Los vecinos de Saavedra, que se reúnen semanalmente para
buscar y proponer soluciones estructurales para evitar tragedias como las del
pasado 2 de abril, aseguran que no se avanzó en nada y trazan un lapidario
pronóstico.
por Sergio Di Nucci
Son un grupo de habitantes desesperados, agrupados en torno
a la Asamblea Vecinos
Inundados del barrio de Saavedra. Recibidos a la fuerza de pronosticadores de
desgracias, aseguran que una nueva catástrofe viene en camino. "Sólo es
cuestión de tiempo. Si cae una nueva lluvia de mediana magnitud, la ciudad
volverá a inundarse. Porque desde la última inundación, la del 2 de abril,
donde murieron en la ciudad ocho personas, el gobierno porteño no hizo
absolutamente nada, pese a los mil y un reclamos que vinimos haciendo desde
entonces. Es que apuestan electoralmente a que las lluvias sean en el
verano". Así le dijo a Tiempo Argentino uno de los vecinos de esta
asamblea -que arrancó de a poco, con poca gente, luego de la gran inundación
del 6 de diciembre de 2012, pero que ahora nuclea a unas 150 personas. La
charla fue a metros del Parque Saavedra, en la esquina de Roque Pérez y García
del Río, en el mismo lugar donde los vecinos se reúnen todos los sábados a las
15 para fijar puntos de acción con otros barrios y otras asambleas, como la del
Barrio Mitre.
"Logramos mucho como grupo, en el sentido de que contamos con muchísima información, mucho más de la que cuenta el gobierno dela Ciudad. Pero
lamentablemente esto no se tradujo en acciones del gobierno, que no hizo casi
nada", arranca diciendo Ricardo Moretti, a cargo de una de las cuatro
comisiones que hoy existen al interior de la Asamblea. Y añade:
"Estamos llevando a cabo infinidad de trabajos y estudios sobre las
inundaciones que hemos padecido. Desde el gobierno, la gente que debiera
manejar este tema, no sólo sabe muy poco sino que tampoco se han dignado a
recibirnos. Únicamente, y después de una movida muy importante, donde
ingresamos el 2 de julio a la
Jefatura de gobierno, salió Santilli a recibirnos. Pero
necesitamos mayor difusión de esta alerta de próxima inundación, para que se
haga algo al respecto".
"Logramos mucho como grupo, en el sentido de que contamos con muchísima información, mucho más de la que cuenta el gobierno de
Ese 2 de julio, la Asamblea logró entregarle a Santilli, ministro de
Ambiente y Espacio Público de la
Ciudad de Buenos Aires, un petitorio de 11 puntos, que exigía
la inmediata inspección y limpieza del Arroyo Medrano, al dragado de la
desembocadura en el Río de la
Plata , el mantenimiento regular de toda la infraestructura de
drenaje pluvial y de desagües, la ampliación de las indemnizaciones hasta cubrir
el 100 % de las pérdidas y pago inmediato, entre otras cosas.
Un arroyo y una ciudad de cemento. Por Saavedra corre el
Medrano, un arroyo entubado y soterrado que pasa por debajo del Parque
Sarmiento, de la Avenida
Ruiz Huidobro, el Parque Saavedra, la Avenida García del
Río y la Avenida
Comodoro Martín Rivadavia, y que luego de atravesar la Avenida Lugones
corre a cielo abierto unos 300
metros , hasta desembocar en el Río de la Plata. Cada vez
absorbe menos y los vecinos cuentan que el agua corre, pero no tanto.
"Precisamente -añade otro vecino asambleísta, Mario Diamonte-, luego de
que nos recibiera Santilli, quedamos en que ir a inspeccionar el arroyo por
dentro. Gracias al Club Universitario de Buenos Aires, que puso tres gomones a
disposición. Encontramos que el arroyo, que las autoridades denominan
'autolimpiante' no lo es de ningún modo, porque hay plásticos, piedras y raíces
que entorpecían el paso del agua y sedimentos antes de la desembocadura y, lo
peor, muchísimos conductos de los que la gente del gobierno de la Ciudad no tenía ni idea de
dónde venían. Es decir, ¡ni siquiera esta gente hizo alguna vez desde la
gestión Macri un solo recorrido por este arroyo!".
Pero así y todo, agrega Diamonte, "el agua debería
correr, por lo que entendemos que el problema no pasa por el arroyo sino por el
cemento que cunde por toda la ciudad, que hace que la lluvia no sea absorbida
por la tierra".
Los vecinos bajaron a inspeccionar el arroyo con operarios
de las empresas tercerizadas que contratan para ello los dos ministerios del
gobierno de la Ciudad ,
el de Desarrollo Urbano y el de Ambiente y Espacio Público: "Ningún
Ministerio hace lo que debe hacer, uno encargarse del mantenimiento del arroyo,
el otro ocuparse de la infraestructura. En el medio, se echan la culpa y nadie
hace nada", dijo Carlos Scally a Tiempo.
No se trata sólo del arroyo. Al exterior, siempre según los
vecinos que guiaron por el parque a Tiempo Argentino, los sumideros son pocos y
muchos están tapados, los caños que hacen de conductos son muy pequeños, casi
del tamaño de una palma. Además, "como los ministerios son una invención
del gobierno de Macri, porque antes no existían ministerios sino secretarías,
nadie se ocupa de lo que se debe hacer. Las secretarías tenían la virtud de
incluir muy poca gente al mando, y mucha gente que trabaja. Lo contrario a lo
que pasa con los ministerios, repletos de funcionarios con tareas burocráticas
que no trabajan en cuestiones concretas, y que subcontratan empresas para que
hagan el trabajo, siempre de un modo muy lamentable y muy caro para el
Presupuesto", como dijo Silvia Delfino, también asambleísta.
"El martes tendremos una reunión con gente del gobierno
de la Ciudad. Nos
dijeron que vendrán ingenieros de la Universidad Tecnológica
Nacional y de la
Universidad de Buenos Aires. Pero hasta ahora, y desde la
última inundación, sólo obtuvimos silencios y, últimamente, palabras. Lo único
que se hizo hasta el momento fue esta obrita -un nuevo conducto- que es algo
mínimo respecto a todo este desastre que padecemos como un castigo
divino".
¿Y los subsidios prometidos por el gobierno luego de la
inundación de abril? "Sólo un 30 % de la gente afectada cobró, pero nunca
lo que se pidió. Los Centros de Gestión no deciden nada, y creemos que la orden
es dilatar la cosa, porque te piden documentos que ya entregaste, te ponen
datos errados, y en definitiva ya nos cansaron con este tema, podemos renunciar
al subsidio, pero no a que hagan algo para solucionar este drama", dijo el
matrimonio compuesto por Adriana Banti y Jorge Venturino.
En alerta desde 2006
Un informe hidráulico publicado en 2006, con Aníbal Ibarra
al frente de la ciudad, comenzaba alertando: "Las inundaciones representa
el principal riesgo de origen natural de la Ciudad de Buenos Aires". Plan Director de
Ordenamiento Hídrico de la
Ciudad se llamó a este relevamiento encargado por las
autoridades públicas de entonces. Merced a mapas, diagramas, y una copiosa
información, anticipaba los dramas que vivieron los vecinos años después.
Respecto del Arroyo Medrano, señalaba que era urgente "atenuar los
caudales e ingreso a la ciudad mediante la modificación del actual cuenco
regulador de Villa Martelli; incrementar la capacidad del emisario principal
mediante un tunel aliviador y aumentar la capacidad de los sumideros. Desde
luego, al menos las autoridades anteriores tenían conciencia del problema, por
eso encargaron este gran informe. El macrismo asumió y se desentendió del tema,
y de esta herramienta fundamental que podía evitar las muertes que
padecimos", dijo a Tiempo Carlos Scally.
Mismas preocupaciones en Parque Chas
Los vecinos de Parque Chas unidos en una asamblea que dio en
llamarse Vecinos Autoconvocados de Parque Chas, padecen los mismos dilemas que
la gente de Saavedra, "por eso nos
juntamos con ellos y con los vecinos de Belgrano, entre otros barrios -como dijo a Tiempo Carlos Salatino, crítico musical y vecino de Parque Chas-.
Tenemos una carpeta con los antecedentes de las inundaciones y la acciones que
vinimos haciendo, pero sólo se la pudimos entregar a tres legisladores, a Juan
Cabandié, a María Elena Naddeo y a Edgardo Form. Estamos tratando de entregarla
a muchos más, pero se la enviamos a 14 direcciones del gobierno de la Ciudad que debieron haber
actuado con el tema. Desde luego no tuvimos ninguna respuesta. Lo que pedimos
es un plan de contingencia. El problema en realidad es la impermeabilización de
la ciudad, porque todo es cemento en la ciudad, en las plazas y en las calles,
en que quitan los adoquines sin consulta… Eso hace que el agua no sea absorbida
y los barrios se inunden. Lo único que logramos por presión fue que aparezcan
unos camiones extractores. Pero el caos manda".
Fuente:
Sergio Di Nucci, "Es una cuestión de tiempo: en la próxima tormenta, nos inundamos", 26/07/13, Tiempo Argentino. Consultado 26/07/13.
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