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| Cerca. Las llamas llegaron a metros de las casas de Villa Alpina. Todos se evacuaron |
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| Un millón de pinos cayeron por los vendavales de 2012. Se retiró la mitad. Lo que quedó alimentó las llamas |
Villa Alpina, en lo alto de Calamuchita, fue evacuada por completo. Sus habitantes creyeron que el fuego se había llevado todo. El daño fue enorme, pero el pueblo está de pie. En esa región se habrían quemado 25 mil hectáreas, y 50 mil en toda la provincia.
por Fernando Colautti
¿Puede un lugar de ensueño, de los más encantados de Córdoba, mutar por un día a postal del infierno? Villa Alpina, a 1.400 metros de altura serrana, da fe de eso. Cuando a su veintena de habitantes estables, los policías y bomberos les exigieron evacuarse, la mayoría dejó ese caserío disperso imaginando que ya no volverían a verlo. Pasaron la noche intuyendo que el fuego se lo había llevado puesto. No era para menos: en un momento las llamas avanzaban desde todos los cerros. Cristina González, empleada de un complejo al que llegan los que ascienden al Champaquí, no se olvidará: “Veía que el fuego estaba en un lugar de la montaña, y a los dos minutos, al volver a mirar, ya estaba mucho más allá”.
Nada de metáfora tiene la descripción de que el fuego volaba. El cerro Mesilla, tapizado por una enorme forestación de pinos, ardió casi entero. Esa postal ahora luce chamuscada. El pinar realzaba ese paisaje. Pero los lugareños cuentan que, desde que se plantó hace más de 30 años, jamás fue mantenido, ni raleado. “Acá se decía: cuando eso se prenda, no se apaga más”, relata González. Dicho y hecho. No fue el único: ardieron forestaciones por todos lados.
En ese región se quemaron 25 mil hectáreas, y 50 mil en toda la provincia.
Como un avión
Alejandro Pino, serrano de toda la vida, trabaja para una estancia y cría ganado por su cuenta. No sabe bien cuántas vacas y ovejas se le murieron, porque aún no pudo recuperar las que huyeron. No quiso irse cuando la orden era evacuar. “El domingo fue terrible. El fuego bajó de los cerros. Tuvimos que dejar la casa porque el humo hacía todo irrespirable. Dormimos con mi mujer a varios kilómetros, en la chata”, acota.
Al día siguiente regresaron. Ya no había bomberos, que habían corrido a otros focos. Pero el fuego sí estaba. Y peor que el día anterior. “Con mi señora y mi hermano, con lo que teníamos, evitamos que se quemara nuestra casita y las de los vecinos”, describe. Los pastos y árboles incinerados no lo dejan mentir: están a medio metro de su casa. Alejandro teme que ahora, sin pasturas, sus animales mueran de hambre. Y ruega que eso que escuchó de que la Provincia mandaría forraje sea cierto. “Usted, si puede, pida por favor que cumplan”, reclama con humildad serrana.
“Se veía venir. No puede ser que haya campos que no son limpiados de troncos. Los dueños no lo hacen y nadie los controla. Mire la millonada que gastaron para apagar todo; con mucho menos se podría haber controlado mejor”, resume.
En toda la zona alta de Calamuchita quedaron un millón de pinos caídos en forestaciones privadas, por los vendavales de fines de 2012. Se estima que la mitad no fue retirado. Lo que el viento tiró y no se levantó, fue nafta que alimentó las llamas.
Volver y seguir
Nelio Escalante es hijo de una familia con historia en Alpina. Tiene un albergue y cabañas que se salvaron del fuego, por metros. Un depósito se le quemó. “Hay que volver a empezar”, porfía. “Si no evacuaban el pueblo acá había muertos”, apunta. Nelio aclara que no se quemó el Champaquí, sino la forestación por el que empieza el ascenso. Como otros, cuestiona que si se hubiera puesto más atención en el estado de las forestaciones, el saldo hubiera sido otro.
La región tendrá muchos menos pinares. Un millón cayeron con las tormentas de 2012 y varios millones se hicieron humo ahora. El muy pintoresco camino de 16 kilómetros que separa a Villa Alpina del asfalto es una pesadilla: lo que fue verde quedó negro, con pinos quemados hasta donde alcanza la vista.
En Villa Alpina se quemaron varias casas de fin de semana.
Cristina, Alejandro y Nelio no maldicen, a pesar del dolor. Más bien agradecen. Porque respiraron aliviados cuando, al regresar, con las llamas apagadas y el humo despejado, vieron que la mayoría de las viviendas estaba de pie, que la villa existía, que el fuego no se la llevó.
Cuando el agua caiga del cielo, con cada nuevo brote, empezarán a tomarse revancha.
Puntos de vista
Alejandro Pino. “El fuego venía de todos lados. Se sentía como si un gran avión pasara al lado. Era la mezcla del soplido del viento y de los árboles que ardían. Impresionaba”.
Cristina González. “Se suspendieron un montón de excursiones al Champaquí. Si eso no vuelve, no sé qué haremos. Donde trabajo dependemos de ese movimiento”.
Foco en Traslasierra
Riesgo. Anoche continuaban los trabajos en Las Calles, donde 20 personas se autoevacuaron. Aunque ya estaba casi sofocado. Rige la alerta ante posibles nuevos incendios.
Incendios: 60 viviendas afectadas, 17 en forma completa y no se contabilizaron las cabañas
Lo dijo el ministro Passerini. Para las viviendas turísticas habrá un plan de refinanciación. Prometen reforestar, pero sin pinos. Polémica por la ayuda en Yacanto.
Tras un relevamiento realizado por el Ministerio de Desarrollo Social, su titular Daniel Passerini, dijo que el fuego destruyó unas 60 viviendas, 17 en forma total, que serán reconstruidas por el Gobierno provincial.
También dejó en claro que el relevamiento no hace referencia a las cabañas turísticas afectadas, para cuyos dueños habrá un plan de financiación de reconstrucción.
"Nosotros justamente tenemos a cargo todo el proceso de reconstrucción junto con la gente de Infraestructura, tenemos unas 17 viviendas que hay que reconstruir de forma completa y el resto son reconstrucciones parciales", sostuvo el ministro, en diálogo con radio Mitre 810.
"Son en total unas 60 viviendas afectadas pero en toda la zona, y el compromiso de la Provincia es enviar los materiales para reconstruir desde el techo hasta el piso, se les va a entregar un subsidio de 1.500 pesos a quienes hayan perdido su empleo y se les ofrecerá trabajar en la reconstrucción de las viviendas", sostuvo.
"Hay dos tipologías, las cabañas turísticas las está relevando Turismo, nosotros nos hacemos cargo de las viviendas particulares", añadió.
Reforestación, sin pinos
"Veo muy fuerte la decisión del gobernador y del Ministerio de Ambiente de permitir la reforestación con especies autóctonas y no pinares”, agregó el ministro de Desarrollo Social.
El reclamo de reforestar con especies autóctonas es de vieja data, porque los pinos consumen más agua que el bosque nativo, son muy combustibles y con las tormentas de viento se desploman y alimentan futuros incendios.
Polémica en Yacanto
Oscar Musumesi, intendente de Villa Yacanto, cuestionó la "politización" de la ayuda social.
"Parece que el pueblo está dividido en dos, esto no tiene que ser así, nos hemos convocado aquí con la única ayuda del Gobierno de la Nación, se está bajando mercadería. Parece que los muchachos quieren hacer esto con algún tinte político y la desgracia de la gente no es política de nadie", sostuvo.
Passerini evitó polemizar: “Me sorprende esto porque desde el día lunes estamos trabajando en Yacanto, ordenando la evacuación y entregando la ayuda que se ha prometido".
"La asistencia que llega en materia de donaciones se deriva a la Municipalidad, hay 50 profesionales trabajando en la zona y no hay punteros políticos porque no lo hemos permitido", dijo.
"Tenemos experiencia en trabajar con intendentes de otro color político y siempre lo hemos hecho coordinadamente. Yo no me voy a subir a ninguna polémica, de hecho hoy me tengo que juntar con el intendente", añadió.
30 años para resurgir de las cenizas
Ése es el tiempo que llevará recuperar los matorrales perdidos por las llamas. En dos años recién el verde le ganará al negro.
por Natalia Lazzarini
“Que 20 años no es nada” reza la letra de un famoso tango. Sin embargo para las maltratadas sierras cordobesas, ese tiempo será una eternidad. Especialistas consultados calculan al menos 30 años para recuperar las especies de árboles perdidas en el incendio que arrasó más de 50 mil hectáreas de la provincia. Y al menos dos para que el verde de los pastizales comience a ganarle al tétrico negro de los incendios.
“Todo depende de la superficie quemada, de la temperatura alcanzada y de las especies de ese lugar. Por lo general, los pastizales son las especies que más rápido se recuperan, por su capacidad de adaptación. El problema son los árboles nativos, el suelo y el agua”, informa Federico Kopta, integrante del Foro Ambiental Córdoba.
El tiempo para recuperar lo perdido es una de las formas de calcular los daños. Es estimativo porque los incendios no son un evento ocasional en Córdoba. Ocurren todos los años, en distintas intensidades. Pero las estrategias de remediación deben comenzar ahora mismo, coinciden todos, para reducir el impacto de las pérdidas en los principales recursos que tiene la provincia.
El suelo es uno de ellos. Adriana Abril, doctora en Biología de la Cátedra de Microbiología de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), explica: “El fuego afecta la materia orgánica del suelo. Es toda la superficie que aporta los nutrientes para que la vegetación se desarrolle. Además de la fertilidad, es la que permite retener el agua de las lluvias. Sin este sustento, hay mayor peligro de inundación”.
La especialista dirigió trabajos que midieron el suelo en la zona de Chancaní. “Los datos provisorios indican que después de un incendio se pierde hasta dos centímetros de suelo. Con cada incendio, los suelos van perdiendo más su capacidad de producción”. Sembrar pastizales en esas superficies y evitar el ganado en áreas quemadas son soluciones que no pueden esperar.
Sin paraguas. Las llamas arrasan con todo lo que se les cruza en el camino. Troncos partidos y quemados son postales de la desolación. “La vegetación cumple muchas funciones en las sierras -agrega Kopta-. Evita que las gotas de lluvia impacten sobre el suelo y se disgreguen. Impide que el suelo sea arrasado, pendiente abajo. Y retiene el agua en las napas subterráneas para que tengamos provisión en estaciones secas”.
Para Ana Cingolani -doctora en Biología y miembro de la Cátedra de Biogeografía de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UNC- cuanto menos bosque, más chances de incendio. “Podríamos controlar la extensión de las llamas si armásemos cortinas con árboles nativos. El fuego tiende a evitar los bosques frondosos porque debajo de cada árbol hay vegetación que no son pastizales. El problema es que estas especies nunca alcanzan altura. Porque hay incendios cada dos por tres”.
Focos
En todas las sierras. Calamuchita, Paravachasca, Traslasierra, Sierras Chicas y el sur provincial fueron algunos sitios de incendios.
Qué hacer
Sembrar pastizales autóctonos. Adriana Abril, doctora en Biología, recomienda desparramar semillas de pastizales para cubrir lo antes posible el suelo y evitar que éste se pierda. Una buena opción sería hacerlo mediante un avión. No se recomiendan pastizales exóticos.
Reforestar con especies autóctonas. Esto será posible recién después de haber recuperado la fertilidad del suelo. Ana Cingolani, doctora en Biología, recomienda sembrar especies autóctonas como molles, manzanilla de campo, tala y espinillos. Lo ideal es formar cortinas de árboles altos. Estos actúan como barrera ante los incendios.
Qué no hacer
Reforestar con especies exóticas. Los árboles que no son oriundos de esta región le quitan fuerza a los nativos. Crecen más rápido porque tienen menos plagas y compiten por el aire y el agua. No se recomienda reforestar con pinos. Sus raíces absorben mucha agua y la resina avivan las llamas de un incendio.
Permitir el pastoreo en zonas quemadas. Las vacas y otro tipo de ganado favorece la erosión del suelo. Primero, porque comen la materia orgánica que puede servir para recuperarlo. Y además, porque al pisarlo adelanta el proceso de erosión. Lo ideal sería suspender la ganadería en las zonas que han sido incendiadas.
No hay vuelta atrás después de un incendio
Opinión: Santiago María Reyna / Presidente Fundea (Fundación de Defensa del Agua)
Escribo esto como profesor de ambiente, pero también desde el dolor de quien ha sufrido en forma personal las consecuencias de la incapacidad que estamos teniendo de entender la gravedad de los temas ambientales.
El martes tratábamos con unos muchachos Boys Scouts de parar un incendio en la zona de Santa Catalina, donde desaprensivamente se desarrolló un rally el viernes de la semana pasada. Dicho esto, destacaré cuatro puntos:
- Los incendios no son una desgracia imposible de evitar. Son consecuencia exclusiva de nuestro accionar o falta de él.
- No es posible volver a las condiciones originales de un bosque nativo después de un incendio (más aun si siguen ocurriendo). El tiempo no vuelve atrás. No se puede resucitar.
- El fuego no es manejable. Creer que se puede manejar es como pretender montar un tigre. Vale para esto la sabiduría popular que nos recuerda, cuando asumimos un riesgo irresponsablemente que “no hay que jugar con fuego”.
- El cambio climático es algo serio. El aumento medio de la temperatura de la Tierra tiene efectos concretos: éste es uno. Nuestro país debe aportar su cuota para evitar las emisiones de gases invernadero, por lo menos desarrollando sus fuentes de energía renovable, abundantísimas, y, al mismo tiempo, ahorrando ingentes recursos que se pierden importando combustibles fósiles, que no tenemos.
Fuerte cruce entre Musumeci y Passerini por ayuda en Yacanto
El intendente de Yacanto le reclamó en reiteradas oportunidades al ministro de Desarrollo Social la concentración de las donaciones, en una carpa, sin darle cabida al municipio.
El intendente de Yacanto, Oscar Musumeci y el ministro de Desarrollo Social, Daniel Passerini, mantuvieron un duro cruce al aire en el programa Juntos que conduce Mario Peryera en Cadena 3 tras la denuncia del primero por una supuesta "politización" de ayuda para los afectados por los incendios.
Passerini dijo que la "polémica es estéril" y señaló que la cartera que conduce "instrumentó todas las asistencia". "No hay que permtir que la carroña de la mala política se meta", dijo Passerini.
"Al propio intendente de Yacanto lo hemos asistido dejando la política afuera. Es un problema local, que no hay que trasladarlo a la órbita de la provincia", agregó el funcionario provincial.
A su turno, Musumeci le dijo enérgicamente a Passerini: "Buenos días ministro, sabemos que es una persona de bien, pero las cosas no son como usted las plantea".
"Pedimos que se nos respete como Estado, porque es el municipio el que debe estar al frente del trabajo, junto con todas las instituciones y no vamos a aceptar que gente de otro lugar que no sea la Municipalidad pueda trabajar y colaborar con todo un pueblo".
"Usted sabrá que a la entrada del pueblo han aramado una carpa y allí desembarca la ayuda de la Provincia y el destino lo resuelven ustedes", señaló.
"Yo lo respeto a usted y a nuestro gobernador y le vuelvo a reiterar: lo votamos y acompañamos porque creemos que es la mejor alternativa", dijo Musumeci.
"No queremos confrontar, pero necesitamos sentarnos para trabajar juntos y dejar de lado esta mala experiencia y comenzar a solucionarles los problemas a la gente", consideró.
Al respecto, Passerini contestó: "No instalamos una Municipalidad paralela, ni mucho menos". "Hemos hecho un centro de trabajo desde Yacanto para la ayuda a toda la región de Calamuchita", dijo el funcionario.
"Lo que hemos instalado allí es transitorio porque hemos acopiado material, que hoy estamos distribuyendo a las viviendas afectadas y nunca dejamos de dialogar con la Municipalidad", indicó.
"Todo el fin de semana las donaciones que llegaron las hemos llevado al salón de usos múltiples de la Municipalidad", agregó.
Musumeci respondió: "No tenemos diferencia con usted ni con nuestro Gobernador, pero dejeme decirle que están mintiendo porque la gente instalada en la carpa, innecesaria, porque Yacanto tiene salones sin ningún tipo de costo para que la provincia pueda descargar allí todo el material para reconstruir la vivienda".
"Tenemos testimonios y documentación que dicen de que la gente que allí llegaba, la paraban para hacerles saber que el único lugar para recibir la mercadería era la carpa", denunció.
"Sentimos que hay un municipio paralelo", dijo el intendente y agregó: "Pero no importa ministro, queremos que en adelante podamos trabajar juntos".
Passerini reiteró que "nadie ajeno al Ministerio puede tocar nada" de lo que está destinado a los afectados por el fuego.
"Hemos trabajado con responsabilidad porque toda la ayuda tiene nombre y apellido", dijo el funcionario.
Consultado sobre si hubo un error estratégico en montar una carpa del Gobierno de Córdoba para coordinar la ayuda a Yacanto, Passerini dijo: "Con el diario del lunes siempre es más fácil analizar las cosas".
"En plena catástrofe estuvimos al lado de la gente y hemos coordinado acciones junto con el municipio", dijo Passerini.
Musumeci salió también al cruce de los dichos de Sergio Finzi un vecino de la zona que defendió el accionar del Ministerio de Desarrollo Social en Yacanto.
"Sergio Finzi se encargó de juntar de todos los cabañeros de hacer una reunión política junto al concejal Torres (UPC)", dijo Musumeci.
"Conozco mi pueblo, necesitamos que nos ayuden y que nos respeten como institución y no que vengan estos personajes que no conocen a la población y que nada tienen que ver con la función pública", dijo Musumeci.
El empresario cabañero de Yacanto, Sergio Finzi dijo: "En Yacanto estamos todos trabajando por recuperar todo lo perdido y por la próxima temporada turística".
"Tenemos el apoyo de la Agencia Córdoba Turismo, el ministro Passerini, el ministro Calvo, y de Carlos Alessandri", aseguró.
"Han instalado una carpa desde donde sale el apoyo técnico y operativo a todos los que necesitan recuperar sus viviendas", dijo.
"El intendente quiere instalar el tema. He visto como el Gobierno de Córdoba está trabajando y como la tente de Epec y Passerini se acercaron a hablar con los funcionarios", añadió.
"Lamento que estos sea así. No es hora de hablar de politización. El Gobierno de la provincia está trabajando. Ayer nos reunimos los cabañeros de Yacanto para relevar la cantidad de cabañas afectadas y poner en marcha los planes anunciados por el Gobierno de De la Sota", finalizó.
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Fuente:
Villa Yacanto: un recorrido por la devastación
Controversia por las donaciones para los damnificados por incendios
Denuncian que la Provincia desvió la ayuda a sus punteros políticos
Fernando Colautti, La aldea que se imaginó arrasada, 15/09/13, La Voz del Interior. Consultado 16/09/13.
Incendios: 60 viviendas afectadas, 17 en forma completa y no se contabilizaron las cabañas, 16/09/13, La Voz del Interior. Consultado 16/09/13.
Natalia Lazzarini, 30 años para resurgir de las cenizas, 15/09/13, Día a Día Córdoba. Consultado 16/09/13.
Fuerte cruce entre Musumeci y Passerini por ayuda en Yacanto, 16/09/13, Cadena 3. Consultado 16/09/13.
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