Naciones
Unidas insta a asegurar el acceso a agua potable y pide a los
Gobiernos que tomen medidas para paliar las consecuencias del
calentamiento.
por Ana Gabriela
Rojas
La ONU ha instado
a los países a actuar sin dilación para frenar las consecuencias
del cambio climático. Los efectos del calentamiento se están
manifestando más rápido de lo que se preveía y si no se toman
medidas de inmediato puede ser demasiado tarde. Este es uno de los
mensajes principales del informe Previsión Medioambiental Global
(GEO-6, en inglés), presentado por el Programa de Naciones Unidas
para el Medio Ambiente (PNUMA) en Nairobi (Kenia), donde estos días
se celebra la Asamblea Medioambiental.
El crecimiento de
la población, la acelerada urbanización, el aumento del consumo, la
desertificación, la degradación de la tierra y el cambio climático
en conjunto han creado una severa escasez de agua, dice el informe.
“Si esas tendencias continúan y no se implementan soluciones que
mejoren los actuales patrones de producción y consumo, si no usamos
los recursos naturales de una manera sustentable, el estado del medio
ambiente en todo el mundo seguirá deteriorándose. Es esencial que
entendamos que el ritmo de cambio del medio ambiente depende de
nosotros y de que empecemos a trabajar con la naturaleza y no en
contra de ella para parar estas amenazas”, advirtió el director
ejecutivo del PNUMA, Achim Steiner, durante la presentación del
informe. Steiner recalcó, sin embargo, que si se toman medidas
inmediatas todavía hay tiempo para detener algunos de los peores
impactos.
Para Jacqueline
McGlade, la encargada del departamento de Ciencia de esta agencia
especializada de la ONU, lo más urgente es asegurar el acceso al
agua potable. “Si no tenemos agua de buena calidad, la salud se
deteriora rápidamente. Hay mucha escasez en todo el mundo, así que
tenemos que encontrar este recurso y usarlo con eficiencia. Se debe
regular el manejo de los desechos para que los tóxicos no contaminen
el agua. Se debe llegar a una manera holística del manejo del agua”,
aseguró.
El GEO-6,
considerado el informe actual más completo de la materia, intenta
proporcionar información científica detallada que sirva para la
implementación de nuevas políticas. Consta de seis informes
separados que explican los problemas específicos de las regiones en
las que el PNUMA divide el planeta.
Asia Occidental u Oriente Próximo
En esta región,
los problemas más críticos son la degradación de la tierra y la
desertificación, que han traído consecuencias a la economía y al
medio ambiente. El crecimiento de la población y los continuos
conflictos y guerras han minado la capacidad de la tierra para
proveer agua y comida. Los grandes desplazamientos de personas han
causado mucho estrés al medio ambiente y son los propios refugiados
los que más sufren los efectos. “Hay tres millones de personas
desplazadas y tras ellas quedan escombros y desechos, que también
contaminan el agua. No es su culpa, pero no cuentan con ninguna
facilidad de los Gobiernos. Las personas en movimiento también
tienen que mantenerse calientes y por ejemplo cortan árboles o
queman basura. Aunque la atención debe estar en las personas,
también hay efectos catastróficos de las rutas migratorias para el
medio ambiente”, asegura la jefa de Ciencia del PNUMA.
América Latina y el Caribe
Las zonas urbanas
y su población siguen creciendo: en 2015, el 80 % de los ciudadanos
de la región vivía en ciudades. Las clases medias consumen y
contaminan cada vez más. Las emisiones aumentan y la calidad del
aire en las urbes disminuye.
“Las tendencias
de las amenazas al medio ambiente son más o menos las mismas en
cuanto a deforestación, contaminación del agua y del aire de las
ciudades, pero el cambio climático acelera estos problemas”,
explica Diego Martino, asesor del PNUMA. Este organismo recomienda
separar el crecimiento económico del consumo de recursos. “Reducir
la dependencia en combustibles fósiles y diversificar las fuentes de
energía es importante para la región”, dice el informe.
África
El continente es
muy rico en biodiversidad. Sin embargo, su capital natural está bajo
la presión de la urbanización, la industrialización y la creciente
población. “La pobreza y la falta de inversiones ha acelerado el
deterioro ecológico en muchas regiones, lo que ha impedido que la
gente utilice los recursos naturales de forma sostenible”, dice el
estudio de la ONU.
La contaminación
del aire es un problema para el medio ambiente y para la salud
humana. Un 90 % de la población del África subsahariana está
expuesta a la contaminación dentro de sus casas, al utilizar
combustibles sólidos para cocinar, calentarse y alumbrar. Cada año
mueren unas 600.000 personas en el continente por esta causa. Aunque
la población con acceso a agua potable aumentó del 64 % al 68 % entre
2005 a 2012, todavía hay muchas personas sin acceso asegurado al
agua para beber. En su informe, la ONU recomienda a los Gobiernos
mejorar su pobre manejo de los recursos naturales.
América del Norte (Canadá y Estados Unidos)
Las condiciones
del medio ambiente en esta región han mejorado gracias a la
implementación de políticas, la recolección de información y
buenas regulaciones. La calidad del aire ha aumentado debido a nuevas
tendencias en tecnología. La calidad del agua es muy buena en la
mayor parte de la región, aunque hay problemas de escasez. Una red
de áreas protegidas y bien manejadas ayuda a conservar la diversidad
biológica. A pesar del “optimismo cauteloso en la región”, que
describe el informe, el cambio climático impactará cada vez más
esta zona. Por ejemplo, los reportes sugieren que el calentamiento
global ha aumentado la sequía entre un 15 % y 20 % en el estado de
Tejas, donde en 2015 devastadoras inundaciones terminaron con una
sequia de cinco años.
Asia y el Pacífico
El crecimiento
económico sin precedentes está poniendo una fuerte presión en los
ecosistemas. El crecimiento insostenible de patrones de consumo ha
empeorado la calidad del aire (ocho de las 10 ciudades más
contaminadas del mundo están en India y China). Además la falta de
agua y la generación de basura amenazan la salud de las personas y
del medio ambiente. El aumento de la demanda de energías fósiles y
recursos causa la degradación del ambiente y pérdida de diversidad.
Esta región tiene el 60 % del total de la población mundial, con
cuatro billones de personas en 2012 y se proyectan 5.08 billones para
2050.
La clase media
alcanzará los 4,9 billones en 2030 y está consumiendo mucho más.
Los hábitos alimenticios están cambiando. El cada vez mayor y más
habitual consumo de carne está causando más presión sobre el
ecosistema en la región. La deforestación avanza a pasos
agigantados. El PNUMA recomienda patrones de producción y consumo
más sostenibles, el uso más eficiente de los recursos y la
separación del crecimiento económico de la explotación del medio
ambiente, entre otros.
Europa
Los recursos
naturales han sido sobreexplotados. La mala calidad del aire, el
cambio climático, estilos de vida poco saludables y la desconexión
entre la sociedad y el ambiente afecta cada vez más a la salud de
las personas en Europa.
Aunque ha habido
mejoras en algunas partes de la región, la contaminación del aire
es el riesgo más grande para la población. De acuerdo con la
Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2012 se produjeron unas
500.000 muertes prematuras debido a este problema. Y es que más del
95 % de la población urbana está expuesta a niveles de contaminación
más altos de lo recomendado.
El calentamiento
global podría provocar más escasez de agua. Y la reducción de agua
en los ríos podría afectar la producción de electricidad.
Fuente:
Fuente:
Ana Gabriela Rojas, La ONU alerta de que el cambio climático avanza más rápido de lo previsto, 23/05/16, El País. Consultado 24/05/16.
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