miércoles, 11 de septiembre de 2013

Son 50 mil hectáreas las afectadas por los incendios


Esperan poder contener el fuego en 3 días cuando volverían las altas temperaturas, tras la lluvia pronosticada para el jueves.

"Tenemos una ventana abierta hasta el viernes, en ese período debemos lograr la contención de las llamas que hasta esta noche estaban descontroladas", dijo (ayer) Fernando Epele, coordinador nacional del Plan Nacional de Manejo del Fuego.

El funcionario manifestó que en la lucha contra los múltiples focos de fuego "contamos con todos los medios posibles" pero "dependemos del clima".

El funcionario destacó que en algunas localidades "las llamas están próximas a lugares poblados", pero aclaró que "ninguna vivienda esta bajo riesgo" y estimó que "ya mañana las condiciones climáticas cambiarán".

Epele destacó que cuando llegó a la provincia junto al secretario de Seguridad, Sergio Berni, "nos encontramos con el fuego generalizado".

"Hay mucha propagación, pero la preocupación grande, más que nada, está en dar seguridad, garantía y protección a la población y a los bienes, más allá de las pérdidas".

El funcionario, que mantuvo una reunión con el ministro de Seguridad de Córdoba, Alejo Paredes, en Athos Pampa, en el Valle de Calamuchita, destacó que movilizarán "todos los recursos, incluso de países vecinos si hace falta".

"Estamos también para brindar el asesoramiento técnico que requiera la provincia y dar la mejor respuesta posible y proteger vidas, bienes, el ambiente y la biodiversidad, afectada en grandes extensiones", destacó el funcionario.

Epele también enfatizó que la ayuda de la Nación se hizo presente "desde que comenzaron los incendios" y agregó: "los aviones (del Plan Nacional del Manejo del Fuego) están desplegados desde principios de temporada".

"Ahora, lo que estamos evaluando es todo lo que es asignación en función de que se trata de una condición crítica, inusual, de gran conmoción", subrayó.

Indicó que Córdoba "es la única provincia que dispone de medios de aire propios y a ellos se le suman el Plan Nacional en forma permanente, durante toda la temporada".

Agregó también que "es muy importante" el agradecimiento dado por el gobernador de Córdoba al apoyo enviado por la Nación, ya que en esta provincia hay una larga experiencia en trabajo en incendios porque los sufren en forma recurrente".  

Ricardo Fonseca: Los desastres que se pueden evitar

El desastre ambiental que sufre la provincia de Córdoba no obedece a casualidades sino a causalidades.

Desde el gobierno no se reflexiona en este sentido. Hay una anomia que despierta cuando los episodios, como los de estos días, revientan frente a las narices de los funcionarios.

Estos hechos los desacomodan y no encuentran respuestas. Todo se resume a una actividad desenfrenada, desprovista de estrategia y buscando explicaciones que no encuentran. A no ser que existen piromaníacos, desaprensivos o “descuidos”.

Las dudas de la implosión flamígera en la provincia y en departamentos específicos dejan que suspicacia se filtre sobre motivos e intenciones. Pero lo que resulta inmodificable son las cifras de la partida 764 -Prevención y Lucha contra el Fuego.

Durante el año 2012 el gobierno recaudó la cifra de $ 60,1 millones. Al cierre de la Cuenta de Inversión del mismo período se había presupuestado $ 41,1 millones.

El primer interrogante es adónde fueron a parar los $ 20 millones que faltan de una recaudación cash, que se paga en cada factura de la EPEC.

De esa cifra, $ 41,1 millones se comprometieron $ 33,7 millones. O sea, $ 7,4 millones menos que lo presupuestado y se pagaron $ 27 millones de pesos; en concreto $ 6.7 millones menos de lo comprometido.

Si a esto le sumamos los $ 20 millones entre lo recaudado y presupuesto hay una cifra de $ 26,7 millones de la que no se tiene idea su destino. El año 2013 no ofrece variantes sobre la utilización de los fondos.

En el primer trimestre sobre un presupuesto aproximado para todo el año de $ 57 millones la recaudación entre enero y marzo fue de $ 13,9 millones y solo comprometieron $ 3,8 millones y pagaron $ 869,3 mil.

Es decir, $ 13,1 millones quedaron pendientes de rendición. En este período ya se conocían, a través de observadores meteorológicos, las condiciones climáticas comprometidas por sequía y falta de precipitaciones pluviales.

También de los reclamos de la Federación de Bomberos Voluntarios de la Provincia sobre la falta de insumos, herramientas, móviles y pagos al personal -en particular a los agentes preventores en tragedias que recorren las sierras para tal fin-.

Recién en el segundo trimestre y sobre una recaudación de $ 28,3 millones se comprometieron, “de apuro” -no se conoce si por licitación o contratación directa que no es lo mismo-, 27,8 millones y se pagaron $ 13,3 millones.

Es decir que quedaron pendientes -reitero que es dinero cash- $ 14,5 millones.

No se trata de confrontar en momentos donde la ciudadanía permanece perpleja por los acontecimientos todavía no esclarecidos en cuanto a su origen.

Pero sí resulta imprescindible dar cuenta a la sociedad de cómo, cuándo y en qué se utilizan los fondos y dónde debieran estar -desconocidos por ahora- los remanentes de esa recaudación.

El gobierno, además de prevenir todo este tipo de hechos o invertir adecuadamente- debe dar cuenta de la transparencia que se reclama en forma permanente y que además de hacer caso omiso ha conformado una Política de Estado del silencio y el ocultamiento. Los desastres se pueden evitar o, al menos, reducir el impacto.

Ricardo Fonseca (Legislador Frente Cívico- Vicepresidente Primero Legislatura Unicameral)

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