Un ingeniero argentino especialista en petróleo e impacto
ambiental advirtió sobre los riesgos que representa para la región la posible
explotación de yacimientos con el método de fractura hidráulica o fracking,
especialmente por la posibilidad de desatar terremotos y el desconocimiento de
los impactos ambientales reales. Asimismo, advirtió el potencial riesgo de
contaminación del Acuífero Guaraní, que contiene el 20 % del agua dulce del
mundo.
“Esta región tiene gran cantidad de represas y una central
nuclear en Argentina -Atucha, en Zárate, sobre la ribera derecha del río
Paraná, a 115
kilómetros de Buenos Aires- para lo que un terremoto
representaría un riesgo altísimo”, dijo Horacio D’Elía, ingeniero y analista en
petróleo y gas, además de magister en energías renovables y evaluación de
impacto ambiental y docente universitario en Río Gallegos, donde reside.
Recientemente estuvo en Colón, donde brindó una conferencia
organizada por
Informe en 2014
En diálogo con El Telégrafo, el experto dijo que el fracking
comenzó a realizarse en el año 2000 en Estados Unidos que es un país altamente
dependiente de petróleo importado. “Empezaron a explotar yacimientos no
convencionales y, paralelamente comenzaron a producirse impactos ambientales
que no estaban previstos. A raíz de esto el Congreso de Estados Unidos pidió a la Agencia de Protección
Ambiental de ese país (EPA, por su sigla en inglés) un informe que posiblemente
esté terminado para el año próximo. Paralelamente, varios países han detenido
este tipo de explotación hasta tanto se conozca los resultados de ese informe”,
señaló.
Agregó que otros países, como Bulgaria y Francia, “ya han
prohibido el fracking sin esperar el resultado de ese informe”. “En nuestra
región, Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia y Brasil han puesto mucho interés
en la cuenca chacoparanaense” como reservorio de hidrocarburos, dijo y advirtió
que esta cuenca está debajo del Acuífero Guaraní que contiene el 20 % del agua
dulce del mundo.
Alto Riesgo
“Las probabilidades de que haya un impacto sobre este
acuífero son muy altas porque eso es algo que ha ocurrido en otros lugares del
mundo. A su vez, esta región tiene la desventaja de no ser región petrolera y
por eso el agua asociada al petróleo -que en los yacimientos petroleros se
inyecta nuevamente en yacimientos petroleros en desuso- sería inyectada a
formaciones profundas porosas y permeables. El problema es que eso lubrica
fallas geológicas que existen y empiezan a deslizarse provocando terremotos. No
es algo que inventamos, en Oklahoma, Ohio y en Inglaterra se ha pasado de tener
temblores esporádicos a tener terremotos en lugares donde se realiza este tipo
de inyección”, agregó.
Señaló que en Inglaterra, la empresa que estaba haciendo
fracking reconoció que había sido por su propia actividad. “En Oklahoma, en los
últimos 30 años había entre dos y seis sismos por año pero en 2010, cuando
comenzó este tipo de actividad, tuvieron 1.047 y optaron por suspender la
misma”.
En este sentido, explicó que “el agravante es que nunca se
sabe qué manifestación puede tener el terremoto en la superficie. Esta región
de Uruguay y Argentina tiene gran cantidad de represas y una central nuclear,
para lo que un terremoto representaría un riesgo altísimo”.
Señaló también que la fractura hidráulica -que se hace a 2.000 a 3.000 metros de
profundidad- también conlleva el riesgo de contaminación de formaciones de
agua que están más arriba del yacimiento o incluso la propia superficie vinculando
un yacimiento de gas o petróleo con acuíferos, lo cual es irreversible.
Asimismo hay impactos asociados, como el aumento de transporte de productos
químicos por las rutas y el alto consumo de agua para realizar la fractura
hidráulica.
“Tanto Uruguay como Argentina deberán enfrentar estos
riesgos si avanzan y deciden comenzar a utilizar el fracking para extracción de
esquistos bituminosos”, advirtió.
Existen otras alternativas
Para el experto, el desarrollo de un país tiene otras
alternativas al fracking, tales como cambiar la matriz energética para dejar de
ser tan dependientes del petróleo. “Se pueden desarrollar alternativas
energéticas que aquí no han sido desarrolladas pero sí en países europeos, como
España, que con una buena política de desarrollo de política eólica pasó a ser
el segundo generador mundial después de Alemania, desplazando a Estados
Unidos”.
“Nuestros países tienen potencial eólico, geosolar y
geotérmico, incluso hidráulico, para poder hacer frente a la demanda energética
de la región y son alternativas que no implican los riesgos de la fractura
hidráulica, que es una técnica experimental de la cual no se conocen bien los
resultados y mucho menos los impactos ambientales”, afirmó. Desde hace un año,
en el yacimiento “Vaca Muerta” la petrolera argentina YPF está realizando
fractura hidráulica o fracking, con gran oposición de la población de Neuquén,
provincia donde se explota el yacimiento.
Fuente:
Experto advirtió sobre la posibilidad de terremotos y contaminación de acuífero Guaraní por uso del fracking, 21/01/13, El Telégrafo. Consultado 22/01/13.
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