![]() |
| Raúl Montenegro en la Audiencia Pública por la extensión de vida de la Central Nuclear Embalse. En el Salón Tío Tom, Embalse 7 de julio de 2016 |
En el Día de la
Pachamama, el biólogo Raúl Montenegro alertó sobre los puntos más
sensibles del ecosistema de nuestro país: desmontes masivos,
contaminación del suelo y hasta un posible derrame nuclear.
Este lunes empezó
el mes de la Pachamama, está bien, pero mucho para festejar no
tenemos. Porque a los problemas sociales y económicos que vive el
país habría que agregarle otro, quizás más importante, pero
muchas veces invisible: el deterioro de nuestra naturaleza. En
diálogo con Cítrica, el biólogo y premio Nobel Alternativo, Raúl
Montenegro, reconoció que la situación se agudiza año tras año. Y
nada hace presagiar un cambio: “Argentina está en la peor
situación medioambiental de su historia”, dice el representante de
la FUNAM en el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas.
¿Por qué es el
peor momento de la historia?
Porque no hay
sitios del país en que no se haya retrocedido en este aspecto. Desde
todo punto de vista: desmontes, uso de plaguicidas, contaminación
industrial, contaminación de las aguas, riesgo de un derrame
nuclear. Se ha destruido, por ejemplo, el 82 % de los bosques nativos.
Nunca antes hubo tan poca superficie cultivada. Nosotros
consideramos, con criterio conservador, que hay alrededor de 12
millones de personas expuestas a los efectos de los plaguicidas. Por
año se vuelcan 310 millones de litros de estas sustancias en los
suelos de Argentina. La consecuencia está a la vista: el país tiene
la más baja biodiversidad de toda su historia y, al mismo tiempo, es
el momento en que más organismos transgénicos se utilizaron.
Se refirió a un
posible riesgo nuclear, algo impensado para buena parte de los
argentinos.
Es otro punto
crítico. Argentina tiene tres lugares: Embalse, Atucha y Atucha II.
En caso de un accidente nivel VII en la escala de INES, que es el
parámetro para medir los accidentes nucleares, un hecho de las
características de lo que sucedió en Chernobyl o Fukushima, el
impacto alcanzaría de 500 a 700 kilómetros.
En este panorama
tan negativo, ¿hubo algún avance en el último tiempo?
Sí. Existen
numerosas iniciativas. Por ejemplo, la agricultura orgánica o los
nuevos parques para desarrollar energías con fuentes sustentables
hacen que se atenúen determinadas problemáticas vinculadas al
ecosistema. Pero tiene que quedar algo en claro: no hay relación
entre el crecimiento de lo malo con el crecimiento de lo bueno. Todo
pasa en un contexto en el que la mayor parte de la sociedad no tiene
una verdadera dimensión de lo que está sucediendo. Es entendible:
la mayor parte de la población vive en ciudades, y allí es más
difícil percibir los problemas. Esa falta de percepción ayuda a que
esta problemática no se detenga.
Fuente:
“Estamos en la peor situación medioambiental de la historia”, 01/08/16, Crítica.

No hay comentarios:
Publicar un comentario