Se llevó a cabo
una audiencia pública por un loteo impulsado por Marcelino Gatica,
desarrollista y ex intendente de la ciudad. Pretende instalarse en
una zona afectada por las trágicas inundaciones de 2015. Se aguarda
la resolución de Provincia.
por Leonardo
Rossi
especial para ECOS Córdoba
En la mañana del
jueves pasado, se realizó la audiencia pública por un loteo a
desarrollarse en Alto Los Molinos. Allí, se expusieron los
desarrollistas, actuales y ex funcionarios municipales que
defendieron la iniciativa, y vecinos de Sierras Chicas que
cuestionaron el avance de emprendimientos inmobiliarios en cercanías
del río, mientras se piden diques en la cuenca alta para evitar
crecidas, incluso sacrificando bosques nativos.
Del lado
municipal defendieron el avance del proyecto ante la falta de
antecedentes de inundabilidad de la zona, mientras que voces críticas
destacaron que “la urbanización sobre el rio fue justamente parte
del problema que sufrió Jesús María en 2015”.
El plan
El proyecto de 84
lotes (13 hectáreas) comenzó en 2013 y fue cuestionado por algunos
vecinos de la zona, respecto al riesgo que implicaría construir en
cercanías del río Guanusacate, con el antecedente de las
inundaciones 2015 aún caliente. En el Estudio de Impacto Ambiental
se señala que el curso de agua “se encuentra aproximadamente a
cien metros de distancia del límite Oeste y a trescientos metros del
límite Norte del predio”, datos que han cambiado a partir de lo
ocurrido en 2015 producto del avance del agua sobre esa zona. Vecinos
linderos al barrio proyectado registraron avances de hasta 150
metros.
A favor
En total hubo 21
inscriptos para exponer en la audiencia pública, pero no se presentó
la totalidad de anotados. La ingeniera Alejandra Novara presidió la
audiencia.
La serie de
exposiciones comenzó con la palabra de Maricel Bonansea (no estaba
inscripta en la audiencia para orar) como parte del emprendimiento
desarrollista quien hizo una cronología del proyecto, iniciado en
2013 y que “obtuvo aprobación de la CTI (Comisión Técnica
Interdisciplinaria) de Ambiente de la Provincia en “julio de este
año”. Del lado del proyecto expusieron también Elena Migotti
(propietaria), Marcelino Gatica (desarrollista), el responsable del
tendido eléctrico subterráneo, y el ingeniero Rubén Actis Danna
responsable del Estudio de Impacto Ambiental (EsIA).
Actis Danna
punteó durante más de una hora el EsIA. Entre los puntos que
entienden favorables sostuvieron: la incorporación de cloacas al
barrio, la colocación de 200 árboles (nativos), la instalación de
lagunas de retardo, el tendido de cables por vía subterránea, entre
otros.
Respecto a los
cuestionamiento sobre la proximidad del loteo con el río y lo
ocurrido en las inundaciones de 2015, Actis Danna aseguró que ese
hecho “no afectó grandemente esta zona”. “El evento es
circunstancial e influye sobre el emprendimiento y no el
emprendimiento sobre el evento”, señaló el ingeniero, y que en
ese tramo “hay barrancas de quince metros de altura, si el agua
llega a pasar sería el diluvio universal”. Por su parte, Gatica
dijo: “Tenemos la bendición de tener un río; cuando se hacen
cosas cerca del río hay que hacerlas responsablemente”. Y afirmó:
“No hemos salteado ningún trámite”, a pesar de que el loteo
había comenzado a trabajar sin haber concluido los pasos
administrativos, y por eso fue clausurado por la Policía Ambiental.
Desde el
Ejecutivo municipal, la titular de Obras Públicas, Mariana Kinen
defendió el certificado de ‘no inundabilidad’ otorgado al
emprendimiento. “No hay antecedentes, si los tienen les pedimos que
nos los aporten”, dijo y agregó que “ni siquiera en 2015 se
inundó”. El exresponsable de Desarrollo Urbano, durante la
intendencia de Gatica (ahora desarrollista), José María Brusasca,
se mostró orgulloso de su gestión: “Fui responsable de los
fraccionamientos”. El ex funcionario planteó que este tipo de
loteos “es beneficios para la zona” ante el crecimiento
poblacional y la falta de espacios para que la ciudad siga
expandiéndose. Algunas de las áreas afectadas durante las crecidas
de febrero de 2015, por ejemplo, Los Molinos y Barrancas, fueron
urbanizadas a partir de la decisión de este exfuncionario.
Cuatro vecinos y
vecinas de Sierras Chicas expusieron argumentos críticos. En ellos
representantes de la Mesa de Agua y Ambiente (MAyA) compararon la
gran demanda vecinal de Jesús María para que se haga un dique
(Carapé) en la cuenca alta, afectando la Reserva Ascochinga, para
proteger la ciudad y el desinterés en cuestionar este tipo de
emprendimientos. “El desarrollo urbano sobre el río es parte de
las consecuencias de lo que les ocurrió”, planteó Julio Ortega de
la MAyA de La Granja. “No hemos aprendido nada”, fue la frase que
resumió su exposición.
Estos ciudadanos
vienen defendiendo la Reserva Ascochinga ante el intento de instalar
allí un dique, justamente para evitar crecidas en Jesús María.
“Nosotros inundamos la vera del río con nuestras propiedades;
desde hace mucho tiempo se vienen haciendo las cosas mal y esto me
parece un oprobio”, agregó Martín Carranza. “Necesitamos una
remediación de toda la cuenca, seguir invadiendo el río nos parece
grave”, remató.
Carranza sumó
más críticas: “Nos piden obras (a Sierras Chicas) en beneficio de
quienes hacen proyectos donde no se puede”. Y concluyó:
“Rechazamos cualquier emprendimiento inmobiliario (a la vera de los
ríos) hasta que se haga un estudio integral de la cuenca”.
Ahora se aguarda
la resolución final de la Provincia.
Entradas relacionadas:
La amenaza creciente
Jesús María: Cuarto intermedio para una Audiencia Pública histórica
Fuente:
Leonardo Rossi, Jesús María: Contrapuntos de la amenaza creciente, 01/11/16, ECOS Córdoba. Consultado 02/11/16.
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