Fijará cómo será la actividad productiva en 400 mil
hectáreas: modelo campesino o ganadería silvopastoril.
El proyecto sobre ley de bosques nativos que la Legislatura provincial
se apresta a aprobar en estos días definirá qué modelo productivo deberá
predominar en el noroeste cordobés.
Este sector de la provincia concentra la mayor cantidad de
bosques nativos que se pretende conservar con la norma, alrededor de 400 mil
hectáreas.
Lo curioso es que tanto unos como otros aseguran que el suyo es el modelo económicamente más redituable y ambientalmente sustentable.
Alicia Barchuk, especialista en ecología agropecuaria y
coordinadora de la COTBN ,
asegura que la unidad campesina triplica las ganancias de un modelo ganadero
empresarial. Por su parte, Eliseo Arrarás, un productor independiente, entiende
que el sistema silvopastoril es 20 veces más rentable.
Diversidad productiva. Según Barchuk, una unidad campesina
de 500 hectáreas
deja una producción anual de 80 pesos por hectárea por año. En el cómputo se
tiene en cuenta una gran variedad de productos como terneros, cabritos, miel,
leña, arrope y queso de cabra.
Por ejemplo, en esas 500 hectáreas pueden
"convivir" 20 vacas, 150 cabras y 25 colmenas de abejas y se podrían
extraer 40 toneladas de leña.
"Además, la gente habita el sitio. Está sustentado en
la mano de obra familiar. No expulsamos a la gente del campo", asegura
Barchuk.
Mientras tanto, la investigadora estimó que un predio de cinco
mil hectáreas dedicado únicamente a la ganadería sólo produce anualmente 24
pesos por hectárea a partir de la venta de 200 terneros.
"No sólo no se aprovecha la diversidad productiva del
bosque, sino que se pierden los servicios ecológicos que brinda (retención de
dióxido de carbono y recolección y filtración del agua), al eliminar los
estratos bajos del bosque e implantar pasturas exóticas", explica.
En la vereda opuesta, Arrarás cree que la producción
campesina no permite el desarrollo económico del noroeste provincial. "La
producción de miel, caprina y de leña no es rentable, sólo ayuda a una
subsistencia. Son actividades complementarias", señala.
Ganadería silvopastoril. Este productor plantea un sistema
silvopastoril que conserva el bosque alto, pero que rola arbustales y
pastizales para sembrar pasturas exóticas. "No sólo ayuda a combatir la
pobreza estructural de la zona, sino que produce una remediación ambiental, al
recuperar fachinales improductivos", afirma.
Y realiza un cálculo diferente al de Barchuk. Con el sistema
silvopastoril, se necesitan 2,5 hectáreas para producir un ternero, con lo
cual se facturarían 462 pesos por hectárea por año. En cambio, en un sistema
sin rolado ni pasturas exóticas -como el de la COTBN- la cantidad de
hectáreas por ternero aumenta a 40 y la ganancia se reduce 23 pesos por
hectárea al año. Para soportar 10 veces más cabezas, hay que producir 10 veces
más pastos, con la consecuente mayor fijación de dióxido de carbono, el
principal gas invernadero. "También es una técnica de mitigación
ambiental", argumenta Arrarás y explica que un modelo campesino excluye la
cantidad de cabezas necesarias para garantizar la carne que la cultura
alimenticia argentina demanda.
Barchuk se opone a este planteo: "El campesino no
excluye a las vacas. El primer modelo que las excluyó fue el sojero, que
eliminó la producción mixta (cultivo y ganadería) de la pampa húmeda. Además,
el 70 por ciento del consumo de carne vacuna proviene de feedlot".
La norma todavía no tiene estado parlamentario en la Legislatura. El
objetivo de algunos legisladores es sancionarla antes del 30 de junio, fecha
tope impuesta por la Nación
para poder acceder a un fondo compensatorio. Sin embargo, desde las
asociaciones rurales entienden que todavía no se han consensuado varios puntos
conflictivos de la norma.
Marcha a la Legislatura.
Ambientalistas marcharán el miércoles a las 13 para pedir la
sanción de la ley.
Cuáles son los puntos calientes del debate
La ley de bosques deberá dividir el territorio en tres categorías, según el grado de conservación del bosque nativo.
En cada una se permitirán y prohibirán ciertas actividades.
Pasturas exóticas. Los productores agropecuarios quieren que
se permita la siembra de forrajes como gatton panic o buffel grass para
aumentar la cantidad disponible y colocar más animales por hectárea.
Rolado. Es una práctica que sirve para eliminar la
vegetación baja, permitir que circulen los animales y broten pasturas
comestibles y sembrar exóticas. La ley deberá contemplar dónde rolar y con qué
tipo de rolo.
Autorizaciones. Los ruralistas pretenden que la ley tenga
protocolos sobre cómo manejar los campos de acuerdo a su categorización. Pero
parece inevitable que prospere la idea de la COTBN , por la cual los dueños del campo deberán
presentar un plan de manejo sustentable.
Fuentes:
La Voz del Interior, 21/06/2010, "La economía del noroeste se definirá con la ley de bosques".
La Voz del Interior, 21/06/2010, "Cuáles son los puntos calientes del debate".

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