El bosque del gran Chaco al norte de Argentina se extiende a través de una vasta planicie aluvial en el centro de América del Sur. Los arbustales y montes de madera dura prosperaron en una región semiárida. Durante muchos años, los puestos salpiacaban el paisaje -pequeños asentamientos centrados en torno a las fuentes de agua.
Pero en la última década, la agricultura en gran escala y los estancieros han barrido amplias zonas del Chaco para dar paso a la ganadería y a los cultivos producidos a escala industrial. De hecho, un análisis de los datos recogidos por varios satélites Landsat sugiere que el Chaco argentino se enfrenta a una de las tasas de deforestación tropical más alta del mundo.
El 15 de octubre de 2015, el Operational Land Imager (OLI) en el Landsat 8 capturó esta imagen en falso color de los campos, bosques y puestos en la provincia de Salta, al norte de Argentina. Los campos, la mayoría de los cuales parecen estar cercados, están dispuestos en un patrón de cuadrículas. Los incendios están ardiendo activamente en unas pocas cuadrículas de la red, probable prendidos por los administradores de las tierras tratando de despejar arbustos y árboles para hacer lugar el ganado, la industria de la madera o cultivos. Las cicatrices de quemaduras recientes se ven de color marrón oscuro; las más antiguas de color marrón más claro. Con el tiempo, las áreas quemadas se convierten a verde claro y finalmente verde oscuro.
En la parte inferior derecha de la imagen, varios puestos tradicionales son visibles como manchas de color verde claro. Estos asentamientos suelen consistir en algunas viviendas, granjas y cultivos en pequeña escala, situados cerca de un pozo. La cubierta de árboles disminuye significativamente en el centro de un puesto debido al fuerte pastoreo por el ganado, cabras y otros animales que viven en libertad cerca de la fuente de agua. Los ecologistas llaman piospheres a estos patrones de pastoreo caraterísticos.
Brandon Bestelemeyer, un ecologista del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, comenzó su carrera de investigación hace dos décadas, estudiando la forma en que compiten los sistemas de gestión de la tierra, y como afectan a las comunidades de hormigas, específicamente si las personas en los puestos locales mantienen los animales de pastoreo cercados. Otros ecologistas estudiaron la misma pregunta para reptiles y aves.
Desde entonces, una gran parte de los bosques del Chaco, donde Bestelemeyer hizo su investigación, se ha convertido en grandes explotaciones. "Mi tesis de maestría es ahora un anacronismo", señaló en una entrada de blog y en un artículo para Rangelands. "El tiempo lo dirá, pero la presión para convertir el bosque restante se incrementará. He pensado en volver a Salta para ver de primera mano lo que está sucediendo, pero no hay vuelta atrás al Chaco que alguna vez conocí".
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| Desmonte en la finca Saucelito, Salta, septiembre 2014. Noemí Cruz, de la Campaña de Bosques de Greenpeace |
Referencias
Bestlemeyer, B., 19/05/14, Degraded rangelands to deforestation in the Argentine Chaco. Rangelands, 36 (4), 36-39.
Land Ecology, 19/05/14, Degraded rangelands to deforestation in the Argentine Chaco. Consultado 26/02/16.
Macchi, L., Diciembre 2012, Piospheres in the dry Chaco. Contrasting effects of livestock puestos on forest vegetation and bird communities. Journal of Arid Environments, 87, 176-187.
The Ecosystem Alliance. Soy and conservation of native forest. Consultado 26/02/16.
U.S. Department of Agriculture Northern Argentina Production Potential Continues to Grow. Consultado 26/02/16.
Otras lecturas:
Rolling Stone, 28/07/14, Green Going Gone: The Tragic Deforestation of the Chaco. Consultado 26/02/16.
Imagen NASA Earth Observatory por Joshua Stevens, usando datos Landsat de U.S. Geological Survey. Leyenda por Adam Voiland. Instrumentos: Landsat 8 - OLI.
Fuente:
Fuente:
Argentina’s Changing Chaco Forest, 27/02/16, NASA Earth Observatory.



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