Bacterias fecales por encima de lo permitido son constantes. Empleados denunciados por arrojar efluentes.
por Diego Marconetti y
Mariana Otero
La denuncia que se sigue contra empleados municipales de la ciudad de Córdoba por arrojar líquidos cloacales sin tratamiento al río Suquía pone de nuevo en agenda el estado que presenta ese curso de agua. En los últimos años se realizaron investigaciones que demostraron que la contaminación es un denominador común en su paso por el ejido de la Capital.
Según fuentes de la fiscalía que investiga el accionar de 53 trabajadores de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (Edar) de Bajo Grande, por supuestos volcamientos al río de efluentes sin tratar, se detectó alta contaminación aguas abajo de esas instalaciones. El resultado de la muestra analizada por el Centro de Excelencia en Productos y Procesos (Ceprocor) encontró 9.300.000 bacterias coliformes totales, cuando el máximo permitido por el Código de Aguas (decreto provincial 415/99) es de cinco mil.
El dato es alarmante, pero ninguna novedad. Ya en 2008 este diario denunció que aguas abajo de la planta de Bajo Grande, el conteo de bacterias coliformes totales daba como resultado 16 millones de partículas en 100 mililitros de agua.
El código también establece un límite de mil bacterias coliformes fecales y 800 de Escherichia coli en 100 mililitros de agua. Pero la cantidad de coliformes fecales en Corazón de María (barrio aguas abajo de la Edar) fue de 136.960/100 ml., un 13.600 por ciento por encima de lo permitido. Además, se detectó la presencia de Escherichia coli : 620/100 ml.
“Las condiciones no cambiaron; al contrario, están peor. Es evidente que no se tomaron medidas”, sintetizó la microbióloga Adriana Abril, quien participó, entre 2008 y 2011, del Proyecto Picto, un trabajo multidisciplinario sobre la contaminación en el Suquía.
Además, hay una orden del juez Federico Ossola por una denuncia presentada en 2010 por el Centro de Derechos Humanos y Ambiente (Cedha). Se ordenó en julio de 2014 a la Municipalidad y al Gobierno provincial que instrumentaran medidas para mitigar los efectos en la población de la contaminación que produce Bajo Grande.
La resolución fue tomada tras los peritajes realizados en 2011 y 2012, que detectaron problemas tanto en el tratamiento de los efluentes cloacales como en los equipos que realizan los procesos. Hasta ahora, no se cumplió la orden judicial.
En la ciudad, también
En el proyecto Picto, también se detectó que el Suquía recibe efluentes cloacales en su paso por la ciudad, producto de conexiones clandestinas. Además, al arroyo La Cañada se arrojan -vía el canal Anisacate- líquidos provenientes de la planta de tratamiento de barrio Inaudi.
El tipo de contaminación pasando Bajo Grande también es de otros tipos. En 2011, un análisis del agua del Suquía sobre la presencia del virus de hepatitis E arrojó resultados positivos en el 3,2 por ciento de las muestras. La investigación fue de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y la Universidad Católica de Córdoba (UCC), con el laboratorio Lace.
En 2012, se encontró una concentración de estrógenos 10 veces mayor al límite establecido por normas internacionales. El estudio fue del Cidma, de la Universidad Blas Pascal.
En 2013, un trabajo de la UNC y del Conicet detectó ocho fármacos de los 15 monitoreados.
“El río Suquía está empeorando”, sostuvo el investigador Alberto Ferral. “El problema del agua tenía un ciclo de renovación. Hoy es irreversible”, señaló. Para Ferral, la contaminación es cada vez más alta, “y si no hay mejoramiento cultural y en el tratamiento de líquidos cloacales, no hay cómo revertir el problema”, cuestión que se agrava por las extracciones de arena y la baja presencia de oxígeno en el agua.
Qué dicen las mediciones
Antes de la desembocadura de La Cañada al río. Determinación de nitratos: positivo. Coliformes totales positivo, menor a 50 unidades formadoras de colonias (UFC). Escherichia coli: positivo (menor a 50 UFC).
En la desembocadura de La Cañada al Suquía. Determinación de nitratos: positivo fuerte. Coliformes totales: positivo fuerte (mayor a 100 UFC). Escherichia coli: positivo fuerte (mayor a 100 UFC).
Posteriores a la desembocadura. Determinación de nitratos: positivo fuerte. Coliformes totales: positivo fuerte (mayor a 100 UFC). Escherichia coli: positivo fuerte (mayor a 100 UFC).
Valores de referencia en aguas de río. Nitratos: positivo leve. Coliformes totales: menor o igual a tres UFC. Escherichia coli: 0 UFC.
Documentos para descargar
Gráfico Ubicación (64.88 KB)
Alumnos hallan niveles alarmantes de materia fecal
“El río Suquía es una alcantarilla a cielo abierto”, dice Exequiel Di Tofino, profesor de Química del Colegio Nacional de Monserrat.
Esas son las conclusiones de una investigación sobre la calidad del agua del río Suquía, que realizaron alumnos de sexto año (Rodrigo Macario, Santiago Castagno, Uriel Mazzucco, Ignacio Lujan y Lautaro Escalante). El estudio concluyó que los grados de contaminación con materia fecal son “alarmantes”, en especial donde las aguas de la Cañada desembocan en el río.
“Es probable que haya efluentes de materia fecal clandestinos, no habilitados o sin control por parte de la Municipalidad que pueden provenir de edificios, restaurantes o lugares que producen alimentos”, sostiene Di Tofino. Y agrega: “El crecimiento de los porcentajes de contaminación, antes de la desembocadura y después demuestran que es una alcantarilla a cielo abierto”.
Los estudiantes tomaron varias muestras de agua en tres puntos estratégicos: diez metros antes de la desembocadura de La Cañada; en el tramo final de la Cañada, antes de desembocar en el río; y diez metros después de la desembocadura.
Luego realizaron los estudios microbiológicos en el laboratorio del colegio.
Para evaluar las condiciones del agua del río se tomaron los siguientes parámetros: el PH, la conductancia, la presencia de nitratos (como indicador indirecto de contaminación de origen fecal), la cantidad de oxígeno disuelto en el agua y el análisis microbiológico de presencia de coniformes totales y específicamente Escherichia coli (enterobacteria de origen fecal).
En el primer punto de medición, el PH del agua es aceptable, la conductancia indica presencia de iones, lo cual es razonable, pero se observan nitratos: el análisis confirma la presencia de bacterias coliformes y de Escherichia coli.
Los índices la convierten en agua no apta para consumo humano.
Los valores que indican contaminación se incrementan de manera notable en los otros dos puntos de medición. “Los resultados no sólo son alarmantes sino sorprendentes”, se indica en las conclusiones.
¿Qué se observa? Se incrementan los valores de oxígeno directo, que se corresponde con un suba significativa de la conductancia, en aproximadamente un 290 por ciento en promedio, acompañado de un valor de nitratos positivo fuerte.
“Esto da muestra clara de que La Cañada es prácticamente una alcantarilla a cielo abierto y tanto los parámetros de medición físico-químicos como los microbiológicos, demuestran contaminación de origen fecal en ella”, refiere el informe.
“Los organismos de control deben estar atentos a esta situación”, puntualiza el trabajo.
Fuentes:
Diego Marconetti, Mariana Otero, Suquía: un río multicontaminado, 20/12/15, La Voz del Interior.
Alumnos hallan niveles alarmantes de materia fecal, 20/12/15, La Voz del Interior.
No hay comentarios:
Publicar un comentario