viernes, 26 de julio de 2013

"Es una cuestión de tiempo: en la próxima tormenta, nos inundamos"

Los vecinos de Saavedra, que se reúnen semanalmente para buscar y proponer soluciones estructurales para evitar tragedias como las del pasado 2 de abril, aseguran que no se avanzó en nada y trazan un lapidario pronóstico.

por Sergio Di Nucci

Son un grupo de habitantes desesperados, agrupados en torno a la Asamblea Vecinos Inundados del barrio de Saavedra. Recibidos a la fuerza de pronosticadores de desgracias, aseguran que una nueva catástrofe viene en camino. "Sólo es cuestión de tiempo. Si cae una nueva lluvia de mediana magnitud, la ciudad volverá a inundarse. Porque desde la última inundación, la del 2 de abril, donde murieron en la ciudad ocho personas, el gobierno porteño no hizo absolutamente nada, pese a los mil y un reclamos que vinimos haciendo desde entonces. Es que apuestan electoralmente a que las lluvias sean en el verano". Así le dijo a Tiempo Argentino uno de los vecinos de esta asamblea -que arrancó de a poco, con poca gente, luego de la gran inundación del 6 de diciembre de 2012, pero que ahora nuclea a unas 150 personas. La charla fue a metros del Parque Saavedra, en la esquina de Roque Pérez y García del Río, en el mismo lugar donde los vecinos se reúnen todos los sábados a las 15 para fijar puntos de acción con otros barrios y otras asambleas, como la del Barrio Mitre.

"Logramos mucho como grupo, en el sentido de que contamos con muchísima información, mucho más de la que cuenta el gobierno de la Ciudad. Pero lamentablemente esto no se tradujo en acciones del gobierno, que no hizo casi nada", arranca diciendo Ricardo Moretti, a cargo de una de las cuatro comisiones que hoy existen al interior de la Asamblea. Y añade: "Estamos llevando a cabo infinidad de trabajos y estudios sobre las inundaciones que hemos padecido. Desde el gobierno, la gente que debiera manejar este tema, no sólo sabe muy poco sino que tampoco se han dignado a recibirnos. Únicamente, y después de una movida muy importante, donde ingresamos el 2 de julio a la Jefatura de gobierno, salió Santilli a recibirnos. Pero necesitamos mayor difusión de esta alerta de próxima inundación, para que se haga algo al respecto".

Ese 2 de julio, la Asamblea logró entregarle a Santilli, ministro de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad de Buenos Aires, un petitorio de 11 puntos, que exigía la inmediata inspección y limpieza del Arroyo Medrano, al dragado de la desembocadura en el Río de la Plata, el mantenimiento regular de toda la infraestructura de drenaje pluvial y de desagües, la ampliación de las indemnizaciones hasta cubrir el 100 % de las pérdidas y pago inmediato, entre otras cosas.

Un arroyo y una ciudad de cementoPor Saavedra corre el Medrano, un arroyo entubado y soterrado que pasa por debajo del Parque Sarmiento, de la Avenida Ruiz Huidobro, el Parque Saavedra, la Avenida García del Río y la Avenida Comodoro Martín Rivadavia, y que luego de atravesar la Avenida Lugones corre a cielo abierto unos 300 metros, hasta desembocar en el Río de la Plata. Cada vez absorbe menos y los vecinos cuentan que el agua corre, pero no tanto. "Precisamente -añade otro vecino asambleísta, Mario Diamonte-, luego de que nos recibiera Santilli, quedamos en que ir a inspeccionar el arroyo por dentro. Gracias al Club Universitario de Buenos Aires, que puso tres gomones a disposición. Encontramos que el arroyo, que las autoridades denominan 'autolimpiante' no lo es de ningún modo, porque hay plásticos, piedras y raíces que entorpecían el paso del agua y sedimentos antes de la desembocadura y, lo peor, muchísimos conductos de los que la gente del gobierno de la Ciudad no tenía ni idea de dónde venían. Es decir, ¡ni siquiera esta gente hizo alguna vez desde la gestión Macri un solo recorrido por este arroyo!".

Pero así y todo, agrega Diamonte, "el agua debería correr, por lo que entendemos que el problema no pasa por el arroyo sino por el cemento que cunde por toda la ciudad, que hace que la lluvia no sea absorbida por la tierra".

Los vecinos bajaron a inspeccionar el arroyo con operarios de las empresas tercerizadas que contratan para ello los dos ministerios del gobierno de la Ciudad, el de Desarrollo Urbano y el de Ambiente y Espacio Público: "Ningún Ministerio hace lo que debe hacer, uno encargarse del mantenimiento del arroyo, el otro ocuparse de la infraestructura. En el medio, se echan la culpa y nadie hace nada", dijo Carlos Scally a Tiempo.

No se trata sólo del arroyo. Al exterior, siempre según los vecinos que guiaron por el parque a Tiempo Argentino, los sumideros son pocos y muchos están tapados, los caños que hacen de conductos son muy pequeños, casi del tamaño de una palma. Además, "como los ministerios son una invención del gobierno de Macri, porque antes no existían ministerios sino secretarías, nadie se ocupa de lo que se debe hacer. Las secretarías tenían la virtud de incluir muy poca gente al mando, y mucha gente que trabaja. Lo contrario a lo que pasa con los ministerios, repletos de funcionarios con tareas burocráticas que no trabajan en cuestiones concretas, y que subcontratan empresas para que hagan el trabajo, siempre de un modo muy lamentable y muy caro para el Presupuesto", como dijo Silvia Delfino, también asambleísta.

"El martes tendremos una reunión con gente del gobierno de la Ciudad. Nos dijeron que vendrán ingenieros de la Universidad Tecnológica Nacional y de la Universidad de Buenos Aires. Pero hasta ahora, y desde la última inundación, sólo obtuvimos silencios y, últimamente, palabras. Lo único que se hizo hasta el momento fue esta obrita -un nuevo conducto- que es algo mínimo respecto a todo este desastre que padecemos como un castigo divino".

¿Y los subsidios prometidos por el gobierno luego de la inundación de abril? "Sólo un 30 % de la gente afectada cobró, pero nunca lo que se pidió. Los Centros de Gestión no deciden nada, y creemos que la orden es dilatar la cosa, porque te piden documentos que ya entregaste, te ponen datos errados, y en definitiva ya nos cansaron con este tema, podemos renunciar al subsidio, pero no a que hagan algo para solucionar este drama", dijo el matrimonio compuesto por Adriana Banti y Jorge Venturino.

En alerta desde 2006
Un informe hidráulico publicado en 2006, con Aníbal Ibarra al frente de la ciudad, comenzaba alertando: "Las inundaciones representa el principal riesgo de origen natural de la Ciudad de Buenos Aires". Plan Director de Ordenamiento Hídrico de la Ciudad se llamó a este relevamiento encargado por las autoridades públicas de entonces. Merced a mapas, diagramas, y una copiosa información, anticipaba los dramas que vivieron los vecinos años después. Respecto del Arroyo Medrano, señalaba que era urgente "atenuar los caudales e ingreso a la ciudad mediante la modificación del actual cuenco regulador de Villa Martelli; incrementar la capacidad del emisario principal mediante un tunel aliviador y aumentar la capacidad de los sumideros. Desde luego, al menos las autoridades anteriores tenían conciencia del problema, por eso encargaron este gran informe. El macrismo asumió y se desentendió del tema, y de esta herramienta fundamental que podía evitar las muertes que padecimos", dijo a Tiempo Carlos Scally.

Mismas preocupaciones en Parque Chas
Los vecinos de Parque Chas unidos en una asamblea que dio en llamarse Vecinos Autoconvocados de Parque Chas, padecen los mismos dilemas que la gente de Saavedra, "por eso nos  juntamos con ellos y con los vecinos de Belgrano, entre otros barrios -como dijo a Tiempo Carlos Salatino, crítico musical y vecino de Parque Chas-. Tenemos una carpeta con los antecedentes de las inundaciones y la acciones que vinimos haciendo, pero sólo se la pudimos entregar a tres legisladores, a Juan Cabandié, a María Elena Naddeo y a Edgardo Form. Estamos tratando de entregarla a muchos más, pero se la enviamos a 14 direcciones del gobierno de la Ciudad que debieron haber actuado con el tema. Desde luego no tuvimos ninguna respuesta. Lo que pedimos es un plan de contingencia. El problema en realidad es la impermeabilización de la ciudad, porque todo es cemento en la ciudad, en las plazas y en las calles, en que quitan los adoquines sin consulta… Eso hace que el agua no sea absorbida y los barrios se inunden. Lo único que logramos por presión fue que aparezcan unos camiones extractores. Pero el caos manda".

Fuente:
Sergio Di Nucci, "Es una cuestión de tiempo: en la próxima tormenta, nos inundamos", 26/07/13, Tiempo Argentino. Consultado 26/07/13.

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