Una decena de focos sigue sin control. El mayor, en Calamuchita, parecía anoche más acotado. Se ruega por lluvias.
Córdoba sigue complicada por el fuego, aunque anoche el panorama parecía tener una dosis de dramatismo menor a la del día anterior. De todos modos, una decena de focos sigue activo y fuera de control, mientras se suman hectáreas a las más de 22 mil que -según estimaciones aún extraoficiales- se quemaron sólo entre el viernes y ayer.
No hay relevamientos precisos pero se estima que cerca de un centenar de casas y cabañas resultaron seriamente dañadas por el fuego. Hubo más de 500 evacuados, sobre todo en Calamuchita y Sierras Chicas.
Dos personas están internadas en grave estado en Córdoba. Isidro Pelliza (49), con traumatismos de cráneo y tórax al caerle un tronco cuando intentaba controlar el fuego en su complejo de cabañas en Calamuchita; y Carlos Pallen (25), con quemaduras en el 38 por ciento de su cuerpo, sufridas cuando su vivienda tomó fuego en la localidad de Salsipuedes.
Según la Jefatura de Policía, ayer sumaban 12 los detenidos, sospechados de tener responsabilidad en algunos de centenares de focos iniciados en la última semana. Varios, por hechos de consecuencias menores, ya recuperaron la libertad.
El mapa de ayer
Villa Yacanto, en Calamuchita, debió esperar hasta la tarde de ayer para tener la certeza de que las llamas no arrasarían todo el pueblo. Antes, sus 1.200 habitantes pasaron una noche de terror, amenazados por el fuego que de todos modos quemó casi 40 casas y cabañas, tres aserraderos y otras instalaciones.
Ese mismo incendio había complicado severamente un día antes los parajes de San Miguel de los Ríos y Villa Alpina -donde quemó varias casas- y ayer se acercaba a El Durazno. Toda esa región tiene miles de hectáreas con forestaciones implantadas de pinos. De todos modos, el frente de fuego ya era más reducido anoche.
En otros puntos, anoche seguía siendo comprometida la situación en Villa Ciudad de América y La Paisanita, cercanas a Alta Gracia. En la primera hubo propiedades afectadas.
En Traslasierra, se sigue expandiendo el fuego entre San Javier y La Población. Ya arrasó centenares de hectáreas de bosque nativo y los bomberos se esforzaban anoche para evitar que un frente llegara a varias viviendas.
En las Sierras del Sur también seguía descontrolado anoche un incendio que se acercaba desde la zona de Las Albahacas hacia Alpa Corral.
En Sierras Chicas, algunos focos se controlaron pero otros siguen activos. Los principales se concentraron en La Granja, donde el fuego llegó a metros de viviendas de barrio Los Molles, y vecinos con precarios elementos trataron de detenerlo hasta que llegó el apoyo de aviones hidrantes, que estaban atendiendo otros focos. El fuego siguió también entre Ascochinga y La Cumbre. En Salsipuedes se logró controlar un frente pero ayer otro amenazaba.
Parte del cerro Pan de Azúcar ardía y las llamas se acercaban a las reservas naturales Los Quebrachitos, en Unquillo, y La Quebrada, en Río Ceballos.
Más focos
Otros incendios que no dan tregua son los desatados en Cosquín. Hasta anoche, se combatía un frente en el cerro Pan de Azúcar, que logró ingresar a las instalaciones de la aerosilla y pasar incluso hacia la región de Sierras Chicas. Vecinos que ayudaban a bomberos dejaron allí escuchar sus quejas respecto de que todos los esfuerzos oficiales parecían concentrados en Calamuchita. Otro foco se inició en el basural de Cosquín y se propagó hacia Bialet Massé, donde anoche se decidió evacuar a 26 personas, por precaución.
El Hospital Domingo Funes, de Santa María de Punilla, se quedó sin pacientes ya que fueron derivados a otros centros de salud por la proximidad del fuego y, sobre todo, del humo.
Hasta en Capital
La ciudad de Córdoba no escapó a la ola. Cerca del mediodía, un foco se desató en la reserva San Martín. Según confirmó uno de los bomberos que trabajó en el lugar, el fuego tuvo origen en la zona del puente Los Carolinos y avanzó de oeste a este. Pasadas las 18, ya había penetrado bastante el amplio parque, en plena zona urbana. Anoche, trabajaban siete bomberos y varios vecinos que se acercaron a colaborar antes para evitar que se fuera de control y tomara más vegetación.
La Provincia promete reconstruir casas
Anuncio. “La Provincia se hará cargo de reconstruir las viviendas que fueron consumidas por el fuego”, resume un comunicado que la gobernación hizo público anoche. El gobernador, José Manuel de la Sota, sostuvo: “Vamos a tener que hacer todas esas casas de nuevo porque no podemos abandonar a la gente a su propia suerte”.
“Zonas de desastre”. Declaró el Gobierno de la Provincia a las áreas más afectadas, lo que implicaría la adopción de medidas de beneficios impositivos.
Historias de una zona arrasada que quedó convertida en un páramo
Villa Yacanto aparece tapizada de cenizas y con decenas de casas, comercios, cabañas, aserraderos, animales y postes de energía destruidos.
Villa Yacanto. Después de la furia del fuego, Villa Yacanto quedó convertida en un páramo. Tapizada de cenizas y con una espesa nube que ayer dificultaba respirar. Las lenguas de fuego llegaron hasta un par de cuadras del centro de la localidad y arrasaron con decenas de casas, comercios, cabañas, aserraderos, animales, postes de energía y alambrados.
El fuego enloquecido obligó al éxodo de decenas de familias que fueron evacuadas y otras autoevacuadas hacia Santa Rosa de Calamuchita. Ayer, los evacuados eran casi 300, sumando a los vecinos de los cercanos parajes El Durazno y San Miguel de los Ríos. Las peores horas se vivieron en la noche del lunes. Ayer, el panorama era angustiante, pero algo más tranquilo para los 1.100 habitantes de Yacanto.
Gloria Ludueña (43) vivía con su marido y sus dos hijas en una casita en medio de un pinar, camino al cerro Los Linderos. Ayer regresó a su hogar. “Pensé que iba a encontrar algo, pero perdimos todo. Seis años nos llevó construir la casa y perdimos todos los muebles, la ropa, no quedó nada al paso del fuego. No quiero que mis hijas (de 10 y 8 años) vean esto, todos sus útiles, juguetes y sus cosas están quemadas”, señaló con lágrimas en los ojos. “Tenemos que empezar de nuevo, pero es muy difícil”, sostuvo.
Con lo puesto
Miguel, después de llevar a su familia, volvió a su casa, y cuando vio que el fuego lo acorralaba, huyó hacia la zona del cerro Champaquí. “Mojamos todo, pero no hubo forma, por los cambios de orientación del viento el fuego iba para todos lados y los bomberos tampoco pudieron llegar. En 2005 tuvimos el primer incendio, pero no tan grande”, añadió.
Un pino arrancado de raíz es un recuerdo del tornado de octubre. Ahora, todo es cenizas. “Tengo sólo lo puesto”, contó. Una moto, bicicletas, heladera, cocina, lavarropas, fueron consumidos por las llamas. Incluso una cabaña pegada a su casa, que terminaban de construir y que ellos cuidarían. Miguel vive de cuidar cabañas y preparar pan casero y dulce para los turistas. “Parecía un bombardeo, se escuchaban explosiones de las garrafas de gas”, relató.
Sólo chapas
Mi Refugio era un complejo de tres cabañas y pileta, inmerso en un pinar, arrasado por el fuego. Sólo quedaron chapas retorcidas y las piedras de la base. Ayer, aún humeaban algunos sectores. “Hizo fuego de copa, por eso no pudimos hacer nada, no dio tiempo al camión de bomberos. La dueña es de Pilar, lo hizo con mucho esfuerzo y de a poco. Quería hacer dos cabañas más, pero ahora no quedó nada”, contó Jorge Salgado, lugareño y cuidador del complejo.
En Santa Rosa de Calamuchita había ayer casi 300 personas evacuadas que llegaron de Villa Yacanto, El Durazno y San Miguel de los Ríos. Algunas de barrios muy humildes, que habitan precarias casillas. En su mayoría, madres con hijos, ya que muchos de los esposos quedaron a cuidar sus casas. “Vine con mis seis hijos y mi esposo se quedó allá a apagar el fuego, no se podía respirar”, señaló Miriam Cepeda. Las hermanas mellizas Camila y Dayana González, también evacuadas, cuentan cómo todos los vecinos apagaron el fuego con chicotes. “Si no, el barrio entero se quemaba”, señalaron.
“Le pedimos a la gente que no venga a Yacanto a sacar fotos, nos van a ayudar más si se quedan en su casa”, apuntó Estella Ráccaro, directora de Turismo de Villa Yacanto.
Puntos de vista
Eliana Ramírez (Vecina y Bombera). “Pasás días prácticamente sin dormir, con mucho cansancio, estuve en Villa Alpina y después en Yacanto. Anoche no sabíamos por dónde atacar al fuego”.
Martín Lefor (Dueño de Estación). “El fuego estuvo a unos 15 metros, nos evacuaron dos veces. La situación fue muy difícil, porque no podés hacer nada, los policías te dicen que te tenés que ir”.
Mariana D. (Vecina de Yacanto). “Estuvimos apagando el fuego, mojando alrededor de la casa. Mi suegra se quiso quedar, yo me vine al centro de evacuados de Santa Rosa con los chicos”.
Ayuda de la Nación: hoy podrían llegar otros 4 aviones y brigadistas
De la Sota sostuvo que no hacen falta donaciones porque se cuenta con los pertrechos necesarios. Cristina Fernández se manifestó “a disposición de Córdoba”.
La tradicional puja Córdoba-Nación amenazó con colarse en la lucha contra el fuego, en el marco de las elecciones.
La candidata a diputada por el kirchnerismo cordobés, Carolina Scotto, se preocupó por remarcar la participación de organismos nacionales en las tareas. Y detalló que había hablado con la Presidenta al respecto, quien luego, en su página personal, expresó: “Hemos puesto a disposición de Córdoba toda la ayuda”. Scotto le dijo a este diario que, más adelante, habrá que discutir las “responsabilidades políticas” y la “falta de prevención”.
En declaraciones a Cadena 3, José Manuel de la Sota valoró la ayuda nacional, pero la relativizó: “El gobierno nacional no está preparado para este tema porque no tiene aviones hidrantes, sí la buena voluntad”, dijo.
El secretario de Seguridad, Sergio Berni, contó que De la Sota también habló con Cristina Fernández, con quien acordaron solicitar ayuda a Chile.
El director del Plan Nacional del Fuego, Fernando Epele, detalló a este diario que, desde el inicio de la temporada de sequía, a modo de prevención, había tres aviones en Alta Gracia y en Traslasierra, como sucede todos los años. Y que ayer eran cuatro las naves ya operando en Córdoba, a las que se suman dos aviones de la Provincia y otros dos que, dijo De la Sota, su gobierno alquiló a una empresa de Monte Buey.
Epele detalló además que otras cuatro naves (no todas hidrantes) llegarían hoy, junto a brigadistas de Bariloche. “Ellos, como los bomberos cordobeses, también tienen experiencia en incendios forestales”, explicó.
Un duro golpe para los forestadores y la economía regional
Junto con las plantaciones forestales, las pérdidas afectan a aserraderos, viviendas, ganado, forrajes, infraestructura turística y también puestos laborales.
Cuantiosas pérdidas económicas y ambientales arrojaron los incendios rurales, con mayor impacto en las plantaciones forestales y en la geografía serrana del departamento Calamuchita.
Los daños abarcan a diferentes actividades e instalaciones, entre las que se cuentan la ganadería, aserraderos, viviendas, infraestructura turística, recursos forrajeros y forestales. A esto habrá que agregar caídas en la oferta de trabajo y el empleo en los sectores afectados.
La región ya había padecido daños en la infraestructura turística por fuertes tormentas en el último verano. Ahora, el período crítico de la salida del invierno y los incendios dejarán a los campos ganaderos con un gran déficit forrajero (donde no hubo que lamentar la pérdida y mortandad de ganado).
Aserraderos
“Hay aserraderos quemados en Yacanto de Calamuchita, Sol de Mayo, Intiyaco. Las pérdidas son millonarias, sobre todo en materia prima y bosques en pie”, señaló a Alejandro Seyfarth, presidente de la comisión forestoindustrial de la Cámara de la Madera de Córdoba.
La evaluación de las pérdidas no será inmediata, pero según cálculos preliminares la superficie con pinares alcanzada por las llamas supera las 20 mil hectáreas. Una porción aún desconocida de esa superficie es de bosques implantados. En total, hay 35 mil hectáreas de bosques implantados en Córdoba.
En la zona de las plantaciones operan unos 30 aserraderos que procesan unas mil toneladas diarias de troncos de pino. Ocupan a unos 700 operarios directos. En el sector calculan que la demanda de mano de obra podría caer a la mitad.
“Ya veníamos mal por merma de rentabilidad y mayor competencia interna desde que Misiones dejó de exportar maderas premium por la caída de la demanda de los Estados Unidos”, detalló Seyfarth.
Pérdidas ganaderas
Desde Intiyaco, una de las localidades afectadas, Seyfarth indicó que recién cuando pare el fuego se podrá estimar la muerte de bovinos, ovinos y equinos.
Desde Intiyaco, una de las localidades afectadas, Seyfarth indicó que recién cuando pare el fuego se podrá estimar la muerte de bovinos, ovinos y equinos.
“Cuando dejó de tener precio la vaca, acá se despoblaron algunos planteles y hubo más pastizales a disposición de las llamas”, conjeturó.
Los productores que cuentan con ganadería de cría en la zona deberán tomar créditos para adquirir rollos de alfalfa o maíz para alimentar los rodeos en época de pariciones.
Los establecimientos de la zona, en su gran mayoría de pequeños y medianos productores, tuvieron pérdidas de animales y de instalaciones, entre las que se contabilizan aguadas, corrales y alambrados, informaron otras fuentes del sector.
Algunos productores, a quienes el avance del fuego les dio tiempo, pudieron movilizar sus animales hacia zonas más alejadas.
Como parte del plan de ayuda para los productores ganaderos, el Ministerio de Agricultura de la Provincia enviará hoy a la localidad de Athos Pampa un camión con 30 mil kilos de alimento balanceado distribuidos en bolsas de 25 kilos.
“Tenía 60 vacas Aberdeen Angus y me faltan 12”
Vladimiro Tentori, ganadero
Hace 40 años que Vladimiro Tentori hace ganadería en La Sibarita, a 15 kilómetros de Yacanto de Calamuchita, y asegura que nunca vio un incendio tan dantesco como el actual.
- ¿Qué encontró cuando pudo entrar al campo?
- Se quemó todo. Ahí, en una superficie de 260 hectáreas, tenía 60 vacas de la raza Aberdeen Angus, muy adaptadas a la zona, de las cuales me faltan 12. Aún no sé si murieron por el fuego o se fueron. Hoy (por ayer) aprovechamos que no había tanto viento para eliminar los focos que teníamos aún en el campo. Pero la situación es crítica.
- ¿Qué tipo de producción desarrolla en ese establecimiento?
- Hago cría con el forraje natural y suplementación estratégica en invierno. Son campos que permiten tener una vaca cada tres hectáreas y que requieren un manejo ajustado del recurso forrajero.
- ¿También tiene producción forestal?
- Sí, en El Atardecer, donde vivo desde hace 10 años. Está a cuatro kilómetros de La Sibarita, pero ahí el fuego por suerte no llegó.
Son novios y están juntos en la batalla contra el fuego
Agustín y Malvina se conocieron en el cuartel de Villa Giardino. Ella está peleando contra las llamas en Cosquín. Él estuvo en Majada de Santiago y mañana vuelve a las tareas.
“Mañana largo de vuelta. Estoy como loco, porque quiero ir a donde sea”, cuenta desde Villa Giardino Agustín Araoz. Junto a su novia Malvina Bulacios son bomberos voluntarios de esa ciudad y están trabajando para combatir las llamas que no dan respiro a Córdoba.
Este martes, una foto de los dos, con sus trajes de bomberos cubiertos de cenizas, empezó a dar vueltas por las redes sociales.
“Ella es bombero desde hace 8 años y yo desde hace 10. Hace más de un año que estamos de novios y vivimos juntos”, relata Agustín.
Desde ayer, Malvina está peleando contra las llamas en Cosquín. “Trabajó ayer, los hicieron volver porque estaba muy complicado. Se dedicaron más a evacuar. Y hoy, cuando me llamó, me dijo que estaba bien, sólo que casi lo muerde una yarará a uno de los chicos”, cuenta Agustín.
El joven trabaja como paramédico y está contando las horas para entrar, a partir de mañana, en sus días de franco. Quiere ir a cualquier lugar en el que su presencia sea necesaria. De hecho, ya habló al cuartel para pedir que le dejen todo listo y poder salir apenas se desocupe.
Días atrás, Agustín estuvo combatiendo el fuego en Majada de Santiago, al este de San Carlos Minas. “Hacía como cinco días que se estaba quemando sin que nadie lo trabajara”, cuenta.
“Es mucha impotencia, porque muchas veces no se puede hacer nada. Más allá de que estamos bien equipados a veces como hoy, con colchones de 4 metros por 4 metros que se hacen en un segundo, es casi imposible trabajar”, relata Agustín, quien arrancó en el cuartel a los 12 años.
El joven dice que ser bombero no es fácil, pero que las cosas se hacen un poco más sencillas al compartir la pasión y la solidaridad con la pareja. “Si uno no comparte lo mismo se torna complicado. Ponele que le decís a tu novio me voy tres días a un incendio. Es un tema. Esto demanda mucho tiempo. Como los dos hacemos lo mismo nos apoyamos y nos entendemos”, asegura.
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El joven trabaja como paramédico y está contando las horas para entrar, a partir de mañana, en sus días de franco. Quiere ir a cualquier lugar en el que su presencia sea necesaria. De hecho, ya habló al cuartel para pedir que le dejen todo listo y poder salir apenas se desocupe.
Días atrás, Agustín estuvo combatiendo el fuego en Majada de Santiago, al este de San Carlos Minas. “Hacía como cinco días que se estaba quemando sin que nadie lo trabajara”, cuenta.
“Es mucha impotencia, porque muchas veces no se puede hacer nada. Más allá de que estamos bien equipados a veces como hoy, con colchones de 4 metros por 4 metros que se hacen en un segundo, es casi imposible trabajar”, relata Agustín, quien arrancó en el cuartel a los 12 años.
El joven dice que ser bombero no es fácil, pero que las cosas se hacen un poco más sencillas al compartir la pasión y la solidaridad con la pareja. “Si uno no comparte lo mismo se torna complicado. Ponele que le decís a tu novio me voy tres días a un incendio. Es un tema. Esto demanda mucho tiempo. Como los dos hacemos lo mismo nos apoyamos y nos entendemos”, asegura.
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Villa Yacanto: un recorrido por la devastaciónFuentes:
Son novios y están juntos en la batalla contra el fuego, 10/09/13, La Voz del Interior. Consultado 11/09/13.
El fuego sigue activo y complicado, 11/09/13, La Voz del Interior. Consultado 11/09/13.
Historias de una zona arrasada que quedó convertida en un páramo, 11/09/13, La Voz del Interior. Consultado 11/09/13.
Ayuda de la Nación: hoy podrían llegar otros 4 aviones y brigadistas, 11/09/13, La Voz del Interior. Consultado 11/09/13.
Un duro golpe para los forestadores y la economía regional, 11/09/13, La Voz del Interior. Consultado 11/09/13.
“Tenía 60 vacas Aberdeen Angus y me faltan 12”, 11/09/13, La Voz del Interior. Consultado 11/09/13.

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