martes, 29 de enero de 2019

Una falencia compartida

Las preguntas de fondo son por qué el oficialismo no ha podido aún dar con la solución al problema y por qué los sectores de la oposición no han podido articular una propuesta que se torne ineludible para la administración central.

Córdoba incumple la ley de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos. En 2015 debió confeccionar un mapa ambiental que diera cuenta del ordenamiento territorial de estos bosques. Pero no lo hizo.

Si a la fuerte polémica que hace años acompaña la cuestión se le suma que 2019 es un año electoral, debiéramos dar por descontado que habrá que esperar hasta 2020 para ver si la próxima gestión se pone al día.

En febrero, el gobernador Schiaretti debe inaugurar las sesiones ordinarias de la Unicameral. Podría omitir el asunto o hacer alguna mención. Pero todo indica que, por ahora, Unión por Córdoba no dará pie para que la oposición se cuelgue del asunto y saque a relucir los puntos pendientes en materia de defensa y conservación del medio ambiente.

Ante una consulta de este diario a los distintos bloques opositores, todos trataron de posicionarse como los más críticos del oficialismo. En consecuencia, cualquier mención que haga Schiaretti o alguno de sus funcionarios representaría la excusa perfecta para que le lancen sus dardos al instante.

Más allá de esta particular cultura política, que rige a nuestros dirigentes cuando están en campaña, las preguntas de fondo son por qué el oficialismo no ha podido aún dar con la solución al problema; y por qué los sectores de la oposición no han podido, individualmente o en bloque, articular una propuesta que, por viable, se torne ineludible para la administración central.

Hace poco, desde La Voz del Interior, se criticó el accionar del Ejecutivo provincial frente a la Legislatura. Es incomprensible, dijimos, que casi todas las leyes que se votan surjan del oficialismo. Cuando la oposición presenta un buen proyecto, el oficialismo lo toma como referencia para elaborar el propio e imponerlo en la discusión en comisión.

Pues bien, si la oposición hubiese presentado un buen proyecto para salvaguardar nuestro bosque nativo, el oficialismo podría haberlo adoptado. No es que estemos a favor de esa metodología. Estamos razonando por la vía del absurdo para demostrar una falencia compartida.

En otras palabras, da la impresión de que el colectivo ambientalista que ha tenido una acción pública de oposición a los proyectos en danza muy fuerte desde 2016, y ha conseguido un importante apoyo social, está condicionando a todo el arco político con representación parlamentaria.

Mientras tanto, el bosque nativo cordobés sigue perdiéndose por desmontes ilegales y por incendios. Hace un siglo teníamos unos 12 millones de hectáreas de bosque. Hoy, en buen estado de conservación, quedan unas 300 mil. Nada más.

Fuente:
Una falencia compartida, 27/01/19, La Voz del Interior. Consultado 29/01/19.

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