Las
actuales lluvias torrenciales y las consiguientes inundaciones
producidas en el continente europeo no tomaron por sorpresa a la
comunidad científica, que viene vaticinando reiteradamente el auge
de tales fenómenos.
por Miguel
Grinberg
Instituciones
prestigiosas como el Instituto del Clima de Potsdam y la Universidad
de New South Wales de Australia han publicado durante los años
recientes estudios donde se consignan anomalías récord debidas al
cambio climático.
Uno
de los episodios extremos típicos en dicho plano sucedió en 2010 en
Pakistán, con inundaciones devastadoras que mataron a cientos de
personas y detonaron un serio brote de cólera.
Otros
eventos singulares de precipitaciones extremas durante el período
estudiado incluyen temporales en Estados Unidos, especialmente en
Texas ese mismo año, con docenas de inundaciones relámpago.
Fenómenos
de tal índole ya se habían producido a partir de 1997 en Alemania,
todos ellos calificados como eventos descomunales del tipo "por
primera vez en el transcurso del siglo actual".
Jascha
Lehmann, climatólogo de Potsdam y autor principal de uno de los
análisis, sostuvo que "en todos esos lugares, la cantidad de
lluvia caída en un solo día batió récords sin excepción".
"En
casi la totalidad de los episodios pudo verificarse una clara
tendencia ascendente donde los eventos sin precedentes se debieron a
una misma pauta climática: el incremento notable de la humedad
ambiental", acotó el científico.
A la
misma conclusión ha llegado en Australia el especialista Markus
Donat, quien publicó un pormenorizado informe técnico en una
edición de la revista Nature en marzo pasado, reforzado por gráficos
ilustrativos.
El
papel del calentamiento global en episodios de lluvias extremas ha
sido debatido ampliamente por diferentes equipos técnicos, desde el
Reino Unido hasta China, pero el informe de Donat es rotundo en su
diagnóstico,
"Tanto
en regiones húmedas como secas, las precipitaciones intensivas han
aumentado notoriamente, lo cual incluye la caída de nieve, hasta en
regiones áridas", señaló el experto.
Sonia
Senevirtne, del Instituto Federal de Tecnología, en Suiza, coincidió
con tal diagnóstico y añadió que "el aire caliente retiene
más humedad, y de ese modo el calentamiento global incrementa las
posibilidades de lluvias extremas".
El
impacto del fenómeno en París, días atrás, incrementó las aguas
del río Sena, donde el nivel sobrepasó los seis metros por encima
de la altura normal de la corriente hídrica, incentivando amplias
medidas de emergencia.
Los
análisis estadísticos que cubren el período 1901-2010, en base a
datos emitidos por miles de estaciones meteorológicas alrededor del
mundo, muestran que entre 1980 y 2010 hubo un crecimiento del 12 por
ciento en lo referido a "fenómenos intensos".
Los
expertos señalan que el fenómeno no es homogéneo en todas las
regiones del globo, con mayor impacto en las regiones húmedas, y
menores efectos en zonas áridas.
En el
sudeste de Asia, por ejemplo, el incremento de fenómenos
considerados como "récords" ha sumado un 56 por ciento,
mientras que en Europa se ha producido un 31 por ciento, en tanto
Estados Unidos llega al 24 por ciento.
Dim
Coumou, coautor del estudio de Potsdam, destacó que las lluvias en
Europa y Estados Unidos han sido seriamente monitoreadas durante
décadas, de modo que las conclusiones de los autores son confiables.
"Una
de cada diez lluvias torrenciales extremas observadas globalmente
durante los últimos 30 años caen en tal casillero, pero los
estudios separados de 2010 elevan el margen a un evento de cada
cuatro", remarcó Coumou.
Y
agregó que "los recientes incrementos de lluvia que baten
récords son muy preocupantes, y dado que están en consonancia con
el calentamiento global, resulta lógica la necesidad de atenuar las
emisiones de gases de efecto invernadero por la quema de combustibles
fósiles".
Fuentes:
Fuentes:
Miguel Grinberg, Especialistas vaticinaron inundaciones y grandes lluvias en Europa central, 12/06/16, Télam. Consultado 13/06/16.
La obra de arte que ilustra esta entrada es "Flood in Pasís" del pintor francés Albert Marquet.

No hay comentarios:
Publicar un comentario