sábado, 23 de marzo de 2013

Atucha II, tic tac, tic tac, tic tac... NA-SA prevee que Atucha II comenzará a inyectar plena energía a la red a fines de 2013

Comparación de contenedores de Atucha I y Atucha II

Por motivos inherentes a la extensión de un artículo de esta naturaleza, haremos hincapié solo en cuatro  características particulares de la mayor central nuclear a inaugurar en la Argentina. Existen otras características adicionales que también sucitan dudas.

Con un diseño original de la empresa alemana KWU ya desaparecida que se remonta a la década del 60, una potencia eléctrica de 745 MW, la mayor de Argentina y un período de obra parada de mas de 12 años, la central nuclear Atucha II posee algunas características que aumentan su índice de riesgo APS, Análisis Probabilístico de Seguridad.

Nota: El APS es un sistema internacional de estudios que analizan el diseño y funcionamiento de una central nuclear a fin de evaluar y medir sus características al riesgo a los accidentes nucleares.

Diseño original
Dada la época de diseño de Atucha II, la misma adolece de una serie de factores de seguridad que son normales en los plottings actuales. Al día de hoy se están construyendo reactores de la generación III+ que incluyen defensas contra impacto directo de aviones, mayores redundancias en sistemas de seguridad operativa, materiales novedosos que disminuyen el riesgo del fundido de núcleo “(melt down), y una serie de implementos que fueron aumentando la seguridad operativa a lo largo de 50 años de desarrollo de esta industria.

Ubicación geográfica
La ubicación de la misma, anexa a la central Atucha I en la localidad de Lima sobre la margen derecha del Paraná de las Palmas, fue determinada en aquel entonces por la administración militar con exclusivas consideraciones belicistas previas a la firma del “Tratado de no proliferación nuclear” por parte de la Argentina, al que nuestro país se negó a firmar en un principio y en confrontación directa con las apetencias militares del vecino Brasil donde también regían regímenes militares.

Desarrollar centrales nucleares aguas arriba y a 100 km de la mayor concentración urbana de la Argentina como es el Área Metropolitana aparece a todas luces como un sinsentido solo digno de los tiempos en que las centrales nucleares se construían con bajísimos niveles de seguridad. Tenemos como ejemplos de esta filosofía la central nuclear de Three Mile Island sobre el rio Susquehanna en Pensilvania cercano a la ciudad de Harrisburg y que sufriera un accidente nuclear en 1979. Posteriormente el suceso de Chernobil en Rusia, central esta sin ningún tipo de medida de seguridad y creada exclusivamente para generar material para uso en ojivas nucleares.

Período de inactividad de obras
Después de una “Puesta en marcha” por la Presidenta (Presidente en perfecto castellano) una semana antes de las elecciones de Octubre de 2011 en presencia de prensa internacional, recién a mediados de 2013, 22 meses después del anuncio, comenzará a inyectar fracciones de energía a la red.

El largo período de latencia desde mediados de la década de los 90 en que se detuviera toda actividad constructiva en la central hasta que se retomara la obra en el año 2007 hizo que las tareas de finalización y puesta en marcha fueran altamente complicadas. De hecho, en cañerías y tubulaciones cerradas donde correrán los fluídos activos, llegaron a encontrase desechos de amolado de soldaduras, restos de trapos y hasta recipientes de cerveza.

Recipiente de presión
El recipiente de presión del core de Atucha II es un contenedor de 971 tons. La fabricación de estas piezas requiere de un exhaustivo control no destructivo que año a año va creciendo en rigurosidad entre las normativas internacionales de construcción de reactores nucleares. Ej: El ASME Nuclear Pressure Vessels Code con el que yo trabajara en Atucha I en el año 1972 es completamente diferente al código actual y sustancialmente incrementado en exigencias tecnológicas.

La fecha de la construcción del contenedor de Atucha II hace que no se hayan aplicado las normas actuales de inspección sino las de origen con algún aggiornamiento. Expertos señalan ciertas dudas sobre la calidad final del material del contenedor de más de 200 mm de espesor de pared.

Comparación contenedores Atucha I y II
Dado el desarrollo de la metalurgia desde la fecha de fabricación del contenedor de Atucha II, las tecnologías actuales de fabricación de estos inmensos contenedores evitan el “cladding” o recubrimiento con materiales de diferentes parámetros físicos que el material base. El contenedor de Atucha II dado su origen de fabricación fue construído con la tecnología de “cladding”  similar al de Atucha I.

Esperemos que la Autoridad Regulatoria Nuclear de Argentina, ARN, trabaje con total independencia de Nucleoeléctrica Argentina SA, NA-SA, constructora de Atucha II y con el mayor criterio restrictivo respecto de las normativas de seguridad a aplicar.

¿Estamos seguros que queremos condenar a nuestra descendencia a vivir en un Buenos Aires con un complejo nuclear en Lima que de acuerdo a los planes del actual gobierno incluirá hasta la construcción de una Atucha III?

ACES propone un referendum popular sobre el tema de obtención de energía por fisión nuclear de U 235 en Argentina, PREVIO al avance de los posibles trabajos sobre Atucha III.

Fuente:

No hay comentarios:

Publicar un comentario