jueves, 15 de noviembre de 2018

Villa María: El retorno al hogar se da con un fuerte pedido para que no suceda más

A la repetida situación de las arterias de acceso, se sumó el malestar por el anegamiento en el corazón del barrio, que ayer intentaba volver a la normalidad.

Hoy el barrio La Calera amanecería ya con la mayoría de sus calles sin agua y el vecindario tratando de acomodarse tras el cachetadón que significó el temporal que comenzó el sábado a la noche y se prolongó hasta la madrugada de ayer, y que provocó la evacuación de familias de cuatro manzanas durante más de un día.

En la mañana de la víspera ya se podía ver cómo había disminuido el caudal sobre la calle Granaderos Argentinos, en extensión la arteria más golpeada. El cuadro azuzó los ánimos de quienes viven en las primeras cuadras si se accede al barrio desde el bulevar Vélez Sarsfield: es que allí están hartos de que cada lluvia haga colapsar la calle convirtiéndola en un río.

Ana vive en la otra punta de la Granaderos, la del límite con el inicio de campos. Hace dos años que está en este sector y es la primera vez que ve algo semejante, dijo al ser abordada por El Diario. Contó que no sufrió la entrada de agua a la casa, pero que esto sí le sucedió a quienes habitan la vivienda vecina. “Se les inundó todo”, precisó.

Y haciendo alusión a la otra punta de La Calera, remarcó que “así llueva poco, quienes están en las primeras cuadras de la Granaderos lo pasan muy mal”.

Héctor fue otro de los frentistas consultados. Se lo vio muy molesto. “Nos entró agua a la casa y nos arruinó un poco las cosas”, afirmó el hombre, que reside en Arenales al 700.

Hace diez años que está en el lugar. “Para mí hacen mal los desagües”, evaluó y criticó a la gestión municipal.

David Salas tiene 23 años y desde siempre fue parte de La Calera. Vive en calle Marcos Juárez, y si bien no se le inundó el hogar (“porque está más alto”), sí lo sufrió su madre.

Le entró agua y se le mojaron las cosas. Ella, mi abuela y mi padrastro fueron trasladados al Hogar de Ancianos, y ahora quiero acomodar todo antes de que regresen”, explicó al filo del mediodía.

A diferencia de Héctor, estimó que el municipio “se movió bastante” para atender el cuadro. “Incluso creo que todas las organizaciones se movilizaron”, valoró.

Luego pidió que se los ayude con la limpieza.

A la hora de los reclamos o solicitudes, llamó a que “se hagan algunas tareas porque la calle Granaderos Argentinos es siempre la parte más afectada, los vecinos piden, pero nadie los escucha”.

Cuando este matutino estuvo en la zona vio a diversas trabajadoras de la Secretaría de Salud de la Municipalidad haciendo un relevamiento vecinal. Contaron que en la jornada del lunes hubo al menos una decena de personas que fueron atendidas por cuadros de ansiedad, nervios o estrés a raíz de lo que se vivía.

Es que algunos ciudadanos lo pasaron realmente mal, porque tuvieron agua adentro de sus residencias. Algunas construcciones son muy precarias y la lluvia sorteó los techos. En otras directamente ingresó desde la calle.

El intendente indicó ayer que las evacuaciones se produjeron de manera preventiva por verse los hogares “sitiados” por lo que sucedía en las arterias, con humedad en el interior de los inmuebles y además por el hecho de haberse cortado la energía eléctrica.

Desde el Gobierno se informó que todas las áreas del municipio continuaron brindando asistencia, se entregó el almuerzo y se dio atención sanitaria.

Tras el temporal, la respuesta solidaria de los vecinos fue absoluta

Organizaciones sociales, políticas y gremios se organizaron para armar campañas de donaciones para los afectados por las intensas lluvias. Incluso hubo ayuda ofrecida por espacios de otras localidades.

Evacuados, autoevacuados, barrios enteros sin luz, calles inundadas y agua en los hogares fueron sólo algunas de las consecuencias que dejó el gran caudal de lluvia que cayó sobre la ciudad durante el fin de semana y el lunes. Pero ante esta situación de angustia y de pérdida para muchas familias, se despertó un mecanismo solidario que sumó la colaboración de organizaciones sociales, políticas y vecinos particulares.

Incluso hubo ofrecimientos de otras localidades para ayudar y “trabajar todos juntos”.

Tal fue el caso del trabajo entre la CTA A y el Partido Solidario de Despeñaderos.

La CTA Autónoma Regional Villa María realizó una campaña para juntar donaciones de alimentos no perecederos, elementos de higiene y de limpieza, que se recibieron en la sede ATE. Su secretario general, Gustavo Vilches, contó ayer a EL DIARIO que a partir de la convocatoria que hicieron por redes sociales recibieron un llamado del Partido Solidario de Despeñaderos para ponerse a predisposición y trabajar en conjunto: “Estamos volviendo hacia Villa María con alimentos, ropa y colchones que donaron desde este espacio para los afectados de nuestra ciudad. Viajamos con compañeros de la Universidad Nacional y el compañero Luis Alberto Córdoba a buscar todo. Queremos agradecer a Fabián Martínez por su ayuda a los vecinos y vecinas de Villa María afectadas por el temporal”.

Los miembros del espacio político Somos, en su sede de Ramiro Suárez esquina Alem, también recibieron donaciones de agua mineral, colchones, frazadas, zapatillas, ropa y artículos de limpieza.

En lo que hace a organizaciones sociales, la Fundación Familia Trinitaria, en red con la Municipalidad, recolectó ropa y otros enseres para entregarlos a los afectados por las lluvias.

El Hormiguero juntó elementos de limpieza en la casa popular Eduardo Requena de barrio Botta.

Las Iguanas Solidarias recolectaron pañales, elementos de higiene personal y zapatillas, al igual que el colectivo Ciudadanos Solidarios en Acción, que se sumó a lo que necesitaban los vecinos.

El centro vecinal del barrio Almirante Brown, que funcionaba como uno de los espacios para evacuados, solicitó ayuda a través de redes sociales. Desde el mediodía del lunes, cuando comenzaron a llegar los primeros vecinos de La Calera que tuvieron que deshabitar sus casas, comenzaron a arribar también las donaciones, principalmente de ropa seca, que era lo más necesario en ese momento.

Fue tal la respuesta de los vecinos que colaboraron con lo que pudieron, ya fuera con elementos, alimentos o en transportar estas donaciones, que algunos espacios colmaron su capacidad de almacenamiento.

Un oído y un hombro

Por otro lado, desde la Cruz Roja se acercaron personalmente al centro vecinal del Almirante Brown durante el día de ayer para brindar apoyo psicosocial y acompañar a los afectados.

También colaboraron en las casas de los vecinos colocando bolsas para evitar el ingreso del agua y en el armado de las contenciones para evitar el paso de más agua a las calles.

Durante la tarde del lunes, también se acercó un grupo de voluntarios a este mismo espacio y realizó un show de títeres para los más pequeños. Además organizaron juegos para entretener y menguar la espera y la ansiedad de querer volver a casa.

Afirman que habrá solución definitiva

Dijeron que la obra que realizan para desviar el agua de los campos se convertirá en una “defensa permanente” de la ciudad.

Se están haciendo las obras estructurales que necesita la ciudad para que eventos climáticos regulares eviten inconvenientes y que si hubiera hechos extraordinarios, con el tiempo se genere el escurrimiento”, recalcó el intendente Martín Gill ayer a la mañana cuando habló con la prensa en el Aeropuerto Regional Néstor Kirchner, tras sobrevolar la zona para conocer las características de las anegaciones tras el temporal de más de dos días.

Lo hizo junto al secretario de Recursos Hídricos de la provincia, Edgar Castelló, el titular de Riesgo Climático y Catástrofes del Ministerio del Gobierno cordobés, Claudio Vignetta y el jefe de Bomberos, Gustavo Nicola.

En ese marco Castelló dijo que la obra de desagües que se ejecuta sobre bulevar Sarmiento y calle Mariano Moreno-Rucci tiene un avance del 70%.

Como se conoce, el plazo de ejecución es de más dos años, y comenzó en febrero de 2017.

El Diario le consultó al intendente cuán operativo está el sistema en construcción. Detalló que ya funciona el corto tramo que va de Mariano Moreno hasta el río, además de “algunas cuadras” de esa calle y “unas dos del Sarmiento”.

Como se ve que los trabajos ya se están desarrollando frente a la Terminal, el mandatario especificó que por esa vía (el bulevar Sarmiento) la obra “está desarrollada, cortada y desarrollada”, es decir que hay interrupciones, dando a entender que por eso todavía no está todo ese canal operativo. “Suponemos que en 20 días ese brazo estará finalizado”, apuntó.

En tanto, respecto al frente que va por Mariano Moreno-Rucci también tiene el ritmo previsto, pero conlleva una obra complementaria de cloacas.

En este contexto se le preguntó si cuando los desagües estén terminados desaparecerá el cuadro que se vio, por ejemplo, en la Sabattini, San Juan y otras calles céntricas. Respondió ilustrando que “se produjo un escurrimiento por la misma traza del desagüe -lo cual marca que está correctamente ejecutado- pero de manera superficial”, y advirtió que lo que se vio “no solo fue la colecta pluvial de la ciudad sino el fenómeno de ingreso” de agua de los campos.

Por otro lado recordó que se trabaja con la Nación y la Provincia en un desagüe en calle Seydell en el barrio Nicolás Avellaneda.

Solución definitiva”

Gill hizo foco en lo que se hace desde el lunes a la tarde para desviar el caudal de agua que llegaba desde los campos en paralelo a la vieja ruta 9 y a las vías del ferrocarril. “La canalización que estamos ejecutando con la Provincia es una obra de emergencia, pero representa una solución definitiva para un problema que es crónico”, aseguró, indicando que de esta forma será una “defensa permanente para Villa María”.

Esto consiste en un canal que va a utilizar una parte del camino de acceso a la laguna Las Conchas y el viejo derivador del tránsito pesado, y utilizando una vía de desagüe a la altura del predio de COTAC, con una extensión de 6 kilómetros. “Esto nos permite descomprimir y hacer una circunvalación del acceso de agua por ese sector de la ciudad”, explicaron.

En un segundo frente de trabajo, se avanzó para descomprimir el sector paralelo al ingreso a la ciudad por ruta 158. El Diario recorrió ayer esta vía y observó el enorme caudal a ambos costados. También se verificó que varias calles del Parque Norte continuaban anegadas. En tanto, además de estos trabajos se siguieron utilizando bombas de extracción, en simultáneo con la normalización de la situación en la laguna de retención del barrio Malvinas Argentinas, donde se colocaron bombas adicionales.
Fuentes:
El retorno al hogar se da con un fuerte pedido para que no suceda más, 14/11/18, El Diario del Centro del País.
Tras el temporal, la respuesta solidaria de los vecinos fue absoluta, 14/11/18, El Diario del Centro del País.
Afirman que habrá solución definitiva, 14/11/18, El Diario del Centro del País.

No hay comentarios:

Publicar un comentario