
“transformaciones y reconversiones industriales a fondo”, controlar el uso del
gas en viviendas e impulsar un transporte público que funcione con energías
limpias, pues el gas también contamina.
Según
datos oficiales, los automóviles constituyen 75 % de los automotores en la zona
y aportan 35 % de los contaminantes y 43 % de los gases de efecto invernadero.
Necesidad
de un plan integral
Para
el coordinador de Transporte Eficiente de la asociación civil El Poder del
Consumidor, Daniel Zamudio, es necesario un “plan integral” de transporte
público. Se debe buscar una “expansión del transporte masivo” y no buscar
“solamente que dejen de circular automóviles”, sostuvo.
No
obstante, subrayó que las firmas concesionarias del transporte público de la
capital -donde hay miles de microbuses viejos- tienen “temas muy turbios” que
dificultan los cambios.
El
coordinador de Calidad del Aire y Transporte Seguro de la misma agrupación,
Stephan Brodziak, fue un poco más allá y pidió ser más “estrictos” en los
umbrales de emisiones de autos para que concuerden con las “mejores prácticas
internacionales”.
Puso
énfasis en el transporte pesado, donde hay “22 años de atraso en su control” y
es responsable de 80 % de las partículas ultra finas en el ambiente, las más
peligrosas porque son tan pequeñas que van directas al torrente sanguíneo.
Hoy
No Circula
Por
todo ello, medidas como el Hoy No Circula, que establece que los ciudadanos
dejen su auto en casa al menos un día a la semana y un sábado al mes, resultan
“insuficientes” para mejorar la calidad del aire, destacó.
Además,
el Hoy No Circula se acabará el 30 de junio, coincidiendo con el inicio de
lluvias. “Debemos de dejar de depender del tiempo y el clima para mejorar la
calidad del aire, (y apostar) por tecnología limpia, autos de cero emisión y
gestión urbanística y movilidad”, aseveró Brodziak.
Hay
un problema esencial: falta de recursos y de voluntad
Cuando
el jefe del Gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, pidió en abril ayuda al
Gobierno federal, unos 5.000 millones de pesos (unos 278 millones de dólares)
de un total de 20.000 millones (1.111 millones de dólares) que estimó
necesarios, el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, dijo que no era posible
por falta de condiciones.
Días
antes el presidente, Enrique Peña Nieto, instó “a ser más audaces” e
instrumentar medidas estructurales, pero no habló de destinar ni un peso más a
la causa.
Para
Zamudio, una solución sería la creación de un “impuesto verde” que se destine
al medio ambiente y acudir a organismos como el Banco Mundial para pedir
créditos.
El
asunto va mucho más allá del ardor de ojos y garganta que siente el capitalino
en estos días de calor, pues se calcula que cada año mueren unas 22.000
personas por la mala calidad del aire entre todas las ciudades mexicanas que
tienen más de medio millón de habitantes.
Fuente:
Fuente:
Martí Quintana, Los endebles remedios del Gobierno ante crisis ambiental del Valle de México, 11/05/16, EFEverde.
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