martes, 10 de marzo de 2015

Planificación, herramienta esencial

Inundación de Balnearia, el 3 de marzo de 2015

Para Rubén del Sueldo, director del departamento de geografía de la UNC, hay conocimientos para enfrentar la situación.

Para Rubén del Sueldo, director del departamento de geografía de la UNC, lo que ha quedado más que evidente luego de los aciagos episodios de inundación, “es 
la necesidad de sostener una planifi­cación adecuada para afrontar estas circunstancias”.

“Esto que nos ha pasado, ya había sucedido antes y seguirá sucediendo. Se han perdido vidas, bienes y se necesita mucho dinero para recomponer en algo lo dañado. Por eso hay que planificar el futuro. Contamos con muchos estudios sobre el tema, provenientes de universidades y organismos. Hay que tomar esos datos y sentarse a trabajar con la gente que toma las decisiones”.

Del Sueldo, de profesión biólogo, describe la situación geográfica como punto de partida para comenzar a entender. “Nuestra ubicación en el centro, alejada de la costa y de la cordillera, tiene que ver. Esta provincia recibe de todos modos en la zona sur, sureste, influencias marinas desde el océano Atlántico, y mientras que por el sur, suroeste, influye la corriente andino patagónica. En tanto, por el noreste, lo que llega es la corriente subtropical proveniente de la Mesopotamia”.

Estas condiciones e influencias sobre el clima, la flora y la fauna, sumadas a la presencia de tres cordones montañosos (Sierras Chicas. Sierras Grandes y Sierras del Oeste) “le agregan más diversidad de ambientes en el territorio de la provincia”.

“Son capas que se van superponiendo. Primero es la base física, es decir 
las características geomorfológicas, ­como montañas, llanuras y la hidrología. ­Arriba va la capa biológica, es decir la ve­getación y la fauna asociada al lugar. En tercer lugar, corresponde la 
capa del hombre y los usos que hace del 
suelo, acciones que van modificando la 
base física y las características biológicas” explica.

Pero por encima de estas capas que son a nivel local, se extienden otras que ya se sitúan a nivel global, como lo es el cambio climático y las consecuencias que trae aparejado. “Esto, que tiene que ver con cómo ha ido en aumento la temperatura en el mundo, se materializa en modificaciones en los regímenes de precipitaciones que, como se ve, son mucho más condensadas en el tiempo, es decir, caen muchos milímetros de agua en pocas horas”.

“Se suele hablar de un clima más amazónico, de lluvias con mucho viento. Por lo pronto, hace décadas ya que esta provincia ha dejado de ser semiárida para pasar a ser subhúmeda. De cualquier modo, es indiscutible que el clima ha cambiado, y la temperatura como variable también hace cambiar un ­montón de cosas: si modifica el aire, también los vientos y, luego, las preci­pitaciones”.

Del Sueldo regresa sobre la necesidad de una efectiva planificación, cuando señala que más allá de las condiciones geomorfológicas y climáticas, es decisiva la acción del hombre y la ocupación del territorio que hacemos. “Hace un tiempo no teníamos estas variables climáticas; ahora todo se notan más con la densidad poblacional y las dificultades que esto plantea”.

“La naturaleza no es tan simple ni tan lineal, pero tenemos los conocimientos, al menos sobre la situación local, para pensar y proyectar”, afirma.

Documentos para descargar
Gráfico: Zonas fitogeográficas (112.91 KB)
Fuente:
Planificación, herramienta esencial, 08/03/15, La Voz del Interior. Consultado 10/03/15.

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