La ciudad de Carlos Paz volvió a sufrir durante este fin de
semana el olor nauseabundo producido por los peces muertos sobre el lago San
Roque, que preocupa a las autoridades del Palacio 16 de Julio.
La ciudad de Carlos Paz volvió a sufrir durante
este fin de semana el olor nauseabundo producido por los peces muertos en el
lago San Roque, que preocupa a las autoridades del municipio de cara a la
llegada de Semana Santa. Mientras los funcionarios provinciales y municipales
se pelean por deslindarse las responsabilidades, las especies continúan
muriendo y la ciudanía carlospacense reclama una solución para sanear el
embalse más importante que tiene la Provincia de Córdoba.
La situación es preocupante a escasos días para la llegada
de uno de los períodos más fuertes en materia turística, ya que no sólo se
traba del fuerte olor que invadió el centro, la costanera y gran parte de la
ciudad, sino que también volvieron a surgir los peces muertos y se acumuló
basura en las costas del reservorio. Los esfuerzos de limpieza realizados desde
el municipio sirvieron para mitigar la situación, aunque pusieron en evidencia
que se necesitan tomar acciones más intensas.
El viernes pasado, más de 120 personas se congregaron en el
Auditorio Municipal para participar de una charla debate sobre la problemática
del lago. La exposición sobre la situación actual y las perspectivas del
embalse estuvo a cargo de las investigadoras Rocío Luz Fernández y Alejandra
Bustamante, quienes reconocieron los peligros de no trabajar por el saneamiento
del San Roque.
Durante el informe que presentaron ante los ciudadanos, la
mortandad de peces está relacionada a la gran cantidad de sedimentos que llegan
de los ríos contaminados, las cenizas de los incendios y la gran cantidad de
residuos cloacales que llegan a las aguas y originan la proliferación de algas.
"El principal problema es la gran cantidad de fósforo
que existe en un sistema abierto como el lago San Roque, que tiene una entrada
y una salida. El problema es el tiempo de residencia del espejo, la cantidad de
tiempo que el agua permanece en el lago. En el caso del lago San Roque, el
tiempo de residencia es de seis a ocho meses. La realidad es que los aireadores
y la planta de tratamiento están trabajando bien, pero muy lentamente. El lago
San Roque es como si tuviese dos embalses en uno, porque presenta capas con dos
temperaturas distintas"; reconocieron las especialistas.
"Ese tratamiento es positivo, pero insuficiente. El
embalse tiene solución, pero es lenta y continua e involucra a todos. La
mortandad de peces es una consecuencia del grado de eutrofización del embalse.
Se produce por dos motivos, luego de la sequía o de la época de
precipitaciones. Esto se debe a una variación cualitativa o cuantitativa de la
biomasa algal. Y decimos que cualitativamente porque predomina una especie que
consume el oxígeno, y cuantitativa porque existe una floración que luego muerte
y se descompone. No hay fotosíntesis sin oxígeno y es un fenómeno que ocurre
repentinamente"; indicaron, para luego vaticinar: "La mortandad va a
seguir ocurriendo porque forma parte del diagnóstico del embalse y esto es algo
que no cambiará de la noche a la mañana".
"El lago San Roque es una algo eutrofizado con riesgo
de ser hiper-eutrofizado, como varios lagos de China, que presentan un cuadro
de deterioro muy marcado. El embalse está al límite de su vida útil, pero
existe riesgo de que el deterioro sea extremo en menos de cincuenta años";
finalizaron.
Fuente:
Carlos Paz: El lago San Roque podría morir en sólo 50 años, 25/03/13, El Diario de Carlos Paz.
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