Es oficial la emergencia por escasez de agua. Los animales
en descomposición preocupan a los vecinos. Reuniones y aflicción.
Un cementerio de peces a cielo abierto navegando el lecho de
un río devastado. Un olor insoportable, la desesperación por el posible impacto
ambiental y también por la desaparición de lo que, para muchos habitantes del
sur tucumano, significa la diferencia entre el hambre y la saciedad.
La abrumadora mortandad de peces advertida la semana pasada
en el río Marapa, al pie de la represa de El Diquecito, en Alberdi, llegó a
numerosos medios del país como la postal de una catástrofe.
Las autoridades ya han descartado que los peces hayan muerto
por contaminación. El motivo, sostienen, es claro: la falta de agua que castiga
a la provincia y que no parece encontrar solución a corto plazo. Así lo señaló
el secretario de Medio Ambiente, Alfredo Montalván, quien ayer se reunió con el
ministro de la Producción
para solicitar que se decrete la emergencia por escasez del recurso. Tras la
reunión, la emergencia fue aprobada y luego anunciada por el gobernador, José
Alperovich, por lo que entró en vigencia en toda la provincia desde ayer. El
bajo nivel de agua en los diques Escaba y El Cadillal forzó la medida.
"Intentamos sostener la situación hasta último
momento", refirió el funcionario para explicar por qué se vieron obligados
a cerrar las compuertas de la represa. En la puerta del despacho de Feijoo,
Montalván dijo también que era esperable que la medida tuviera consecuencias en
la población de peces. Sin embargo, admitió que nunca pensaron que la mortandad
podría ser tan importante. "Hemos tenido situaciones de este tipo cuando
se realizan tareas de mantenimiento en el dique, pero nunca de estas
dimensiones", apuntó.
Además de las personas que viven de la pesca, los vecinos
están atemorizados por las consecuencias ecológicas que puede provocar la masa
de peces en descomposición. El hedor del lecho -en la zona no se puede
respirar- empeora la aflicción de los vecinos del sur, a pesar de que Medio
Ambiente comenzó a rociar con cal los cadáveres de sábalos, bagres y dorados,
entre otras especies, para mitigar el impacto.
La comisionada comunal de El Corralito-Batiruana, Graciela
Maidana, confirmó que, junto con el intendente de Alberdi, Luis Campos,
mantendrán hoy una reunión en Recursos Hídricos para analizar la situación y
para que no se repita el caso en el futuro. Además, pedirán la intervención del
Siprosa para que evalúe los posibles riesgos sanitarios. Juan Carlos Luján,
licenciado en Química y docente de la
UTN , explicó que si no se toman recaudos de inmediato la
situación se agravará. "La descomposición de materia orgánica despide una
gran cantidad de gases al ambiente. Además, si todo ese material en plena
descomposición vuelve a entrar en contacto con el agua va a consumir una
cantidad enorme de oxígeno, lo que empeorará todo", explicó el experto. Opinó
que rociar con cal a los peces es una medida acertada. "Lo ideal sería
enterrarlos en un pozo con una base de cal y, a su vez, rociarlos con cal y
taparlos con tierra. Pero desconozco la realidad geográfica del lugar y si eso
hubiera sido posible. Está muy bien que hayan rociado cal porque deshidrata e
impide que proliferen las bacterias. Además, genera un medio alcalino,
deteniendo la liberación de gases ácidos a la atmósfera".
La emergencia
"Lo concreto es que no hay agua. La evaluación es
permanente hasta que haya una recuperación del embalse; recién así se podrán
abrir las compuertas. De todos modos, el río Marapa tiene otros tributarios por
debajo del nivel del Batiruana, lo que permite que la zona del badén de Escaba
esté bien", puntualizó Montalván. Agregó: "con la emergencia podemos
administrar el recurso en una situación que no es habitual". Entre las
medidas que se habilitarán figura establecer prioridades y turnos para riego o -directamente- cortar el agua en caso de que sea necesario.
Montalván llevó tranquilidad a los hogares tucumanos:
"la ley es muy clara y establece que el agua potable para el consumo
doméstico es siempre prioridad. El riesgo lo corre la dotación para riego, para
uso ganadero, para uso industrial en general. Pero es necesario que cuidemos el
agua. No nos olvidemos de que tenemos una zafra encima; en la época de mayor
consumo va a haber baja oferta en los ríos que son regulados por diques, porque
estamos con problemas para llenarlos", advirtió.
Una sequía similar se produjo antes de los años 50
"La situación del agua en nuestra provincia es
alarmante y absolutamente inusual", señaló, tajante, Juan Minetti,
director del Laboratorio Climatológico Sudamericano. El experto se reunió ayer
con el ministro de Desarrollo Productivo, Jorge Feijoo, y con el secretario de
Medio Ambiente para exponer los datos sobre las escasas precipitaciones. El
pronóstico no es para nada alentador. "Se está repitiendo la terrible
sequía que hubo en nuestro continente antes de los años 50. Las consecuencias
pueden ser graves", advirtió.
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Fuente:
Rociaron con cal a los peces muertos en el río Marapa, 26/03/13, La Gaceta de Tucumán.
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