lunes, 22 de febrero de 2016

“Tanto Gobierno como oposición podrán pelearse por quién se adueña de la renta, pero ambos tienen en su ADN ese bichito extractivista”

El Abogado Ambientalista Enrique Viale, perteneciente a la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas (AAdeAA), dialogó con el portal Informativo Agrosaladillo.

Es un crítico del modelo de “desarrollo” basado en el crecimiento ilimitado, impulsor de los Derechos de la Naturaleza y ha acuñado el concepto de “extractivismo urbano” para referirse al rol de la especulación inmobiliaria en las áreas urbanas y peri-urbanas que desplaza población.

Agrosaladillo (A): ¿De qué se trata el Derecho Ambiental?

Enrique Viale (E.V): Es una rama del Derecho bastante joven, que nace del Derecho Internacional y se incorpora en nuestra Constitución en la década de los 90 cuando tiene lugar la reforma constitucional que tiene como paradigma el Artículo 41 [1]. Luego se promulga la Ley General de Ambiente y además comienzan a aparecer leyes especiales, como la Ley de Bosques y la Ley de Glaciares, entre otras. Es una rama del Derecho muy novedosa, por eso es tan interesante. Surge en paralelo a las crisis ambientales que se dan en el mundo. Cuando las crisis se empiezan a acentuar y el mundo toma consciencia de eso, empieza a nacer esta rama.

A: ¿En qué influyen la deforestación y los agronegocios y cuáles son las políticas que han beneficiado  esa expansión?

E.V: Nosotros tenemos un libro que se llama “Maldesarrollo”. Hacemos un recuento de la historia del  Agronegocio en nuestro país, tomando la década del 90 como punto de partida. En esa época se creó la Secretaría de Agricultura presidida por Felipe Solá, que autorizó el ingreso de la soja transgénica. Ahí empieza a crecer exponencialmente el proceso de los Agronegocios. Por eso, de 12 millones de hectáreas de soja transgénica sembrada en todo el país, se escaló a 23 millones de hectáreas que existen ahora, a lo largo de los diferentes gobiernos.

A eso hay que sumarle el paquete tecnológico destinado a los agroquímicos que necesita inherentemente este modelo. La liberación de estos agroquímicos sin ningún tipo de control sobre nuestro territorio conllevó a que sucedan todo tipo de hechos anti-ambientales. El Agronegocio necesita acumular más territorio para continuar y sostenerse. Esta industria creció desplazando poblaciones indígenas y campesinas y, también, bosques nativos. Por este hecho es tan difícil aplicar cualquier medida que limite el Agronegocio. Es muy voraz.

El Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial 2020, presentado por Cristina Kirchner después del año 2010 propone aumentar la cantidad de superficie sembrada y también la cantidad de exportación. Lo que inevitablemente va contra Bosques nativos, Pueblos Indígenas y Campesinos.

A: ¿Qué impacto tienen las Normas aplicadas a la Política?

E.V: Luego del Artículo 41, se sancionó la Ley General del Ambiente, que establece un principio preventivo y precautorio. Es de avanzada pero no tiene aplicación real en nuestro país, ni mucho menos en el Agronegocio. Por el contrario, el Principio Precautorio debería protegernos de estos hechos, y sucede al revés, ante la duda se acepta. Es lo que pasó cuando se aprobó el paquete de incorporación de la soja transgénica, el glifosato y demás sustancias. Lamentablemente, las leyes ambientales en el  Agronegocio no se aplican.

A: ¿De qué se trata el concepto de: “Extractivismo urbano”?

E.V: Yo soy porteño, vivo en la ciudad de Buenos Aires. En los últimos años, vimos cómo se profundizó un proceso que ya venía creciendo y que tiene muchas características similares al extractivismo clásico, al Agronegocio, a la Megaminería, o al Fracking, que se trata de la Especulación Inmobiliaria. Este modelo busca expandirse constantemente en las ciudades, generar negocios, incluso en espacios públicos, plazas  y demás. Dicho  proceso y el resto de los procesos antes nombrados, que también buscan expulsar población, tienen características muy similares entre sí.

Se diferencia en un punto: en las ciudades no se planta y cosecha soja, no hay petróleo, no hay minerales, pero hay TIERRA. Y eso es lo que busca la especulación inmobiliaria. Todos estos negocios se manejan de manera muy similar, modificando normativas a su conveniencia, manteniendo una relación peligrosa con los sectores públicos.

Hay un caso muy emblemático que se da en el año 2012, con un pacto que realiza la Legislatura Porteña entre el kirchnerismo y el Pro, entregando casi 400 hectáreas de la ciudad a la especulación inmobiliaria. Esto sucede en las grandes ciudades latinoamericanas, no sólo en la ciudad de Buenos Aires. Es un constante acecho. La contracara de esta salvaje especulación inmobiliaria es la Emergencia Habitacional. En donde los inmuebles se convierten en commodities, que en vez de ser un Bien de Uso terminan siendo un Bien de Cambio. Por ejemplo, en la ciudad de Buenos Aires, se construyeron casi 20 millones de metros cuadrados en los últimos 10 años. Y a su vez, en el mismo periodo creció un 50 por ciento la población en las villas. Ese es el proceso de Extractivismo Urbano.

A: ¿Cuál es el negocio de las grandes corporaciones, como por ejemplo Monsanto?

E.V: El gran negocio de Monsanto tiene que ver con las semillas transgénicas y los agroquímicos. Termina convirtiéndose en una especie de asociación para-estatal con graves consecuencias para la economía y para toda la sociedad. Monsanto es una de las empresas más dañinas de la historia universal que tiene control sobre el juego mediático y, sobre todo, el político.

A: ¿Qué acciones pensas que son necesarias realizar para cambiar esta situación?

E.V: El proceso es muy complejo y sobre todo en América Latina, en donde avanza a pasos agigantados el extractivismo. Nosotros formamos parte de grupos en donde hace tiempo pensamos en alternativas al concepto hegemónico de desarrollo. Buscamos cuestionar esa posición que nos imponen, estos modelos de desarrollo que nos implantan, que son figuras extremas del extractivismo. El cambio no se  da de un día para otro. Hay que buscar transiciones, es un cambio cultural muy grande, debe haber una decisión de activar políticamente. Sin embargo, tanto gobierno como oposición podrán pelearse por quién se adueña de la renta, pero ambos tienen en su ADN ese bichito extractivista, que es lo que hay que erradicar.

  1. Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y tienen el deber de preservarlo. El daño ambiental generará prioritariamente la obligación de recomponer, según lo establezca la ley. Las autoridades proveerán a la protección de este derecho, a la utilización racional de los recursos naturales, a la preservación del patrimonio natural y cultural y de la diversidad biológica, y a la información y educación ambientales. Corresponde a la Nación dictar las normas que contengan los presupuestos mínimos de protección, y a las provincias, las necesarias para complementarlas, sin que aquellas alteren las jurisdicciones locales. Se prohíbe el ingreso al territorio nacional de residuos actual o potencialmente peligrosos, y de los radiactivos.

Fuente:
“Tanto Gobierno como oposición podrán pelearse por quién se adueña de la renta, pero ambos tienen en su ADN ese bichito extractivista”, 22/02/16, Agro Saladillo. Consultado 22/02/16.

No hay comentarios:

Publicar un comentario