El intendente dijo que se analizará el impacto ambiental
antes de aceptar el traslado de la planta hoy ubicada en Alta Córdoba, pero se
mostró a favor de generar más puestos de trabajo en ese polo petroquímico.
El municipio de Río Tercero ve con buenos ojos el potencial
traslado a esa ciudad de la planta de tratamiento de dióxido de uranio de
Dioxitek, actualmente ubicada en Córdoba capital.
La posibilidad de generar nuevos puestos de trabajo directos
e indirectos en una ciudad que ya es un polo petroquímico es el principal
argumento.
Dioxitek presentó un pedido de prefactibilidad de uso del
suelo del predio de la Fábrica
de Militar en Río Tercero, en el marco de la búsqueda de una futura sede que
debe conseguir antes de mayo de 2014.
Una alternativa a Río Tercero es un terreno que también
posee Fabricaciones Militares en San José de la Quintanta , entre
Despeñaderos y Alta Gracia, tal como adelantó La Voz .
Las razones. El intendente de Río Tercero, Alberto Martino,
dijo a Mitre Córdoba que "en lo personal" cree que sería muy
importante para nosotros que "una nueva empresa se radique en la ciudad".
Remarcó que al hablar de Dioxitek y de uranio
"pareciera que van a hacer la bomba nuclear acá en Río Tercero, y no es
así".
"Explicando bien de qué se trata el proceso de
producción que ellos no tienen, no veo inconvenientes para que se radiquen en
esta ciudad, por un perfil químico que nosotros ya tenemos en nuestra
ciudad", dijo.
"Estamos hablando de 150 puestos directos más todos los
indirectos que ello pueda ocasionar", siempre y cuando se resguarde la salud de los vecinos y el
medio ambiente.
"También parto de la premisa de que si esta empresa
estuvo tantos años radicada en el centro de Córdoba no debe ser un proceso
nocivo para la salud, me parece una cuestión lógica", insistió Martino.
El traslado. Dioxitek acordó en noviembre pasado con la Municipalidad de
Córdoba el traslado de la planta, luego de una clausura. En los últimos años,
otros destinos posibles rechazaron ser sede de la instalación.
La empresa es una sociedad anónima que en un 99 %
pertenece a la
Comisión Nacional de Energía Atómica (Cnea) y el 1 % restante a la provincia de Mendoza.
El debate. La discusión en Río Tercero se dará además,
seguramente, respecto de la conveniencia de sumar otra planta a las tres
grandes ya existentes en el polo fabril químico, pegado al radio urbano. La
discusión sobre riesgos ambientales no será menor en una ciudad especialmente
compleja en ese rubro, que ya registra impactos por otras actividades
industriales. Las trágicas explosiones de 1995 y otros incidentes agudizan esa
sensibildad.
Queda un año y descontando
En noviembre pasado, la Municipalidad de
Córdoba, la Comisión
Nacional de Energía Atómica (Cnea) y Dioxitek firmaron un
acuerdo por el que la planta de procesamiento de dióxido de uranio de Alta
Córdoba debía trasladarse en un plazo de 18 meses.
por Diego Marconetti
En noviembre pasado, la Municipalidad de
Córdoba, la Comisión
Nacional de Energía Atómica (Cnea) y Dioxitek firmaron un
acuerdo por el que la planta de procesamiento de dióxido de uranio de Alta
Córdoba debía trasladarse en un plazo de 18 meses.
El acuerdo también implica el saneamiento del predio en el
que se encuentran enterradas 57.600 toneladas de colas de uranio, lo que
representa un peligro para la comunidad.
Ese plazo vence en mayo del año que viene. La firma del
convenio se dio luego de que el municipio clausuró la firma que elabora la
materia prima utilizada para fabricar el combustible de las plantas de energía
nuclear de la Argentina.
El establecimiento fabril se encuentra enclavado en
Rodríguez Peña al 3200, en el norte de la ciudad de Córdoba, y también elabora
fuentes selladas de cobalto 60, que se usan en actividades medicinales.
Clausura y apertura. El viernes 29 de septiembre, la Municipalidad
clausuró las instalaciones de Dioxitek por violar la ordenanza 8.133 de uso de
suelo, y permaneció cerrada por un mes y medio. Tras la medida municipal, la Nación recibió al
intendente, Ramón Mestre, lo que fue destrabando la situación que culminó con
la firma del acuerdo.
Con apenas 12 meses de plazo, la Nación debe encontrar un
nuevo destino para la planta de procesamiento de dióxido de uranio. Aunque nada
garantiza que cumplan con los plazos, como ya pasó con anterioridad.
Hubo, en el pasado, situaciones similares. La de noviembre
fue la quinta promesa nacional de erradicación de la planta en los últimos 20
años.
En 1994, la
Municipalidad pide la relocalización de la planta y, un año
después, se acuerda el traslado, el destino posible era Falda del Carmen.
En 1997 se anuncia que la planta se trasladará, en 1999, a Despeñaderos, lo
que finalmente fue rechazado por los vecinos de esa localidad.
En 2004 se intenta una mudanza a San Rafael (Mendoza), que
también falló. En 2006, la
Nación vuelve a prometer el cierre de Dioxitek y, en 2011, se
intenta radicarla en la ciudad de La
Rioja , lo que fue nuevamente descartado.
Fuente:
El municipio de Río Tercero, interesado en aceptar a Dioxitek, 15/05/13, La Voz del Interior. Consultado 16/05/13.
Diego Marconetti, Queda un año y descontando, 15/05/13, La Voz del Interior. Consultado 16/05/13.
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