El gobierno bonaerense planea trasladar esa población como
paso previo a la realización de las obras necesarias para evitar trágicos
desbordes como el del 2 de abril.
por Pablo Morosi
La iniciativa, confirmada a La Nación por el ministro de
Infraestructura, Vivienda y Servicios Públicos provincial, Alejandro Arlía,
surge, en realidad, como un imperativo previo a las obras de infraestructura
necesarias para sanear el arroyo. Si bien no hay datos certeros, estimaciones
extraoficiales y cálculos de especialistas sostienen que las autoridades
deberían mudar, como mínimo, a cerca de 3.000 personas de una población que
treparía a 25.000, ubicada dentro de la "planicie de la inundación"
del extenso recorrido del arroyo Del Gato, donde predominan barrios populares, villas
y asentamientos informales.
Para los expertos en hidráulica, el despoblamiento de las
márgenes del curso de agua a lo largo de su recorrido de más de 25 kilómetros es una
tarea prioritaria para poder ejecutar una intervención efectiva de saneamiento
de la cuenca.
La erradicación de los núcleos poblacionales irregulares fue
planteada en sucesivos informes por especialistas de Ingeniería de la Universidad Nacional
de La Plata
(UNLP) y también se incluyó esa iniciativa en trabajos elaborados por la Autoridad del Agua (ADA)
bonaerense.
Ellos expusieron la incidencia negativa en las posibilidades
de escurrimiento del arroyo Del Gato en situaciones de crisis. En 2005 el
gobierno municipal -entonces a cargo del hoy ministro de Justicia nacional,
Julio Alak- había hecho un estudio para conocer la cantidad de población en los
márgenes de Del Gato; contabilizaron 250 familias. La medida nunca se tomó y se
siguió permitiendo el poblado de la zona.
"No hay forma de trabajar en el reencauzamiento de los
arroyos si no es a partir de desplazar a esa gente que vive en condiciones de
máxima precariedad y máximo riesgo", indicó Arlía. El funcionario dijo a La Nación que existe "la
decisión política" de avanzar en ese sentido y que "se hará hincapié
en el tratamiento del uso del suelo para disminuir la impermeabilización en las
zonas subrurales". Agregó que es preciso "trabajar fuerte en la
relocalización" de esa gente para "ensanchar el cauce" de Del
Gato.
"Es preciso ordenar la situación territorial",
admitió a La Nación el titular de la ADA ,
Daniel Coroli, máximo encargado del manejo de todas las cuencas de la
provincia.
Y un vocero del gobernador Daniel Scioli aseguró a La Nación que "hay un
acuerdo entre las autoridades nacionales, provinciales y municipales para
llevar adelante todas las medidas que sean recomendadas por los académicos,
incluida la relocalización de pobladores".
Tanto en el gobierno provincial como en la municipalidad
local subrayaron que todo lo necesario para el saneamiento se hará, pero alertaron
que para ello será necesario buscar "financiamiento internacional".
Se calcula que las obras demandarían una inversión de por lo menos 2000
millones de pesos.
En ambas jurisdicciones se reconoce que la medida no es
sencilla de aplicar y que implicaría un cambio drástico en la política de
acceso a la tierra que se lleva adelante y que desde hace décadas permite la
ubicación de pobladores tanto en la planicie de inundación como en los márgenes
del arroyo.
El intendente platense, Pablo Bruera, comenzó a distribuir
este fin de semana una carta a los vecinos platenses en la que se sostiene:
"Serán declaradas zonas de protección ambiental los márgenes de los
arroyos y planicies de inundación. Proyectamos el plan de reubicación de los
asentamientos y vecinos allí instalados y presentaremos la necesaria
modificación del código de ordenamiento urbano".
El viernes pasado, luego de casi cinco años desde su
creación, el Comité de la
Cuenca Hídrica Vertiente del Río de La Plata Intermedia ,
que contempla la problemática hídrica de la denominada región capital de la
provincia, se reunió por primera vez desde la homologación de su carta
orgánica, en noviembre.
El ente, que debía ser presidido por Bruera, quedó ahora
bajo la conducción del ministro Arlía. Estuvieron presentes el presidente de
ADA; el director de Hidráulica, Mario Gdschaider; el presidente del Consorcio
de Gestión del Puerto La Plata ,
Mariano Goyenechea, y los intendentes de Berisso, Enrique Slezack, y de
Ensenada, Mario Secco. En representación de La Plata , participó el secretario de Gestión
Pública, Ángel Sette.
Informes de 2003 advertían del problema
En julio de 2003 los ingenieros de la UNLP Pablo Romanazzi y
Arturo Urbiztondo habían advertido sobre el "proceso de asentamiento de
viviendas carenciadas que ocupan la ribera y la planicie de inundación del
curso, expuestas a un elevado riesgo de inundación, lo cual conlleva a una
importante diversidad de conflictos ambientales".
Los sucesivos informes de Ingeniería sobre el curso del
arroyo del Gato -que se extiende por 25 km , con una cuenca que abarca unas 12.000
hectáreas- detallan la "degradación de los cursos naturales" y
subrayan que en los terrenos inundables de la zona aledaña a los cursos de agua
se produjo un fenómeno generalizado de ocupación por pobladores de muy bajos
recursos".
El problema de los asentamientos irregulares fue señalado en
2010, cuando se presentó el proyecto de obras hidráulicas realizado a partir de
estudios de la UNLP
por la Dirección
Provincial de Saneamiento y Obras Hidráulicas.
Fuente:
Pablo Morosi, La Plata: relocalizarán a 700 familias que viven a la vera del arroyo Del Gato, 13/05/13, La Nación. Consultado 13/05/13.
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