lunes, 11 de noviembre de 2013

Por la erosión, se vuelan los campos en el departamento Roca

Productores advierten que el agotamiento de la capa fértil de los suelos es una problemática instalada. Y sostienen que las pérdidas son irreparables. Reclaman un debate serio entre vecinos y el Estado.

por Ignacio Castro

La erosión eólica y la consecuente "voladura" de campos en la región ya es una problemática instalada en el departamento General Roca, y este problema se hizo evidente en los últimos días con los fuertes vientos que cubrieron de una capa espesa de tierra reduciendo a cero la visibilidad en rutas y caminos de la zona.

La problemática, que viene evidenciándose en distintas zonas y que parece ir de la mano del corrimiento de la frontera agrícola, preocupa a productores y especialistas, quienes ya advierten que las pérdidas de fertilidad en los suelos son irreparables.

Así lo señalaron en diálogo con este medio el productor rural Horacio Irizarri y el ingeniero agrónomo Guillermo Ribetti, nucleados en la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid).

La nota se realizó en consonancia con los informes emitidos por este medio donde se muestra lo que sucede en zona rural y en las mismas localidades cuando hay vientos sobre superficie. En más de una ocasión se generan tormentas de tierra que vuela de los campos. "No es igual en todos los campos, pero sí vemos una situación preocupante donde no se implementan técnicas de conservación y producción sustentable", señaló Ribetti.

Gran parte de la superficie cultivable del departamento Roca muestra este paisaje desalentador.

Por su parte Irizarri, productor rural de la localidad, manifestó su preocupación por esta intervención en el medio ambiente que podría dejar un saldo de tierras improductivas en un plazo no tan lejano. "Lamentablemente, nos hemos acostumbrado a que eso es algo habitual, y un poco es lo que intentamos llevar el mensaje. Es que esto no debería ser algo normal, hay que tomar conciencia de que se está generando un impacto ambiental importante que va a tardar años en recuperarse", señaló.

Al tiempo, indicó que desde Aapresid y con respecto al sistema de siembra directa, se pregona que la voladura de campos no es algo habitual, que no debería ocurrir. “De pensar que es algo normal y que no ocurre nada, debemos cambiar esa mentalidad, tomar conciencia de que se está generando un impacto ambiental que va a tardar años en recuperarse", manifestó el productor huinquense.

Ya en el año 2006, se advertía en el límite entre San Luis y Córdoba el avance de los médanos, producto de la expansión de la frontera manisera que agotó en pocos años los suelos.

En la charla se puso como ejemplo lo sucedido en Carmen de Patagones, donde la erosión y la falta de técnicas de cuidado del recurso suelo generaron una zona desértica con pérdidas irreparables. Lo mismo está sucediendo también en zonas de Córdoba donde la siembra del maní sin rotaciones y el monocultivo de soja hacen estragos.

"Asistimos con tristeza a situaciones donde vemos que el recurso suelo que a la naturaleza le costó millones de años generarlo, se está perdiendo en cuestión de horas, y lo que se está volando no es tierra, es suelo que es la capa pequeña que tiene toda la fertilidad con la cual producimos alimentos y energía", señaló el profesional.

"Es un recurso que se puede mejorar o deteriorar, pero que no lo podemos expandir, sino tendríamos que entrar en zona donde no hay cultivos. Por eso tenemos que ser capaces de cuidar el recurso. Lo que más duele es que en la Argentina pionera en la siembra directa basado fundamentalmente en la producción de alimentos y energía con la no remoción de suelos y con cobertura vegetal permanente y, en donde tienen que intervenir la rotación de cultivos, eso está disponible desde hace más de 30 años", remarcó Ribetti. 

El profesional indicó que solo con recorrer los caminos se observa cómo en sus márgenes hay tierra acumulada que es arrastrada por el viento, y forma pequeños montículos desérticos.

"Creo que estamos mirando para otro lado y sentimos el deber, en lo particular como ciudadano y como profesional, de mostrar los riesgos que generan ciertas producciones cuando no se hacen debidamente en suelos frágiles como los que tenemos en la zona".

Beneficios a corto plazo, daños a largo plazo
También se mencionó los beneficios económicos a corto plazo que dan algunas producciones, pero no se miden allí los perjuicios que acarrea para los suelos.

"Alambre de por medio uno puede ver situaciones contrapuestas. Uno ve dos agriculturas, una que genera un deterioro del recurso suelo y otra que se preocupa por mantener y mejorar el suelo", indicaron.

Tanto el productor huinquense como el ingeniero agrónomo indicaron que no es su idea limitar nada sino poner sobre la mesa un debate serio entre las partes involucradas y el Estado para cuidar un recurso tan sustancial como lo es el suelo.

“Debe hacerse un debate serio entre productores, cuidadanía y Estado y preguntarnos qué estamos haciendo con este recurso y, por otro lado, no tiene que ver con una actividad puntual, hablamos de sistemas. La siembra directa reduce en un 90 % la erosión".

Los entrevistados acompañaron su declaraciones con imágenes tomadas en la zona rural de la región del pasado lunes de un día de viento, donde se nota claramente al erosión de un campo a otro, incluso en algunas de las fotos se puede ver cómo en dos campos separados por un alambrado, donde hubo distintas formas de producción, son afectados de diferente forma.

El deterioro ambiental en los campos se hace presente también en las localidades donde abundan nubes de tierra que se hacen por momentos insoportables para los vecinos con el riesgo de traer aparejados afecciones respiratorias. A esto se suma la constante deforestación de especies nativas que ha dejado una zona literalmente "pelada" de árboles y despojada de barreras ambientales.

Con cartelería, charlas y controles, cuidan las sierras del sur cordobés

Un grupo de vecinos riocuartenses se unieron para generar campañas de concientización sobre la preservación de los ríos regionales. Cuentan con apoyo provincial y articulan con municipios de la zona.

por Luis Schlossberg

Un gru­po de ve­ci­nos rio­cuar­ten­ses, en su ma­yo­ría jó­ve­nes, vie­ne tra­ba­jan­do des­de ha­ce 3 años con con­tro­les en las sie­rras del sur cor­do­bés pa­ra evi­tar un de­te­rio­ro de los ríos de la zo­na. La aso­cia­ción, que es­tá tra­mi­tan­do su per­so­ne­ría ju­rí­di­ca, se ha de­no­mi­na­do Gru­po de Pes­ca­do­res con Mos­ca de las Sie­rras del Sur, y ya cuen­ta con va­rios vo­lun­ta­rios que ha­cen su apor­te. 

“La aso­cia­ción na­ce a par­tir de un gru­po de ami­gos que com­par­tía­mos la idea de po­der con­ser­var los ríos de las sie­rras de Cór­do­ba, por­que ca­da vez que íba­mos con nues­tras fa­mi­lias veía­mos una im­por­tan­te de­gra­da­ción a ni­vel de plan­tas, el agua, po­cas tru­chas, en­tre otras co­sas”, ase­gu­ró Gon­za­lo Pon­ce, uno de los re­fe­ren­tes de la agru­pa­ción. 

- ¿Có­mo em­pe­za­ron a reu­nir­se con los otros pes­ca­do­res?
- Nos fui­mos jun­tan­do con la es­pe­ran­za de po­der ha­cer al­go, pa­ra cui­dar la zo­na. Con el tiem­po, ca­da uno hi­zo su apor­te des­de su tra­ba­jo, co­mo en mi ca­so des­de el tu­ris­mo, pen­san­do en có­mo se po­día ar­mar un plan es­tra­té­gi­co, des­de la sus­ten­ta­bi­li­dad, un plan de ma­ne­jo, pa­ra en un fu­tu­ro fre­nar con los im­pac­tos am­bien­ta­les. 

Los pri­me­ros pa­sos
Pon­ce se­ña­la có­mo se de­sa­rro­lla­ron los pri­me­ros pa­sos co­mo agru­pa­ción. “Se su­mó el es­fuer­zo de to­dos, hi­ci­mos ri­fas y lar­ga­mos con los tra­ba­jos”, ase­gu­ró e in­di­có que “ha­ce 3 años que ve­ni­mos con ac­ti­vi­da­des y de­ci­di­mos lar­gar va­rias lí­neas de ac­ción”. 

Una de es­tas lí­neas es la in­ter­ven­ción con el tu­ris­mo. Di­jo: “Co­mo el tu­ris­mo es ge­ne­ra­dor de im­pac­tos, se pen­só en tra­ba­jar con la gen­te que va a vi­si­tar las lo­ca­li­da­des se­rra­nas, pen­san­do en có­mo ac­tuar con ellos. Así, se for­mó un gru­po de guar­da­pes­cas, con car­nés en­tre­ga­dos por el Go­bier­no pro­vin­cial, y rea­li­za­mos con­tro­les”. 

Pe­ro las ta­reas no se li­mi­tan a los con­tro­les, pa­ra los que se van tur­nan­do to­dos los fi­nes de se­ma­na de acuer­do a la dis­po­ni­bi­li­dad de ca­da uno. Se en­car­gan de ta­reas de lim­pie­za y re­siem­bra de tru­chas, en­tre otras co­sas. Pon­ce agre­ga: “Mien­tras tan­to, re­co­lec­ta­mos re­si­duos en el río, ha­bla­mos con la gen­te pa­ra in­di­car­les qué co­sas es in­co­rrec­to rea­li­zar en el lu­gar, co­mo me­ter­se al agua con las mo­tos”. 

Des­de la agru­pa­ción in­di­can que con los con­tro­les “se pu­do mos­trar a la gen­te que se pue­de cam­biar la ac­ti­tud en el lu­gar”. 

- ¿En qué sec­to­res han es­ta­do tra­ba­jan­do?
- Em­pe­za­mos en Al­pa Co­rral, cui­dan­do el río Ta­li­ta y Mo­ras. Nos hi­ci­mos un po­co más co­no­ci­dos y el te­rri­to­rio cre­ció has­ta Río de los Sau­ces. Allí pu­si­mos car­te­le­ría, hi­ci­mos con­tro­les y lue­go lle­ga­mos a Achi­ras, a tra­vés de la Mu­ni­ci­pa­li­dad de Río Cuar­to.

En Achi­ras tra­ba­ja­mos en el pro­yec­to de Las La­jas, don­de se apor­tó con car­te­le­ría, tra­ba­jo am­bien­tal, y así cre­ció más la aso­cia­ción. A me­di­da que se avan­zó con ri­fas y se re­ci­bie­ron apor­tes de per­so­nas de to­do el país, que se des­ti­nó pa­ra com­prar equi­pos, co­nos, ro­pa pa­ra los guar­da­pes­ca. 

- ¿Por qué co­men­za­ron los tra­ba­jos en es­te sec­tor del sur de la pro­vin­cia?
- To­dos te­nía­mos ca­sa en las sie­rras y he­mos vis­to có­mo se re­pe­tían ma­las ac­cio­nes de quie­nes vi­si­ta­ban el río. Así mu­chos nos fui­mos reu­nien­do y coin­ci­día­mos en que se de­bía tra­ba­jar pa­ra que no se re­pi­tie­ra. De bo­ca en bo­ca se di­fun­dió lo que ha­cía­mos y de a po­co fue cre­cien­do. Ce­di­mos nues­tro tiem­po pa­ra la con­for­ma­ción de la aso­cia­ción y lo di­fí­cil es po­ner la ca­ra a la ho­ra de ha­cer los con­tro­les. 

- ¿Có­mo es la res­pues­ta de la gen­te cuan­do se les lla­ma la aten­ción an­te una ma­la ac­ción?
- Al ha­cer los con­tro­les tra­ta­mos de ex­pli­car­le a la gen­te, por­que hay dos ti­pos de per­so­nas: la que no sa­be que lo que ha­ce es­tá mal, co­mo su­ce­de con las tru­chas, y le en­se­ña al ni­ño a pes­car con la mo­ja­rre­ra, sien­do que se tra­ta de una es­pe­cie que dis­mi­nu­ye su po­bla­ción y tien­de a de­sa­pa­re­cer; y los que van a ha­cer de­sas­tres, lle­gan al río con ca­ñas, car­bu­ros, ele­men­tos que da­ñan al río, pren­den fue­go en la ori­lla pa­ra co­mer el asa­do y pro­vo­can un in­cen­dio en to­da la zo­na. A los pri­me­ros tra­ta­mos de en­se­ñar­les, pe­ro a los se­gun­dos di­rec­ta­men­te les de­co­mi­sa­mos los equi­pos, con el acom­pa­ña­mien­to de la Se­cre­ta­ría de Me­dio Am­bien­te de la Pro­vin­cia, que nos pro­vee de las ac­tas co­rres­pon­dien­tes. 

- ¿Có­mo ha si­do el tra­ba­jo con el Es­ta­do pa­ra apo­yar los con­tro­les?
- Hu­bo acom­pa­ña­mien­to prin­ci­pal­men­te de la Agen­cia Cór­do­ba Tu­ris­mo, que en ca­da lu­gar que tra­ba­ja­mos nos dio es­pa­cio pa­ra la di­fu­sión y así am­pliar el nú­me­ro de co­la­bo­ra­do­res. En la pro­vin­cia hay mu­chas agru­pa­cio­nes que rea­li­zan ta­reas co­mo no­so­tros, cen­tra­dos en la pes­ca, y apos­ta­mos a que se con­ser­ve la ac­ti­vi­dad. 

- ¿Qué es ne­ce­sa­rio pa­ra que la ciu­da­da­nía ge­ne­re con­cien­cia so­bre es­tas cues­tio­nes?
- Nos he­mos da­do cuen­ta que to­do tie­ne que ver con cues­tio­nes cul­tu­ra­les y edu­ca­ti­vas. La gen­te ac­túa aún sa­bien­do que es­tá mal lo que ha­ce, pe­ro co­mo no se to­man me­di­das no de­ja de ha­cer­lo. Al ser es­pa­cios públi­cos creen que to­dos pue­den ha­cer lo que quie­ren sin res­pe­tar la ley. He­mos he­cho mu­cho tra­ba­jo de con­cien­ti­za­ción, en Río Cuar­to, en Al­pa Co­rral, en Achi­ras, en es­cue­las co­mo el Ipem 119 de Al­pa Co­rral, jun­to a los chi­cos. Es im­por­tan­te ex­pli­car­le có­mo se en­cuen­tra el me­dio am­bien­te a los más chi­cos, por­que en un fu­tu­ro de­sa­pa­re­ce­rá to­do si se­gui­mos así. Te­ne­mos que bus­car la sus­ten­ta­bi­li­dad pa­ra que nues­tros hi­jos pue­dan te­ner un mis­mo o me­jor ni­vel am­bien­tal. Los chi­cos pue­den ge­ne­rar el cam­bio, por­que es di­fí­cil cam­biar­le las cos­tum­bres al gran­de.

Un crecimiento constante
“Por el mo­men­to, te­ne­mos re­cur­sos li­mi­ta­dos, pe­ro apun­ta­mos a que cuan­do ten­ga­mos los ele­men­tos po­da­mos con­tar con un guar­da­fau­na es­ta­ble que se de­di­que al cui­da­do de las tru­chas y a to­dos los as­pec­tos me­dioam­bien­ta­les de las sie­rras”, señala Ponce respecto de las expectativas que tienen desde la agrupación. 

- ¿Afec­tó al es­ta­do de los ríos el cre­ci­mien­to de la ac­ti­vi­dad tu­rís­ti­ca de to­das las sie­rras cor­do­be­sas?
- Cuan­do co­men­za­mos a tra­ba­jar con Tu­ris­mo de Cór­do­ba hi­ci­mos un re­le­va­mien­to de la pes­ca de­por­ti­va en la zo­na. Vi­mos que ha­bía un pes­ca­dor de­por­ti­vo ca­da 4 fi­nes de se­ma­na, pe­ro lue­go de nues­tro tra­ba­jo en­con­tra­mos 10 pes­ca­do­res nue­vos por fin de se­ma­na. Hi­ci­mos un pro­duc­to tu­rís­ti­co y nos uni­mos a la Cá­ma­ra de Tu­ris­mo de Al­pa Co­rral, que nos apor­tó en el di­se­ño de ima­gen de nues­tros car­te­les. En to­das las zo­nas don­de en­con­trá­ba­mos a gen­te ha­cien­do da­ño y se con­si­de­ra­ba sec­tor crí­ti­co, co­lo­ca­mos car­te­le­ría. Ven­día­mos los per­mi­sos de pes­ca y al­gu­nos alo­ja­mien­tos les da­ban fa­ci­li­da­des. 

- ¿Qué características tiene ese pescador deportivo?
- El pes­ca­dor de­por­ti­vo es el que de­vuel­ve la pie­za. He­mos pe­di­do a la Se­cre­ta­ría de Me­dio Am­bien­te que se de­cla­re a la zo­na de pes­ca con de­vo­lu­ción obli­ga­to­ria, pa­ra dar­le el sus­ten­to le­gal de la ac­ti­vi­dad. Es la úni­ca ma­ne­ra que los ríos de Cór­do­ba pue­dan fre­nar la ba­ja de tru­chas de río. 

- ¿Qué su­ce­de si se en­cuen­tra a un pes­ca­dor con pie­zas en su po­der?
- Se de­co­mi­sa to­do, es la úni­ca for­ma de que la gen­te apren­da. Cuan­do uno sa­ca la tru­cha y ob­ser­va que a su al­re­de­dor a tres o cua­tro pes­ca­do­res deportivos, en­tien­de que es­tá en fal­ta. 

Fuente:
Ignacio Castro, Por la erosión, se vuelan los campos en el departamento Roca, 10/11/13, El Puntal de Río Cuarto. Consultado 11/11/13.
Luis Schlossberg, Con cartelería, charlas y controles, cuidan las sierras del sur cordobés, 10/11/13, El Puntal de Río Cuarto. Consultado 11/11/13.

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