sábado, 5 de agosto de 2017

Chubut llevó a Buenos Aires su reclamo contra la central nuclear Argentina

Los legisladores de la provincia ratificaron ayer en el Congreso su rechazo a la instalación de la planta en Río Negro. Buscan darle al conflicto alcance nacional. El ministro de Ambiente advirtió sobre el riesgo de contaminación “térmica” en el golfo San Matías. Y dijo que se generarán residuos peligrosos “por 1.000 años”.

por Sebastián Aulicino

Si afecta los intereses ambientales de los chubutenses, vamos a plantear todos los reclamos y recursos legales que tengamos para evitar que se lleve adelante”, avisó ayer Ignacio Agulleiro, ministro de Ambiente de la provincia de Chubut. Los diputados y senadores nacionales que responden al gobernador de esa provincia, Mario Das Neves, ratificaron ayer en el Congreso Nacional un protocolo ambiental y un manifiesto contra la instalación en 2020 de la planta nuclear en Río Negro, que criticaron con dureza. Los legisladores advirtieron que presionarán para modificar la ley que regula la actividad nuclear y obligar a que se necesite la autorización de las provincias limítrofes para una instalación de estas características.

En el anexo del Congreso en Buenos Aires, los diputados Ana Llanos y Sixto Bermejo, y el senador Alfredo Luenzo ratificaron la Cumbre Ambiental celebrada en mayo en Chubut para darle carácter “nacional” al reclamo en contra de la próxima central nuclear rionegrina. Del acto no participó ningún funcionario nacional, ni otros legisladores de la región, salvo María Emilia Soria que envió un video de apoyo. En diálogo con este diario, el ministro Agulleiro dio la posición de su provincia.

Hay que esperar el proyecto técnico final para opinar bien ambientalmente. La validación o autorización ambiental se hace al comparar el riesgo ambiental que tiene cualquier obra, contra el beneficio en desarrollo, industrial y social, de la zona. Si el beneficio es mayor que la afectación se autoriza una obra. Esta no tiene beneficio: va a entorpecer el crecimiento de las energías alternativas. Una planta nuclear de 1100 mw implica una inversión que equivale a la instalación de más de 6.000 aerogeneradores, que producen 5 veces más energía”, sostiene, al igual que el manifiesto.

P- ¿Qué riesgos ambientales observan a primera vista?

R- Pretende instalársela en el golfo San Matías, y tomar agua del golfo para refrigerar los reactores. Esta agua, como sostienen los técnicos nucleares, no va a ser contaminada por radiación, pero si va a ser contaminada térmicamente. Le reclamamos a Nación que, así como le pide autorización a Río Negro, por su territorio, si va a utilizar un recurso compartido, que también nos pidan nuestra opinión y que nuestra opinión sea vinculante como la de Río Negro.

P- ¿El calentamiento de aguas es el único problema?

R- No, hay que ver cómo se plantean en el proyecto técnico, pero hay que tener en claro que esto representa un riesgo ambiental de entrada: los residuos que se generen, y queden enterrados o no, van a generar peligrosidad por más de 1000 años. Los residuos industriales de una central nuclear, en promedio, duran entre 1000 y 2500 años y durante todo ese período mantienen alta peligrosidad. Si esto se va a hacer sobre el golfo San Matías, a 20 o 200 kilómetros de nuestro límite, es lo mismo, porque el límite es un límite jurisdiccional, arbitrario, que nada tiene que ver con el límite natural o de las especies que ahí habitan.

P- ¿Peligraría el ecosistema?

R- Sí, y hay especies que nos interesan mucho, como la ballena franca austral que nosotros la tenemos protegida, que transita esas aguas y que Río Negro también aprovecha turísticamente. Y también poblaciones de peces, y el stock pesquero. El golfo de San Matías tiene un stock pesquero que es independiente del stock de merluza nacional, que se administra de una manera independiente y que se regula entre las dos provincias. Y hay peligro de que ese stock pesquero se mueva de una parte del golfo a otra. Hay que tener mucho cuidado.

La lucha la vamos a seguir, y ya hemos ganado: no hay licencia social para estos emprendimientos. Han reaccionado las comunidades”.

Alfredo Héctor Luenzo, senador nacional por Chubut

Un proyecto que genera controversia
Con financiamiento mayoritariamente chino, la quinta planta nuclear del país comenzará a construirse a partir del 2020 en Río Negro. Primero se terminará Atucha III, el año que viene.
Demandará una inversión superior a u$s 8.000 millones y cinco años de construcción.
Según el titular de Energía Nuclear de Nación, Julián Gadano, el lugar más probable de instalación es Sierra Grande.
Será cerca de una fuente de agua. Aportará 1.150 MW, utilizando uranio enriquecido y agua liviana para refrigerar.
El proyecto cosechó el rechazo de organizaciones ambientalistas, gremiales y de vecinos de varios puntos de la provincia. Pero también apoyos: según el gobierno se crearán 4.000 puestos de trabajo e impulsará el desarrollo dezonas aledañas.
Buenos Aires

Los asambleístas no somos una máquina de impedir”

por Mario Rubén Sosa

Repecto a las palabras expuestas en redes sociales por el legislador Vargas:
(...) paremos la máquina de impedir, la máquina de destruir sueños, la máquina de truncar el futuro; todos sabemos que no es fácil, pero ya no hay alternativas posibles. Si me apuran diría que es lo menos peor, pero es lo que hay. ¡Gracias!”, me urge responder al mismo como réplica (en mi derecho).

Los asambleístas no somos una máquina de impedir... en todo caso el legislador Vargas es una máquina de “permitir” (nada ganamos enfrentándonos con frases echas de la vieja política destructiva argentina). Los técnicos de Invap son gente seria, pero reciben una paga por participar del proyecto (¿de que lado están? No es necesario preguntar una obviedad).

A los asambleístas no les paga nadie, y en todo caso la paga será un futuro sin contaminación nuclear para las generaciones venideras de argentinos. El legislador Vargas sólo piensa en el presente, sin tener visión de futuro.

Los asambleístas hacemos un llamado a la reflexión, el legislador Vargas no sabe qué significa esa palabra (es un simple político con más mente que corazón).

La energía nuclear puede que sea un sueño, pero no el más lindo... Para los ucranianos de Chernobyl y los japoneses de Fukushima fue literalmente “una pesadilla”. En Argentina no hay garantías de poder contener un desastre como esos, nada nos protege de un error humano que provoque un desastre ¡como éstos! Y si no hay desastre, ¿quién garantiza el almacenamiento de los residuos nucleares? ¿Quién?

Los argentinos tenemos una larga historia de irresponsabilidades políticas. Toda esta historieta comenzó con el general Perón a finales de 1940, donde fue engañado por un falso físico alemán (un nazi), y aún no se sabe el contenido del informe del Ing. Balseiro, quien fue a poner orden en ese proyecto. ¡Todo sigue siendo secreto! Intuyo que este acuerdo tiene muchas cláusulas secretas, no confío en el gobierno nacional, el provincial, ni en gente ingenua como el legislador Vargas que piensa que “nada nos va a pasar con esta energía limpia” (limpia mientras no pase nada, y sucia cuando algo grave ocurra).

Con invertir en energías renovables se evitan problemas potenciales futuros.

Los asambleístas pedimos que ¡no nos ataquen políticamente! ¡Queremos que nuestros representantes nos escuchen y reflexionen! (que es mucho mejor que pensar).

Espero que mi mensaje llegue al legislador. ¡Gracias! (esto lo dejé escrito en la red social Facebook tal cual).

Mario Rubén Sosa

DNI 16.879.946

Viedma

Fuentes:
Sebastián Aulicino, Chubut llevó a Buenos Aires su reclamo contra la central nuclear Argentina, 04/08/17, Río Negro. Consultado 05/08/17.
Mario Rubén Sosa, Los asambleístas no somos una máquina de impedir”, 04/08/17, Río Negro. Consultado 05/08/17. 
La obra de arte que ilustra esta entrada es "Reactor" del artista Cris Hernández.

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