miércoles, 5 de julio de 2017

U$S 30 millones para estudiar las tormentas cordobesas, las más poderosas del mundo

Varias instituciones científicas de Estados Unidos financiarán el proyecto, que tendrá su centro de operaciones en Córdoba. Servirá para mejorar los pronósticos de eventos extremos a nivel global y para ayudar a las regiones agrícolas. Participan investigadores de la UNC.

por Lucas Viano

Una amplia zona de Argentina, que incluye a nuestra provincia, es testigo de las tormentas más poderosas del mundo.

Entender cómo se forman y se desarrollan es clave para mejorar los pronósticos, en especial sobre eventos serios. Un equipo internacional destinará 30 millones de dólares para esta misión.

El proyecto Relámpago tendrá su centro de operaciones cerca de la ciudad de Córdoba.

Este conocimiento redundará en beneficios para hacer prevención y alerta de tormentas serias. Pero primero tenemos que conocer, entender y cuantificar estos fenómenos”, explica Eldo Ávila, investigador del Grupo de Física de la Atmósfera de la Facultad de Matemática, Astronomía y Física (Famaf) de la UNC.

Además de este equipo, por la UNC participará el Centro de Estudios y Tecnología del Agua de la Facultad de Ciencias Exactas.

De Argentina también participarán otros investigadores del Conicet y del Servicio Meteorológico Nacional (SMN).

Las más fuertes
Según la hipótesis más consensuada, el poder de las tormentas en esta región se debe a una combinación de los vientos altamente húmedos que vienen del Amazonas, los cuales chocan contra distintas zonas montañosas de Argentina y suben con gran energía (proceso llamado convección) para luego producir nubes muy altas y cargadas energéticamente.

Las características que las hacen especiales son su gran desarrollo vertical (la nubosidad tiene varios kilómetros de alto), precipitaciones intensas y, sobre todo, gran actividad eléctrica.

Según Ávila, las sierras de Córdoba juegan un rol clave, ya que buena parte de estas tormentas extremas se origina gracias a nuestras Altas Cumbres.

El investigador señala que el proyecto Relámpago es una oportunidad única para trabajar con los científicos más prestigiosos del mundo. “Vamos a disponer de instrumentos de medición que ni siquiera en sueños uno se podría imaginar”, asegura.

Gran parte de la iniciativa estará financiada por la Fundación Nacional para la Ciencia, el Departamento de Energía, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica y la Nasa, todas instituciones de Estados Unidos.

Interés mundial
Más que un interés de Estados Unidos, los científicos de todo el mundo están entusiasmados por desentrañar cómo son las tormentas más intensas del planeta”, dice Ávila.

Steve Nesbitt, profesor de la Universidad de Illinois del país de Norteamérica, es el investigador principal del proyecto.

Con esta investigación estaremos ayudando a las regiones agrícolas afectadas por el granizo y las inundaciones y se podrá determinar qué infraestructura local necesitan para ser más resistentes ante estos peligros”, dice.

Aunque el proyecto se centrará en un área pequeña (Córdoba y Mendoza), los resultados serán cruciales para una comprensión más global del clima.

Una vez que se cree un modelo más preciso a partir de estos datos, podría utilizarse en otras áreas del mundo, lo que ayudaría a muchas regiones agrícolas a evitar la pérdida de cultivos”, detalla el investigador.

Explica que en muchas regiones agrícolas las tormentas eléctricas del verano son las lluvias primarias, por lo que es vital predecir este tipo de impactos y cómo la agricultura puede verse afectada por el cambio climático.

Además del centro de operaciones cordobés, se distribuirán instrumentos móviles de medición, como radares y globos meteorológicos, por todo el territorio.

Vamos a necesitar la buena voluntad y colaboración de los habitantes de las localidades donde se instalen estos equipos”, asegura Ávila.

Los rayos y los relámpagos locales

Los lugares más seguros para evitar los rayos son casas, así como los edificios cerrados y de mampostería. Permanecer dentro y lejos de aberturas, cañerías metálicas y conexiones eléctricas.

El poder de las tormentas cordobesas y argentinas se manifiesta a través de su carga eléctrica.

Río Cuarto y el sur de las sierras son las regiones con actividad eléctrica más alta en Córdoba, según un trabajo realizado por Eldo Ávila, investigador de la Universidad Nacional de Córdoba.

Allí hay entre 70 y 80 días por año con actividad eléctrica. En el noroeste argentino y en la Mesopotamia, este fenómeno es todavía más alto: entre 90 y 110 días de tormenta al año.

La mayor actividad eléctrica en Córdoba se da en la noche y en la madrugada, a diferencia de otras zonas de América del Sur, donde ocurre durante el día.

La zona que rodea a las Salinas Grandes es donde menos rayos se detectaron en Córdoba: entre 50 y 60.

El investigador explica que conocer dónde caen los rayos es un dato clave para la aviación, las construcciones civiles, los gasoductos, los radares, las antenas, las instalaciones eléctricas y líneas de alta tensión.

Además, los rayos pueden matar personas. En Estados Unidos (país con mejores estadísticas), 360 personas son alcanzadas por rayos y 90 mueren por esta causa por año.

Medidas preventivas
Los lugares más seguros para evitar los rayos son casas, así como los edificios cerrados y de mampostería. Permanecer dentro y lejos de aberturas, cañerías metálicas y conexiones eléctricas.

No usar teléfonos con cables. Los inalámbricos y celulares no son riesgosos. Si no hay un edificio, buscar un vehículo cerrado y no tocar nada metálico.

Permanecer en el lugar por lo menos 30 minutos después de escuchar la última descarga. Los lugares no seguros son autos descapotables o con techos no metálicos, tractores, carpas y paradas de colectivos.

Si no hay un lugar seguro, hay que evitar áreas abiertas y salir del agua.

5 datos sobre las tormentas de Córdoba, las más poderosas del mundo

La provincia de Córdoba está en una región donde ocurren las tormentas más poderosas del mundo. Un grupo internacional invertirá 30 millones de dólares para estudiarlas. Están son algunas particularidades de las tormentas cordobesas.

1. Cómo ocurren las tormentas más poderosas
Según la hipótesis más consensuada, el poder de las tormentas en esta región se debe una combinación de los vientos altamente húmedos que vienen del Amazonas, los cuales chocan contra distintas zonas montañosas de Argentina y suben con gran energía (proceso llamado convección), para luego producir nubes muy altas y cargadas energéticamente. Las características que las hacen especiales son su gran desarrollo vertical (las nubosidad tiene varios kilómetros de alto), precipitaciones intensas y, sobre todo, gran actividad eléctrica.

2. Lugares y horarios de las tormentas
La mayor actividad eléctrica se da a la noche y madrugada a diferencia de otras zonas de América del Sur. Río Cuarto y el sur de las sierras cordobesas son regiones con actividad eléctrica alta, 70 a 80 días por año con actividad eléctrica. La zona que rodea a las Salinas Grandes es donde menos rayos se detectaron: entre 50 y 60. El noroeste argentino y la Mesopotamia son las zonas más activas del país: entre 90 y 110 días de tormenta al año.

3. Las sierras como generadora de tormentas
Las Altas Cumbres juegan un rol importante en la formación de tormentas eléctricas. Las montañas levantan los vientos húmedos que vienen desde el este. Esto funciona como motor para fabricar tormentas eléctricas. “Creemos que en Córdoba nace la mayor cantidad de estas tormentas extremas, especialmente en el noreste de la provincia. Y desde acá se conducirían hacía el este del país y regiones limítrofes”, explica Eldo Ávila, investigador del Grupo de Física de la Atmosfera de Facultad de Matemática, Astronomía y Física de la UNC.

4. El proyecto Relámpago
Un equipo internacional destinará 30 millones de dólares para estudiar las tormentas del centro del país. El proyecto “Relámpago” tendrá su centro de operaciones cerca de la ciudad de Córdoba y distribuirán instrumentos móviles de medición como radares y globos meteorológicos por todo el territorio. “Este conocimiento redundará en beneficios para hacer prevención y alerta de tormentas severas. Pero primero tenemos que conocer, entender y cuantificar estos fenómenos”, explica Ávila. Aunque el proyecto se centrará en un área pequeña (Córdoba y Mendoza), los resultados serán cruciales para una comprensión más global del clima.

5. Medidas preventivas
Los lugares más seguros para evitar los rayos son casas y todos los edificios cerrados y de mampostería. Permanecer dentro y lejos de aberturas, cañerías metálicas y conexiones eléctricas. No usar teléfonos con cables. Los inalámbricos y celulares no son riesgosos. Si no hay un edificio, buscar un vehículo cerrado y no tocar nada metálico. Permanecer en el lugar por lo menos 30 minutos después de escuchar la última descarga. Los lugares no seguros son autos descapotables o con techos no metálicos, tractores, carpas y paradas de colectivos. Si no hay un lugar seguro, hay que evitar áreas abiertas y salir del agua.

Fuentes:

1 comentario:

  1. Tras leerlo me trajo instantáneamente a mi memoria, a los Tupamaros y los Agentes de la Paz (organización de Kennedy de espionaje en toda América y África) que bajo el amparo de buenas intenciones está lo peor de EE.UU. de espiarnos (aquí climáticamente) para lograr prever mejor las cosechas argentinas, y poder perjudicarlas desde EE.UU.

    Todo el eje del proyecto es una FALSEDAD. Para nada Córdoba puede asemejarse a otros lugares del Planeta en horrores de tormentas. Solo el centro de EE.UU. es motor de tornados diez veces peores a los argentinos (y/o cordobeses)

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