martes, 14 de mayo de 2013

Salí Dulce: ingenios arrojan vinaza en piletones a punto de rebalsar hacia la cuenca




Un equipo periodístico de El Liberal obtuvo imágenes reveladoras durante una recorrida efectuada ayer por plantas industriales de Tucumán. A pesar de las promesas que realizaron a las autoridades nacionales, no realizaron las obras previstas para tratar los desechos y han comenzado a producir con el consecuente riesgo para la cuenca Salí-Dulce.

A un día del inicio de la zafra, El Liberal constató que ingenios tucumanos continúan arrojando vinaza y acumulándola en inmensos piletones, desoyendo los acuerdos firmados con la Nación, a través de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable.

Un equipo periodístico recorrió unos cuatrocientos kilómetros en la jornada de ayer con el objetivo de comprobar el poco grado de avance de las obras que las industrias se comprometieron a realizar, ante la Nación, en el marco de los Convenios de Reconversión Industrial (CRI).


De esta manera, la provincia continúa en permanente alerta porque existen en territorio tucumano millones de litros de vinaza, tal cual denunciaron organizaciones ambientalistas, depositados en piletones a cielo abierto y que están al límite de su capacidad.

El comienzo de la zafra significará el trabajo a pleno de los ingenios que tienen destilerías para producir bioetanol, un compuesto que se incluye en los combustibles que se comercializan en la Argentina, cuyo residuo es la vinaza.

La recorrida se inició en Santa Bárbara, ubicado en la ciudad de Alberdi, al sur del Jardín de la República, ingenio que acumula vinaza en piletones ubicados a unos cien metros del Río Chico, que forma parte de la Cuenca Salí Dulce, con todo el riesgo ambiental que ello implica.

La situación es bastante delicada también en La Corona, ubicada en la ciudad de Concepción. El ingenio, que debía haber construido un vinazoducto, no realizó las obras y realiza el traslado de la vinaza a través de camiones.

En su última visita, el secretario de Ambiente, Juan José Mussi, había advertido que si el ingenio no instalaba el vinazoducto, no iba a destilar. Sin embargo, no realizaron ninguna de estas obras.

En la localidad de León Rougés, se ubica Santa Rosa, ingenio en el cual se observa desde kilómetros antes de qué manera se encuentra destilando y largando humo negro desde tres, de las cuatro chimeneas en funcionamiento, lo cual significa que trabajan sin la utilización de filtros.

A unos quinientos metros se ubican los cinco piletones en los que acumulan vinaza, de los cuales dos se encuentran activos y arrojando vinaza, cuando el compromiso para iniciar la zafra era el de vaciarlas, en lugar de llenarlas.

El común denominador en la zona de los ingenios son los fuertes olores nauseabundos y el gran malestar por parte de los vecinos, a raíz de los riesgo que corren al convivir con estos desechos industriales. 

Los desechos están depositados en cercanías de los ríos tucumanos

Los ingenios que destilan bioetanol debían eliminar los reservorios con vinaza que estén cerca de los cursos de agua de la cuenca Salí Dulce, sin embargo esta disposición no se cumple.

Esta medida fue dictada con el objetivo de reducir la posibilidad de vuelcos del residuo industrial que pudieran afectar a los afluentes que desembocan en el embalse Río Hondo.

Por ejemplo, el ingenio Santa Bárbara cuenta con piletones a escasos cien metros del Río Chico; mientras que La Corona tiene sus reservorios a un kilómetro de distancia aproximadamente del Río Seco.

Desde Nación se había manifestado a los industriales tucumanos que ya no podrían disponer de la vinaza en piletones salvo como pulmones temporarios, y que éstos no podrían estar ubicados cerca de algún río, arroyo o canal que desemboque en la cuenca. De esta manera, continúa el riesgo ambiental sobre el embalse.

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