Una revisión de
estudios demuestra que animales y plantas desarrollan mutaciones
genéticas, cambios en la forma o patrones de conducta.
por Miguel Ángel
Criado
La pulga de agua
depende de la temperatura como pocos animales. Este pequeño
crustáceo no se reproduce mediante la unión del óvulo y el gameto
masculino. Las células sexuales femeninas se desarrollan sin ser
fecundadas. Este mecanismo de reproducción asexual llamado
partenogénesis se inicia por una señal ambiental o química. En el
caso de las pulgas de agua es el calor ambiental. Durante los meses
cálidos, se reproduce más y las crías son hembras. En invierno,
nacen menos y son machos. Por eso los científicos que estudian el
cambio climático la están usando como los mineros usaban a los
canarios en las minas.
"Combinando
numerosas técnicas de investigación, tanto de campo como en el
laboratorio, ya tenemos una visión completa de la amplitud de
impactos que está teniendo el cambio climático sobre estos
animales", dice en un correo el biólogo de la Universidad de
Florida, Brett Scheffers. "Ahora sabemos que el cambio climático
está afectando su genética, su fisiología, su distribución y las
comunidades de las que forma parte. Este ejemplo ofrece la prueba más
completa de cómo el cambio climático puede alterar todos los
procesos que rigen la vida del planeta", añade.
Junto a una
veintena de científicos de otras tantas universidades, Scheffers ha
revisado toda la literatura científica sobre el impacto del cambio
climático en animales y plantas publicada en los últimos años.
Buscaron estudios en todos los niveles, desde mutaciones en los genes
de una especie, hasta el estrés en todo un ecosistema, pasando por
cambios en el tamaño y la forma o la distribución geográfica de
las especies. Identificaron así casi un centenar de procesos
ecológicos. Según publican en Science, desde lo micro a lo macro,
el 80 % de esos procesos ya se están viendo alterados por el
calentamiento global.
"Los genes
están cambiando, la tolerancia a las altas temperaturas está
cambiando y rasgos físicos como el tamaño corporal o el color están
cambiando", comenta Scheffers. En el caso de la pulga de agua,
las de latitudes más frías han desarrollado una mayor tolerancia térmica en apenas unas decenas de años. A mayor escala, "las
especies están cambiando su rango geográfico y estamos viendo
claros signos de que ecosistemas enteros están sufriendo estrés",
añade este biólogo especializado en cambio climático.
Entre los cambios
más evidentes están los cambios en los procesos ecológicos
relacionados con la estacionalidad. Así, que la primavera se esté adelantando puede provocar un desajuste en las relaciones entre
especies, polinización, por ejemplo. Las temperaturas más cálidas
están alterando la conducta y distribución de muchas aves. En altas
latitudes, mientras los bosques boreales de Canadá cada vez avanzan
más al norte, en el Ártico, una de las zonas más vulnerables al
calentamiento, casi todas las especies están perdiendo efectivos.
Los
investigadores no entran a valorar la bondad o maldad de los cambios.
Para algunas especies, como los corales, el cambio climático estásiendo letal. Para otras, como el pingüino adelaida, la retirada de
los glaciares antárticos está haciendo que sus poblaciones
aumenten. En términos globales, la cubierta vegetal del planeta parece haber aumentado, aunque algunos de los árboles más grandes estén desapareciendo. En el mar, el resultado neto puede parecer
neutro: mientras el 52 % de las especies adaptadas a aguas cálidas
han prosperado, el mismo porcentaje de especies de aguas frías han
menguado. En tierra, la mitad de las poblaciones de vertebrados han desaparecido en 40 años.
"Algunos no
esperaban este grado de cambios hasta dentro de unas décadas",
dice el profesor de la Universidad de Queensland y coautor del
estudio, James Watson. Y añade: "Los efectos del cambio
climático se están sintiendo en todas partes, sin que se libre
ningún ecosistema de la Tierra. No es sensato pensar que el cambio
climático solo es un problema de cara al futuro".
Fuente:
Miguel Ángel Criado, Los datos que indican que el cambio climático ya está alterando la vida delplaneta, 14/11/16, El País.
No hay comentarios:
Publicar un comentario