Morgan
y McDiarmid son las dos primeras mujeres en asumir la dirección de
Greenpeace Internacional y en hacerlo de forma compartida; no se
conocían personalmente aunque ambas poseen un currículum de cerca
de tres décadas en la primera línea de la defensa del planeta.
La
organización ecologista más combativa, Greenpeace otorga su timón,
por primera vez en sus 40 años de historia, a dos mujeres: Jennifer
Morgan y Bunny McDiarmid, que asumen la dirección internacional con
el convencimiento de que solucionar la crisis ambiental requiere
cambiar el modelo económico.
“Nuestro
principal reto es hacer entender a la sociedad que solucionar los
problemas ambientales implica atajar de fondo de las desigualdades y
los desequilibrios del sistema económico actual“, coinciden ambas
en una entrevista telefónica con Efe.
El
cambio climático o la destrucción de los ecosistemas “tienen su
origen en el desequilibrio de poderes que hay en el mundo, en que
sean los intereses de un reducido grupo de personas ricas los que
muevan el mundo“, subraya Morgan.
Precisamente
ese pequeño grupo de individuos “son los que suelen bloquear las
soluciones a los problemas ambientales”, apostilla McDiarmid.
Dos
mujeres en la primera línea de la defensa ambiental
Morgan
y McDiarmid son las dos primeras mujeres en asumir la dirección de
Greenpeace Internacional y en hacerlo de forma compartida; no se
conocían personalmente aunque ambas poseen un currículum de cerca
de tres décadas en la primera línea de la defensa del planeta.
Morgan
es estadounidense y en los últimos años ha sido directora de cambio
climático del World Resources Institute (WRI), donde la comunidad
internacional la ha reconocido como una personalidad fundamental para
lograr el Acuerdo de París; mientras que la neocelandesa McDiarmid
es una veterana activista de Greenpeace en su país.
“Creando
una codirección Greenpeace envía el mensaje de que necesitamos más
liderazgos compartidos alrededor del mundo para resolver la crisis
ambiental; el hecho de que seamos mujeres no debería ser noticia en
el año 2016 aunque espero que sirvamos de inspiración para que
muchas otras asuman posiciones similares“, afirma Morgan.
¿Cuáles
creen las nuevas directoras de Greenpeace que es el asunto
medioambiental más acuciante en estos momentos? McDiarmid responde
de inmediato que “el cambio climático y la pérdida de
biodiversidad”.
“Estamos
en un momento en el que lo que hagamos ahora en estas dos materias va
a tener un impacto fundamental en el mañana“, agrega.
Techo
a las emisiones en 2020
“Desde
Greenpeace estaremos vigilantes para que el Acuerdo de París entre
en vigor tan pronto como sea posible, preferentemente este año, y
para que los gobiernos actúen más rápido y vayan más allá de lo
que se han comprometido”, incide Morgan.
A
juicio de ambas, para que el pacto climático global sea efectivo “es
vital que las emisiones de CO2 toquen techo en 2020, y que el dinero
deje de fluir hacia los combustibles fósiles y se desvíe hacia las
renovables, ya que sólo así se cumplirá lo acordado”.
Preguntadas
sobre qué errores de los que ha cometido Greenpeace en el pasado les
gustaría evitar en esta nueva etapa, McDiarmid apostilla que la
organización está ahora “más abierta a trabajar y a colaborar
con un grupo más amplio de gente de lo que lo estaba en el pasado”.
“Más
que cómo un error lo veo como una evolución de nuestra
organización, pero sí, nuestra intención es abrir la organización
y construir alianzas con gente con la que antes no estábamos tan
dispuestos a colaborar porque estamos un momento crítico”, añade.
¿Qué
les gustaría haber logrado dentro de diez años? “Haber convencido
a los Gobiernos para actuar rápido contra el cambio climático y
llegar a tiempo, haber conseguido un giro hacia la sostenibilidad por
parte de las empresas y del sector energético, y reconducido a la
industria pesquera hacia prácticas más sostenibles“, asegura
McDiarmid.
“A
mi me encantaría que todas esas millones de personas que hoy no
cuentan con acceso a la energía lo tengan mediante las renovables;
que no haya multinacionales enriqueciéndose a costa de destruir los
ecosistemas de todos y que hayamos sido capaces de transitar hacia un
nuevo modelo de desarrollo atendiendo a los más vulnerables, y a su
vez menos responsables del cambio climático“, concluye Morgan.
Fuente:
Directoras Greenpeace: “Solucionar la crisis ambiental requiere cambiar elsistema económico”, 15/05/16, EFEverde.
No hay comentarios:
Publicar un comentario