Operarios ayer trabajaban en las calles y en los hogares que se habían quedado sin agua.
Tras el imprevisto alud de lodo que el lunes pasado arrastró el río Chusca por las calles de la localidad de Cafayate, durante la jornada de ayer operarios de dicho municipio, bomberos y la Policía seguían trabajando sobre el desastre que dejó el fenómeno natural.
Así lo informó Gabriel Domingo, jefe del cuerpo de Bomberos Voluntarios de Cafayate, quien indicó que las principales tareas estuvieron enfocadas en la provisión del servicio de agua potable a por lo menos 60 hogares de la Banda de Arriba y de la Banda de Abajo debido a que hubo serios daños en las cañerías y la planta potabilizadora colapsó.
En consecuencia, 60 hogares habían quedado sin el servicio de agua. "Todavía queda barro, por lo que para evitar accidentes se están limpiando las calles de a poco", dijo Domingo en comunicación con El Tribuno.
Confirmó también que no hubo evacuados, a pesar de que los más afectados durante el alud fueron los turistas que se encontraban en el camping El Algarrobo.
Consultado sobre si se podría haber previsto el desastre, Gabriel Domingo expresó que "no hay forma de pronosticar estos aludes", aunque admitió que "sí hay que trabajar en la infraestructura de defensa para que el río respete su cauce en ocasiones como esta".
El jefe de Bomberos Voluntarios de Cafayate señaló que hacen falta obras para aminorar los efectos de estos desastres.
La crecida del río Chusca provocó anegamiento de calles, obstrucción de la ruta y daños materiales en algunos hogares. Cerca de las 18 del lunes, tras fuertes tormentas que se advertían en los cerros del oeste del pueblo, el río bajó en forma sorpresiva arrastrando piedras y lodo a su paso. El nivel del agua había subido hasta la altura del puente de ingreso a Cafayate. Para aquellos que se encuentran en la zona, al cierre de esta edición las calles y rutas estaban habilitadas con precaución.
"El Gobierno no escuchó nuestro pedido"
El senador Miguel Nanni atribuyó las inundaciones a la desidia del Gobierno por no haber dado respuesta, en tiempo y forma, a los pedidos que hizo junto al diputado oficialista Sebastián Casimiro para que se realizaran las obras hídricas. "Desde agosto venimos pidiendo que se hagan los reencauces de las cuencas y defensas de los ríos y que se atienda el problema del dique dársena en San Carlos", expresó el legislador radical. Dijo que "no tuvimos ninguna respuesta y hoy estamos sufriendo las consecuencias". Y agregó: "los daños que ha producido la inundación van a superar creces los gastos que hubieran ocasionado las obras de prevención".
Un problema que viene de años
Los problemas de inundaciones en Cafayate no son nuevos. Se remontan desde hace medio siglo. Una nota publicada por El Tribuno en enero de 1965 da cuenta que el entonces intendente Narciso Liendro ya reclamaba que el Gobierno tome urgentes medidas para conjurar las crecientes que amenazaban con destruir el pueblo. Así lo hizo saber Liendro en un telegrama dirigido al gobernador Durand.
Fuente:
Cafayate, de a poco se recupera del alud de lodo, 08/01/15, El Tribuno. Consultado 09/01/15.
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