miércoles, 14 de noviembre de 2018

Evacuaron por prevención cuatro manzanas de barrio La Calera

El intendente explicó que la medida no significa que estén esperando “que la situación vaya a empeorar”. Se habilitaron como centros para recibir a las familias del sector afectado las sedes vecinales de barrios Almirante Brown y Trinitarios.

por Mariana Corradini

En forma preventiva se definió la evacuación de un sector de barrio La Calera. Se trata de un radio de unas cuatro manzanas, que va de Arenales a Sucre, y de Granaderos Argentinos a Rucci, y también un sector de calles Centenario y Granaderos Argentinos.

Así lo confirmó ayer el intendente Martín Gill en el marco de una conferencia de prensa que encabezó en la sede de Bomberos Voluntarios.

Ratificó que se trata de una medida “absolutamente preventiva” para proteger a las familias y a los niños que habitan en ese sector, y “no porque se prevea que la situación vaya a empeorar”.

En La Calera lo primero que tenemos que señalar es que por las evaluaciones que venimos haciendo y los informes que hemos recibido de parte de la Provincia es que el agua que está llegando a la ciudad es toda agua de lluvia de los campos desde Tío Pujio para abajo, que utiliza como colectora por las orientaciones naturales del terreno la calle que le sigue a las vías y es el sector más complejo que hoy está recibiendo agua”, puntualizó el jefe comunal.

Explicó que el agua “ingresó al barrio que como es un sector con muchos chicos y familias”, a partir de trabajar en el lugar durante la mañana se definió “llevar adelante un proceso de evacuación absolutamente preventivo de distintas manzanas”.

También confirmó que “los técnicos del Ministerio de Agua de la Provincia están trabajando con los del Municipio, no sólo en esa cuenca sino también en el sector de Las Cuatro Esquinas”.

En relación con la evacuación, se habilitó para la recepción de las familias las sedes vecinales de barrio Almirante Brown y Trinitarios, y también quedaron disponibles para el uso, si hiciera falta, la del Mariano Moreno al igual que las instalaciones del Club Argentino.

Habrá contención en alimentos y asistencia para las familias, incluso en salud si hiciera falta.

Por seguridad

Por una cuestión de seguridad vamos a generar esa evacuación, todo estima que en las próximas horas va a mejorar, pero queremos ser precavidos. Es absolutamente preventivo. Son pocas las casas en las que el agua ingresó a la vivienda, pero sí todas las arterias están anegadas. Y a su vez esa condición hizo que tuviéramos que interrumpir la provisión de energía eléctrica en el barrio, con lo cual el barrio va a estar a oscuras y con agua”, describió.

Por eso la decisión de evacuar, y de generar un dispositivo especial de protección para las viviendas que quedarán desocupadas. Y también confirmó que el Municipio dará “asistencia posterior a las familias una vez que se restablezcan en sus domicilios, y en la ayuda económica necesaria para restablecer los daños que se hubieran podido tener”.

Previo a ese anuncio el intendente hizo un repaso del plan de acción que está en marcha y describió el cuadro de situación presente y el previsto para las próximas horas. Hasta ese momento había 12 familias autoevacuadas.

También agradeció el compromiso de todas las instituciones y señaló que se recibió asistencia de parte de los Ministerios de la Provincia, con refuerzos en alimentos, colchones y frazadas.

Hemos tenido una contingencia en toda la región, en toda la zona que hasta la madrugada dio un acumulado de 200 milímetros, lo que generó inconvenientes en distintos puntos de la ciudad”, describió. Confirmó que de acuerdo a lo que prevén “la situación en las 400 viviendas comenzará a normalizarse en las próximas horas”, igual que en la zona de la Smitarello. También comenzaría a normalizarse la situación en general.

Todo funciona, pero por la cantidad de agua se complicó la situación”

El jefe de Gabinete señaló que una de las principales dificultades es el líquido que ingresa del lado de Tío Pujio. “Hemos reforzado los lugares más críticos”, apuntó en diálogo con este diario.

por Mariana Corradini

Todo funciona correctamente, pasa que la cantidad de agua hizo que se complicara la situación”, afirmó ayer el jefe de Gabinete, Héctor Muñoz, en referencia a la situación en que se vio envuelta la ciudad como consecuencia de los más de 190 milímetros de agua caída.

También dio el detalle de las acciones que se fueron poniendo en marcha, las que incluso llegaron a la suspensión del dictado de clases durante la tarde de la víspera para todos los niveles.

En ese sentido hay que señalar que algunas de esas medidas demoraron más de lo necesario y llegaron después de una mañana que se complicó desde muy temprano en materia de tránsito a partir de arterias completamente anegadas, situación que sorprendía a peatones y automovilistas porque no había señalización.

Recién sobre el mediodía aumentó la presencia de agentes municipales a los que se sumaron Policía y Gendarmería en la organización de la circulación.

Durante la mañana Muñoz fue la cabeza visible de parte del Municipio en recorridos y contacto con los medios de comunicación ya que, según señaló, el intendente Martín Gill se encontraba en la zona con Bomberos Voluntarios analizando alternativas para evitar que siga llegando a la ciudad agua desde el lado de Tío Pujio, con terribles consecuencias para barrio La Calera, entre otros sectores aledaños.

Después Gill se sumó a los recorridos por las zonas afectadas y encabezó la conferencia de prensa que se realizó pasado el mediodía para anunciar la evacuación preventiva de un sector de La Calera (ver página 3).

Hemos revisado todo lo que teníamos que revisar y todo está funcionando correctamente, lo que ocurre es que la cantidad de agua hizo que se complicara la situación. Hemos trabajado todo el fin de semana en todos los órdenes”, señaló el exedil.

Hemos reforzado en los lugares más críticos”, confirmó. Y en esa nómina incluyó el sector de la laguna de retención de barrio 400 Viviendas (Malvinas Argentinas) y la zona de la denominada laguna Smitarello, cada una con dos bombas de desagote, sumando una tercera y una cuarta en la primera, una de las cuáles salió de servicio por “una baja de tensión primero y luego por un corte de luz”, pero que después de eso están “funcionando a pleno”.

Muñoz admitió que es “una dificultad importante” el agua que llega desde “afuera” y por eso el recorrido que efectuó Gill, y que fue junto a personal de la Provincia.

Por otra parte señaló que como “llueve en toda la región”, eso obliga a estar atento también a lo que pasa en la zona. Y mencionó la falta de absorción de los campos. Sí destacó que la solución llegará de la mano de las obras de desagües que están en pleno proceso de ejecución.

También estamos llegando con ayuda social, con materiales, ofreciendo alternativas para que la gente se sienta más segura dejando su casa, evaluando la situación en todos los sentidos, con todo el mundo en la calle, y hemos reforzado los operativos”, indicó.

Muñoz confirmó que se organizó “un operativo para reforzar tránsito con todo el personal disponible” con el apoyo de Policía y Gendarmería.

Funcionan todos los teléfonos de guardia y con Bomberos trabajamos en forma conjunta”, agregó. Y recordó los teléfonos, para que en caso de requerir colaboración o registrar inconvenientes los vecinos puedan comunicarse al 100 de Bomberos Voluntarios, 4618100 de la Guardia de Seguridad Ciudadana o al 4521821 de la Guardia de Tránsito.

El temporal obligó a suspender por la tarde clases en todos los niveles

El agua ingresó en establecimientos educativos y también generó problemas en el tránsito. Colapsó el sistema cloacal en algunas zonas.

por Daniel Brusa

No fue un lunes más. Con 190 milímetros de lluvia la ciudad intentó amanecer con su ritmo habitual de funcionamiento, sostenida por un movimiento comercial que atrae a los vecinos de la ciudad, pero también a los habitantes de la región.

Y ese arranque de semana no fue el esperado. La lluvia del fin de semana no logró escapar por los desagües y comenzó a acumularse en las calles, con bocas de tormenta que no daban a basto. No hay registros cercanos de tal situación, con el agravante de que con el correr de las horas, lejos de bajar en su caudal cada vez había más agua en las arterias.

Entonces, quienes realizaban su habitual recorrido para ir a la escuela o a cumplir con su jornada laboral se vieron obligados a cambiar la trayectoria, y llegar más tarde de lo previsto.

El punto en común en todas las calles afectadas fue el color amarronado del agua, que reflejaba que no se trataba de agua de lluvia propiamente dicha, sino que por proceder de la zona rural fue cambiando su aspecto habitual. La calle paralela a las vías ubicada a la vera de la ruta 9 -camino a Tío Pujio- recibió miles de litros de agua que llegaba de los campos, transitando su pendiente natural.

Se empezó a acumular en La Calera, pero también avanzó en el Roque Sáenz Peña, y en el Centro Sur. Y también en un sector de Las Acacias.

Ese no fue el único sector afectado, ya que los desagües habilitados en la zona norte de la ciudad se vieron desbordados de agua y ya no cumplieron con su tarea, por lo que el agua empezó a transformar en ríos calles del Nicolás Avellaneda, San Martín y un sector de las 400 Viviendas, entre otros lugares afectados.

Clases suspendidas

Esa acumulación de agua, principalmente en la zona céntrica (zona del subnivel y calles Mitre, Sabattini, Rucci y hasta Mariano Moreno, entre otras) generó que el tránsito fuera perdiendo “ritmo” con el correr de los minutos.

Entonces cruzar por Mendoza, desde Mariano Moreno hasta Mitre, demandaba al menos 8 ó 10 minutos más de lo que habitualmente ocurre en horario pico, por citar sólo un ejemplo.

Y esa congestión en el tránsito, junto al impedimento de poder salir desde los barrios periféricos y trasladarse hasta el centro terminó influyendo en la decisión de las autoridades para suspender el ciclo lectivo en horario vespertino.

En un primer momento se dispuso que la medida alcanzara sólo a los niveles inicial y primario, pero luego se extendió al medio y hasta las universidades dejaron de dictar clases (incluso las casas de altos estudios suspendieron sus actividades administrativas).

Entonces el movimiento de autos y motocicletas disminuyó considerablemente pasadas las 13, y con la recomendación de evitar transitar por las calles, las tareas de prevención se focalizaron en los sectores más castigados.

Fueron varios los establecimientos educativos que decidieron, de antemano, no dictar clases por la mañana. El caso más emblemático fue de la escuela José Ingenieros.

Los desagües ubicados en el patio no cumplieron con su tarea, entonces el agua comenzó a acumularse y empezó a ingresar en las aulas, oficinas y el patio interno.

Docentes, quienes arribaron previo al inicio del dictado de clases, comenzaron con los trabajos de limpieza. No faltaron palos de piso y trapos para llevar adelante la limpieza, teniendo en cuenta que a esa hora del día se acondicionaba a la escuela para recibir a los alumnos del turno tarde. Luego, sobre el filo del mediodía, finalmente se dispuso suspender toda la actividad escolar y universitaria.

Una situación similar se observó en el Ipem 147 Manuel Anselmo Ocampo. “Con nuestro comité de crisis del MAO pusimos en orden la escuela y garantizamos las clases. Centro de estudiantes y colaboradores de siempre, incondicionales y comprometidos. Gracias por estar!!! Felicitaciones”, recalcó Marcelo Coppari, director del establecimiento.

Y así se replicaron en el resto de las escuelas afectadas. Según informaron desde la Municipalidad, sigue la suspensión de clases.

La Cooperativa confirmó inconvenientes en la red cloacal

La Cooperativa de Trabajo 15 de Mayo informó que debido a las abundantes lluvias acaecidas durante las últimas 48 horas en la ciudad, en determinados sectores de la ciudad se vio colapsado el sistema cloacal.

Las principales causas fueron el ingreso de agua por ductos pluviales domiciliarios conectados de manera irregular al sistema y el ingreso por las bocas de registro de ventilación que el sistema posee. “Ello es lo que provoca que salga agua por estas bocas (o tapas)”, especificaron.

Cabe aclarar que si bien este inconveniente se registra en algunos sectores puntuales, con el correr de las horas el sistema retomó su funcionamiento normal.

En cuanto a los desagües pluviales, desde la Cooperativa indicaron que “sólo corresponde la responsabilidad del mantenimiento de limpieza de los mismos y esta tarea se cumple con normalidad, lo que es atípica es la gran cantidad de agua de lluvia que ingresa”.

El día que la ciudad colapsó

El agua ya ingresó a las viviendas, en la calle que conduce al ingreso principal del Cementerio La Piedad. Los vecinos volvieron a padecer el fenómeno climático. La Provincia ya canaliza en la zona rural, camino a Tío Pujio.

La ciudad no tiene registros cercanos de haber padecido un fenómeno meteorológico con 190 milímetros de precipitaciones en tan poco tiempo.

Con la mega obra de desagües en pleno desarrollo, el fenómeno climático no pudo ser contenido por la infraestructura actual, y el agua terminó ganando las calles, generando situaciones problemáticas en diferentes sectores.

El mayor impacto en la ciudad se observó en un sector del centro, como así también en barrios de la periferia. La situación más grave se dio en La Calera, pero también hubo complicaciones en las 400 Viviendas, Roque Sáenz Peña, San Martín y Nicolás Avellaneda, entre otros sectores.

El fenómeno en La Calera ocurrió como consecuencia del agua que procede de la zona rural, y que ingresa por la calle ubicada junto a las vías, a la vera de la ruta nacional 9.

Al caer la tarde, el Municipio confirmó el inicio de obras para “desviar el agua de los campos, evitando que llegue a la ciudad”. Hubo un encuentro entre el intendente Martín Gill y técnicos de Recursos Hídricos, donde se evaluó la situación y acciones a realizar de manera inmediata.

De manera paralela, familias de cuatro manzanas de barrio La Calera fueron evacuadas y trasladadas a los centros vecinales del Almirante Brown y Trinitarios, donde recibieron asistencia médica y alimentaria.

La situación, al menos desde lo climático y según indican los pronosticadores, tenderá a normalizarse a partir de la jornada de hoy. Aunque el agua, al parecer, permanecerá durante algunas jornadas más en algunos sectores de la ciudad.

Fuentes:
Mariana Corradini, Evacuaron por prevención cuatro manzanas de barrio La Calera, 13/11/18, El Puntal de Villa María.
Mariana Corradini, Todo funciona, pero por la cantidad de agua se complicó la situación”, 13/11/18, El Puntal de Villa María.
Daniel Brusa, El temporal obligó a suspender por la tarde clases en todos los niveles, 13/11/18, El Puntal de Villa María.
La Cooperativa confirmó inconvenientes en la red cloacal, 13/11/18, El Puntal de Villa María.
El día que la ciudad colapsó, 13/11/18, El Puntal de Villa María.

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