El sur de Asia necesita grandes cantidades de alimento para
cubrir la demanda de una población creciente. India utiliza grandes cantidades
de pesticidas, pero la agricultura ecológica también puede rendir lo
suficiente.
El hambre, los precios de los alimentos, que aumentan
constantemente, y el crecimiento precipitado de la población suponen un gran
desafío para los países en el sur de Asia. ¿Cómo lograr que la agricultura
produzca suficiente alimento para miles de millones de habitantes?
En India, la solución se llama “Revolución Verde”. Se trata
de un enfoque que surgió en los años 60 y 70. Su lema bien podría haber sido
“¡Más rápido, más eficiente, y de mayor rendimiento!” Este planteamiento
significó un momento crucial de cambio en la agricultura de la India. Mediante la
implementación de maquinaria pesada, fertilizantes y plaguicidas sintéticos,
además de semillas altamente modificadas, el país logró incrementar la
productividad agraria y mitigar el hambre, pero a costa de la naturaleza. El
uso de químicos, fertilizantes y pesticidas ha agotado los suelos. Además, la
irrigación ineficiente ha bajado drásticamente el nivel de agua subterránea en
muchas regiones del país. Como consecuencia, los sembradíos brindan un menor
rendimiento, lo cual a su vez hace que el precio de los alimentos suba.
La población de India supera hoy en día los 1,2 mil millones
de habitantes. Desde que se inició la llamada “revolución verde” el número de
habitantes creció en más del doble, y el hambre se ha incrementado proporcionalmente.
¿Ningún peligro en la India ?
El Gobierno fomenta la agricultura industrial subvencionando
fuertemente los pesticidas y fertilizantes químicos. En informes oficiales, el Gobierno
sostiene que la agricultura necesita los pesticidas para combatir a los
insectos que destruyen los sembradíos. Afirma, además, que debido al
crecimiento de la población mundial y a los efectos del cambio climático, los
gobiernos tienen la responsabilidad de garantizar alimentos para toda la
población, lo cual solamente es posible mediante el uso de químicos, declara
Krishan Sharma, portavoz del Instituto Estatal de Investigación Agraria (IARI,
por sus siglas en inglés), en India.
Según el instituto, en India no hay ningún peligro ya que,
al fin y al cabo, los campesinos utilizan las dosis correctas de los químicos.
“En los últimos seis a siete años hemos examinado más de 70.000 muestras de
alimentos. Solamente el dos por ciento de esas muestras tenía un alto
coeficiente de químicos”, sostiene Sharma.
Estudios confirman los altos niveles de pesticidas
Sin embargo, la verdad podría ser diferente. Ya en el 2005,
el instituto independiente de investigación medioambiental en India (CSE, por
sus siglas en inglés) realizó estudios de muestras de sangre de la población en
el estado de Punjab, y éstas contenían altos niveles del pesticida DDT. Estos
resultados son alarmantes, porque Punjab es el centro agrícola de la India y es allí donde se
inició la llamada “revolución verde”. Asimismo, se encontró en la región una
alta incidencia de casos de cáncer. En el 2013, los investigadores del CSE
descubrieron además que las regulaciones en cuanto al uso de los pesticidas son
deficientes.
El IARI no está de acuerdo con en este estudio. “Esas son
afirmaciones alarmistas de las ONGs que ya han sido refutadas científicamente”,
sostiene Sharma. Los casos de cáncer en Punjab no se deben a los pesticidas;
más bien ocurren debido al agua contaminada con radioactividad y metales
pesados, señala.
Los agricultores son los principales afectados
¿Quiere decir entonces, que los informes de la prensa sobre
los consumidores confundidos son sólo reportes alarmistas? “Por supuesto que
no”, sostiene Chandra Bhushan, director adjunto de la CSE. "Es muy difícil
establecer una relación entre los compuestos químicos y la enfermedad. Después
de todo, estamos expuestos a diario a más de doscientas sustancias en nuestro
entorno. Pero si se encuentran muchas personas con cáncer que viven expuestas a
muchos pesticidas en un área específica, se puede detectar que existe una
conexión".
Los agricultores son los principales afectados, ya que
tienen un contacto directo con los productos químicos. Dado que muchos de ellos
no usan prendas de protección a causa del calor, no deberían trabajar con
sustancias altamente tóxicas. Además, la mayoría de los agricultores no conocen
el uso correcto de los pesticidas. Muchos de ellos no saben leer, por lo que
siguen las recomendaciones de sus distribuidores.
Problemas también en el país vecino
Incluso en el vecino Nepal existen informes sobre el uso
indebido de plaguicidas. "Se carece de una certificación adecuada",
lamenta la activista Sushma Joshi, quien escribe un blog muy leído sobre las
condiciones ambientales de su país. "La gente hace uso indiscriminado de
fungicidas, pesticidas y raticidas porque no entiende el uso adecuado de esos
productos químicos", dice Joshi. Sin embargo, algunos agricultores sí se
dan cuenta de que su uso excesivo es perjudicial para la salud. "A menudo,
los agricultores venden alimentos que contienen pesticidas, y ellos consumen
solamente los productos provenientes de cultivos ecológicos".
India podría aprender mucho de su pequeño vecino, Nepal, en
términos de agricultura sostenible. Todavía hay muchos agricultores que
cultivan con métodos tradicionales y orgánicos. Sin embargo, eso podría cambiar
pronto. "El país está sufriendo el creciente impacto del cambio
climático", dijo Paudel Bedraj de la organización ambientalista Eco Farm
Mountain View (MVEF), quien aboga por la expansión de los métodos de cultivo
ecológicos. En muchas zonas hay sequías, y en otras, inundaciones. Esto lleva a
que muchas personas se trasladen del campo a las ciudades. De ahí que cada vez
queden menos agricultores quienes tienen que producir cada vez más alimentos
para toda la población. Muchos de los agricultores que viven cerca de las
ciudades recurren a los productos químicos, y a menudo los utilizan de manera
inadecuada.
Planteamientos para solucionar la problemática
Es importante que la población sepa qué pesticidas están
autorizados para su uso, y en qué cantidades Pero eso no es todo. "Muchos
saben que los productos químicos son dañinos, pero eso no les impide
utilizarlos. Esto es lo mismo que robar: la gente sabe que podría ir a la
cárcel, pero si no tiene otra opción, lo hace de todos modos", dijo
Bhushan. Más bien, hay que crear alternativas y promover métodos de cultivo
bioquímico y orgánico, señala.
Por el momento, la premisa en Nepal es mantener el estatus quo
ya que, según la Agencia
de Protección Ambiental Mountain View Eco Farm, muchos agricultores siguen
utilizando métodos orgánicos tradicionales, y deben continuar haciéndolo.
Cambiando la mentalidad en la India
Poco a poco, los agricultores indios están empezando a
recordar sus valores ancestrales. Navdanya, un proyecto sin fines de lucro con
sede en Delhi, es un ejemplo destacado. La organización aboga por la
agricultura ecológica y la biodiversidad. Fue fundada por Vandana Shiva, la
activista ambiental más reconocida de la India. Según esa
institución, desde su creación en 1987, ha capacitado a más de 500.000
agricultores en todo el país en el área de la agricultura sostenible. Como
parte del proyecto, se han creado bancos de semillas para conservar las plantas
locales.
La gran pregunta es: ¿Tiene futuro la agricultura ecológica
en la India ? En
teoría, hay un gran potencial. De acuerdo a datos de la Agencia de Desarrollo de
Productos de Exportación Agrícola de India, solamente un uno por ciento de las
cosechas del país proviene de la agricultura ecológica.
Fuente:
Autora: Michaela Führer/ CS, Editora: Cristina Papaleo, Los peligros de la “Revolución Verde” en India, 14/05/13, DW. Consultado 15/05/13.

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