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| Cristina Kirchner cuando recibió a Peter Munk en la Casa Rosada, en abril del 2009 |
El saliente presidente de la Barrick Gold, Peter Munk, describe cuatro factores que dañaron a la minera en los últimos años. Uno es Pascua Lama.
Las grietas debajo de la superficie
La primera parte de este milenio fueron días embriagadores para las compañías de oro. Los lingotes había comenzado su ascenso, y Barrick se fue beneficiando de la bonanza.
Pero el suelo estaba moviéndose lentamente bajo Barrick. Las adquisiciones y las políticas que hicieron de Barrick un éxito en la década de 1990 comenzaron a convertirse en problemas, y su ejecución disciplinada de desarrollos mineros dio paso a una búsqueda incesante de crecimiento.
El programa de cobertura de Barrick, que protegía a la empresa cuando los lingotes cotizaban por debajo de los 300 dólares la onza, dificultó a la minera obtener los mayores precios del oro. Le tomó a Barrick casi una década relajar su cobertura durante los 11 años del mercado alcista del oro.
Como los precios del oro subieron, Barrick inició los planes para desarrollar la mina de oro Pascua Lama que llegó con la adquisición de Lac Minerals. En ese momento, la mina en la frontera de Chile y Argentina, preveía un costo de 3 mil millones de dólares para su desarrollo y la producción estaba programada para principios de 2013. Con 18 millones de onzas de oro, sería una de las minas de oro más grandes del mundo.
Pero el trabajo en Pascua Lama se prolongó durante años en medio de difíciles negociaciones con los sindicatos y los retrasos regulatorios, y el plan resultó ser más complejo de lo que Barrick esperaba. Los costos de Pascua Lama se dispararon a más de 8 mil millones de dólares, mientras que el proyecto se topó con la oposición ecologista y política.
Munk corrió a arreglar su empresa. Voló a Argentina para hablar con el presidente del país, Cristina Kirchner, sobre la suspensión de Pascua Lama. Él tocó la red de asesores financieros de alto poder para ver si encontraban una solución.
En el otoño de este año, en un almuerzo en el Toronto Club, uno de los restaurantes habituales de Munk, ubicado a pocas cuadras de la sede de Barrick en el centro de Toronto, Munk, el CEO de Barrick, Jamie Sokalsky, el CEO del Royal Bank of Canada, Gordon Nixon, y el vicepresidente de mercados de capital de RBC, Jamie Anderson, discutieron opciones para fortalecer la posición financiera de Barrick.
RBC aconsejó a Barrick recaudar fondos. "El fortalecimiento de su balance era muy importante para el futuro de la organización. Así que obviamente nosotros se los advertimos", dijo Nixon en una entrevista. A partir del tercer trimestre, Barrick tenía casi 15 mil millones de dólares en deuda a largo plazo.
En Halloween, Barrick suspendió la construcción de Pascua Lama indefinidamente y dijo que iba a recaudar 3 mil millones de dólares en una oferta de capital de 18,35 dólares por acción para pagar su deuda.
Fue una de las mayores ofertas de acciones en la historia de Canadá. La mayor hecha por Barrick, cuando recaudó fondos para aliviar su libro de cobertura. En una mesa en la oficina de Munk, una barra de bronce chapado en oro de 24 quilates tiene grabado: "Mayor oferta canadiense, 4.026.164.375 dólares, 15 de septiembre de 2009".
De 86 años, el elegantemente vestido señor Munk es de ágil y aguda mente. Él habla de manera abierta y ampliamente sobre la situación de Barrick, enumerando cuatro factores que han hecho daño a la empresa: La decisión de la República Dominicana de obligar a la empresa a renegociar los términos después de que Barrick y Goldcorp Inc. gastaron miles de millones en la construcción de la mina de oro Pueblo Viejo, la oferta en efectivo de Barrick por Equinox, la caída en los precios del oro, y Pascua Lama.
“Esta es un gran fiasco. Muchos de los proyectos, desde entonces, han duplicado o triplicado su precio, pero Pascua Lama pasó de 3,6 mil millones a 8,5 mil millones... Ésto me impactó, por primera vez pensé desde Barrick, que debería suicidarme. Yo no podía creer que esto le estaba sucediendo a nuestra empresa. Fue el evento más increíble", dijo.
"Por favor recuerde que este ha sido nuestro año 28 en la minería... Empezamos con una maldita mina en Wawa, Ont., nunca había sucedido (los sobrecostos) y ahora que somos los más grandes del mundo, con 23 minas, ¿Y sucede ahora? Cuando tienes la gente más sofisticada y los recursos financieros ilimitados y la más alta dirección? ¿Cómo pudo suceder? Era incomprensible para mí".
Fuente:
Exclusive interview: Peter Munk on ‘hubris,’ ‘stupidity’ and the future of Barrick Gold, 04/12/13, The Globe and Mail.

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