jueves, 19 de septiembre de 2013

Vuelven al debate los aportes para bomberos

Hay cuarteles que afirman no recibir los pagos del Plan Provincial del Fuego. Según su propia federación, es por no presentar los papeles en regla.

Mientras algunos cuarteles de bomberos voluntarios se quejaron por demoras para cobrar los aportes del Plan Provincial de Manejo del Fuego, desde la federación que los agrupa marcaron que el sistema está al día y que las agrupaciones que no cobran son aquellas que no tienen su documentación o rendiciones de cuentas en orden.

El tema se reinstala en la agenda luego de los ocho días 
de incendios que consumieron decenas de miles de hectáreas en Córdoba y que tuvieron a los 168 cuarteles cordobeses trabajando en la línea de fuego.

Casi todos
Juan Carlos Saharrea, presidente de la Federación de Bomberos Voluntarios de la Provincia, dijo que los pagos “ahora están al día”, salvo para “algunos pocos cuarteles que no tienen todos sus papeles en regla, como exige la Provincia”.

Meses atrás, la misma federación había planteado una queja por la suma de requisitos que exige la Provincia. Desde el Ministerio de Seguridad se planteó entonces que se reclama detalladas rendiciones de cuentas para evitar dudas y desprolijidades con los gastos.

“Al Plan siempre se lo puede mejorar, pero hay que valorar que hace 10 años, varios de estos incendios no los hubiéramos podido apagar, se tenían que extinguir solos. Todos estamos mucho más equipados”, planteó Saharrea, quien a la vez recordó el reclamo histórico de los cuarteles de tener más participación en las decisiones sobre ingresos y gastos del “impuesto al fuego”.

También señaló que la Provincia se comprometió a hacerse cargo del costo de roturas y daños en vehículos de bomberos en los recientes siniestros.

Reclamos
Ayer, el reclamo más puntual lo planteó la Asociación de Bomberos de Río Cuarto. Ignacio Puelles, su presidente, aseguró que hace ocho meses que no reciben los aportes provinciales del Plan del Fuego. Indicó que este año deberían percibir 22 mil pesos por mes. “Pero no se ha recibido ni un peso. Ya nos deben más de 160 mil”, marcó.

Según dijo, el Ministerio de Seguridad resolvió no pagarle ese fondo al cuartel local “porque en el verano lo contrataron aparte para hacer guardias en el río”. Para eso, Bomberos le cobró a la Provincia 200 mil pesos para disponer de 15 bomberos y una ambulancia todos los días, durante tres meses.

El cuartel de La Granja, en una zona de Sierras Chicas con mucho fuego la semana pasada, hace nueve meses que no recibe los 22 mil pesos mensuales del Plan Provincial. Hugo Villarruel, su jefe, explicó que funcionan con la ayuda de la comunidad. Es una de las unidades a las que la Provincia le reclama que ordene su documentación para regularizarle los pagos.

En la misma zona, los cuarteles de Río Ceballos y Salsipuedes reconocen que la Provincia les canceló ocho meses juntos, en agosto pasado, cuando antes la rendición era cuatrimestral. “Es verdad que el Gobierno se ha puesto más celoso en el control de la rendición de gastos, pero también es honesto reconocer que en muchos casos los cuarteles no han sido prolijos en las rendiciones”, expresó Marcelo Bustos, de la comisión de bomberos de Salsipuedes. “Estos últimos incendios nos obligan a replantear la discusión de cómo funciona el Plan”, agregó el dirigente.

Luis Coggiola, presidente de la asociación de bomberos de Jesús María, contó a este diario: “Tuvimos demoras en cobrar pero en realidad porque nosotros nos demoramos con un balance que nos faltaba. Cuando presentamos eso, nos pagaron y hoy estamos al día”.

Aporte nacional
Saharrea precisó, además, que desde 2005 el Plan Provincial entregó una camioneta cero kilómetro a cada cuartel, que desde este año se empezarán a renovar. “Nos darán 100 mil pesos para cada uno. Pero valen unos 180 mil y nos exigen comprar nuevas. Cada cuartel decidirá entonces si vende la vieja o si se la queda y pone por su cuenta la diferencia”, apuntó.

Saharrea agregó que, días atrás, funcionarios del Gobierno nacional presentes en Cór­doba admitieron una demora en el pago de los subsidios nacionales anuales de 2013 para los cuar­teles cordobeses. “Pero nos aseguraron que ya salen; serán unos 180 mil por cuartel”, dijo.

La plata del “impuesto al fuego”

Desde 2005. El Plan Provincial de Manejo del Fuego se sostiene con el impuesto que, desde 2005, pagan todos los cordobeses con la facturación de energía eléctrica.

El aporte. Desde 2010, el valor es el mismo: la mayoría de los usuarios residenciales abona 5,25 pesos por mes, los comercios 6,20 y los grandes consumidores 220 pesos mensuales. El fondo recauda unos 60 millones de pesos anuales.

Cuarteles. Por ley, el 10 por ciento de la recaudación total se debe repartir por igual entre los 168 cuarteles de bomberos. Cada uno recibe unos 3.600 pesos mensuales fijos. Eso totaliza unos siete millones por año.

Más. 60 cuarteles de las zonas de más riesgo reciben 22 mil pesos más por mes. Con eso, pagan tres mil pesos mensuales a cinco bomberos cada uno (320 en total), que se comprometen a realizar tareas diarias. Los 8.500 pesos restantes quedan para gastos de cada cuartel. Los otros 108 destacamentos reciben sólo esos 8.500 pesos. Todo eso demanda unos 28 millones por año.

Obra social. La Provincia toma del Fondo para abonar unos dos millones por mes a la obra social Apross, a la que afilió a los cinco mil bomberos voluntarios activos cordobeses.

El resto. A la Provincia le quedarían entonces unos 23 millones de pesos por año, con los que compra elementos y vehículos para los cuarteles, afronta los gastos operativos ante grandes siniestros, el mantenimiento de los aviones hidrantes y el sueldo de pilotos, y las tareas de difusión, entre otras.

“No les faltó nada”
“A los bomberos no les faltó nunca alimentos, agua ni remedios en esos ocho días de ­incendios. Si ­faltó en algún sitio puntual es en algún grupo que decidió no volver, o no pudo, a su puesto de comando, como estaba pautado. Por esa cuestión, no recibimos ni una queja, de ningún cuartel”, aseguró a este diario el presidente de la federación de cuarteles de bomberos voluntarios de Córdoba, Juan Carlos Saharrea, quien es ­titular además del cuerpo de Vicuña Mackenna.

Abrir el Plan del Fuego para que los cordobeses lo sientan suyo

Tras décadas de daño por fuegos, Córdoba está en un límite, si es que ya no lo pasó, en lo ambiental. Y empieza a poner en ­riesgo su capital turístico.

por Fernando Colautti

Desde que Córdoba era Comechingonia hubo fuego en las Sierras.

En las dos últimas décadas, varios años tuvieron más superficie quemada que 2013. Pero los de este mes asombraron por la cantidad de focos fuera de control en sólo ocho días.

Sólo alguien que jamás pisó un cuartel podría afirmar que los bomberos no están mucho más equipados que hace 10 años. Pero también los cordobeses aportamos 60 millones al año con ese fin y tenemos derecho a exigir una rendición de esas cuentas que pagamos.

No todo depende de equipos y bomberos. Si tras meses de sequía, se suceden días de calor y viento, cualquier chispa termina en fuego desbocado.

Muchos bomberos con décadas de incendios en sus espaldas se siguen preguntando cómo pudieron darse, en ocho días de infierno, tantos focos simultáneos. “Donde estábamos, en un día hubo seis focos diferentes, casi a la vez”, apuntó Cristian, un traje naranja en Sierras Chicas.

Pero hay preguntas previas al fuego. Si un millón de pinos se cae por tormentas, y se levanta la mitad, a los pocos meses serán nafta esperando ser llamas. En Calamuchita, eso hizo dantesco al peor incendio de su historia reciente. Sabiendo que los restos de pinos representan mayor riesgo, muchos dueños de forestaciones no los sacaron y el Estado no impuso controles ni exigencias para que lo hagan. No hay bombero que no repita que el fuego se hubiera prendido igual, pero que no habría causado tanto daño. Por cierto, hubo cientos de siniestros donde no había un solo pino.

A la vez, si en el fin de semana de mayor riesgo de incendio se permite que se corra un rally -aunque no hay pruebas de que haya sido el causante del incendio en Totoral- algo parece fallar en prevención.

Las estadísticas evidencian que antes había en Córdoba más superficies quemadas que desde que se implementó el Plan de Manejo del Fuego. Sí, pero ahora hay un impuesto que se cobra para sostenerlo y por eso los cordobeses tienen un derecho más: el de saber cómo se gasta cada peso y que ese fondo “de todos” se rinda de forma abierta y transparente, por ejemplo vía Internet. Abrir las decisiones del Plan a otros sectores vinculados al tema (por ejemplo, investigadores universitarios) sería otro aporte. Así, cada cordobés lo haría más suyo, lo sentiría más propio. ¿No pueden ser esos pasos una contribución de las nuevas autoridades del ministerio de Seguridad?

Hay otro motivo por el cual el impuesto al fuego debe ser bien vigilado y mejor gastado: Córdoba ya no puede seguir perdiendo suelos, reduciendo recursos hídricos, quemando paisajes, dañando bosques y biodiversidad, propiedades y proyectos de vida. Está en un límite, si es que ya no lo pasó, en lo ambiental. Y pone en riesgo su capital turístico.

Fuentes:
Vuelven al debate los aportes para bomberos, 28/09/13, La Voz del Interior.
Fernando Colautti, Abrir el Plan del Fuego para que los cordobeses lo sientan suyo, 28/09/13, La Voz del Interior.

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